La seguridad ciudadana dejó de ser un asunto periférico para el mundo empresarial y se consolidó como un riesgo estratégico que atraviesa la viabilidad y el éxito de los negocios. Esa fue una de las principales conclusiones de la nueva Mesa Redonda de PROhumana, que reunió durante enero de 2026 a más de 50 líderes empresariales de diversos sectores, junto a representantes del mundo gremial.

La nueva Mesa Redonda de PROhumana, titulada “Seguridad Ciudadana: su impacto y costos en la viabilidad y éxito de los negocios”, forma parte de un ciclo compuesto por cinco jornadas de diálogo, donde se abordó una de las problemáticas más urgentes de la agenda de Chile desde una mirada empresarial, estratégica y humana. A lo largo de las conversaciones se reafirmó una convicción transversal: la inseguridad ya no puede entenderse como un fenómeno externo ni exclusivamente público, sino como un factor que impacta directamente en la continuidad operativa, la productividad, el bienestar de las personas y la sostenibilidad de las organizaciones.
En ese contexto, PROhumana planteó una disyuntiva para el sector privado: esperar el impacto o liderar la respuesta. Las discusiones permitieron profundizar en la complejidad y el dinamismo del fenómeno, reconociéndolo como una problemática multifactorial y, en muchos casos, transfronteriza, que exige diagnósticos actualizados, liderazgo proactivo y capacidad de articulación entre actores.
Entre los principales aprendizajes del ciclo, se destacó que la seguridad hoy se integra a la estrategia del negocio, dejando de ser un tema meramente operativo para convertirse en una variable clave en la toma de decisiones de corto y largo plazo, asociada a la resiliencia y la continuidad empresarial. Asimismo, se subrayó la necesidad de incorporar en las matrices de riesgo tanto las amenazas territoriales como el creciente desafío de la ciberseguridad.
Otro punto central fue el impacto de la inseguridad en el interior de las organizaciones. Los participantes coincidieron en que se ha transformado en un punto organizacional crítico, con efectos directos sobre el bienestar de los colaboradores, la confianza interna, el ausentismo y la productividad, incidiendo de manera tangible en el clima laboral y la sostenibilidad del negocio.
Frente a este escenario, la Mesa Redonda resaltó la importancia de liderazgos proactivos y resilientes, capaces de anticipar escenarios, leer el contexto de forma integral, abrir espacios de diálogo interno y externo, y movilizar soluciones concretas en entornos de alta incertidumbre. A la vez, se enfatizó que la colaboración entre empresas, comunidades y actores del ecosistema es una condición habilitante para avanzar, siempre de manera complementaria —y no sustitutiva— al rol indelegable del Estado en materia de seguridad.
El ciclo de PROhumana confirmó que la seguridad ciudadana será un tema prioritario tanto para la agenda empresarial como para la agenda país durante 2026. Su abordaje, coincidieron los participantes, requiere pasar del diagnóstico a la acción colectiva, desde una mirada estratégica que ponga a las personas en el centro.
Las reflexiones y aprendizajes surgidos de estas cinco jornadas serán sistematizados en el Informe de la Mesa Redonda PROhumana sobre Seguridad, cuyo lanzamiento está previsto para abril, con el objetivo de aportar evidencia, reflexión estratégica y orientaciones concretas para la toma de decisiones en el mundo empresarial.


