Filipinas se suma a los países que se encaminan hacia la estandarización del reporte de sostenibilidad al adoptar un nuevo marco obligatorio alineado con las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS). La Securities and Exchange Commission (SEC) del país anunció la incorporación de las Philippine Financial Reporting Standards (PFRS) on Sustainability Disclosures, un conjunto de normas basadas en los estándares desarrollados por el International Sustainability Standards Board (ISSB) de la Fundación IFRS.

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El nuevo esquema introduce exigencias obligatorias y graduales para empresas que cotizan en bolsa y grandes compañías no listadas, con el objetivo de alinear la divulgación de información sobre sostenibilidad y clima con prácticas internacionales comparables. La SEC subrayó que el cambio busca mejorar la calidad, consistencia y utilidad de los reportes para inversionistas y otros grupos de interés, en un contexto de creciente escrutinio sobre los riesgos y oportunidades vinculados a la sostenibilidad.
Qué normas se adoptan
El marco filipino incorpora dos estándares clave: PFRS S1, sobre requisitos generales de divulgación de información financiera relacionada con la sostenibilidad, y PFRS S2, centrado específicamente en divulgaciones climáticas. Ambos corresponden a los estándares IFRS S1 y S2 emitidos por el ISSB en junio de 2023, que ya están siendo adoptados o considerados por unas 40 jurisdicciones a nivel global.
Con esta decisión, Filipinas se suma a otros mercados del Sudeste Asiático —como Singapur, Tailandia, Malasia e Indonesia— que avanzan en la convergencia hacia un lenguaje común de reporte de sostenibilidad basado en IFRS.
Implementación gradual y por tamaño de empresa
La SEC estableció un enfoque escalonado para la aplicación obligatoria de las nuevas normas, que comenzará con la información del ejercicio fiscal 2026.
- Nivel 1: empresas que cotizan en bolsa con una capitalización bursátil superior a 50.000 millones de pesos filipinos deberán reportar en 2027, con base en datos de 2026.
- Nivel 2: compañías listadas con capitalización entre 3.000 y 50.000 millones de pesos iniciarán la adopción un año después.
- Nivel 3: el resto de las empresas listadas, así como las grandes empresas no listadas con ingresos anuales superiores a 15.000 millones de pesos, deberán comenzar a reportar en 2029, cubriendo el ejercicio 2028.
Los reportes deberán ser revisados y aprobados por los directorios y presentarse como anexos a los informes anuales o, en el caso de ciertas empresas no listadas, junto con los estados financieros auditados.
Aseguramiento y emisiones de gases de efecto invernadero
Una de las novedades más relevantes es la exigencia de aseguramiento limitado obligatorio sobre las emisiones de gases de efecto invernadero de Alcance 1 y 2, a cargo de un verificador independiente. Esta obligación entrará en vigor dos años después de que cada grupo de empresas comience a reportar bajo las nuevas normas y deberá alinearse con el estándar internacional ISSA 5000, orientado a garantizar la calidad y consistencia del aseguramiento en sostenibilidad.
Alivios transitorios para facilitar la transición
Tras una consulta pública, la SEC introdujo medidas transitorias para reducir la carga inicial de cumplimiento. Entre ellas, se permite:
- No reportar emisiones de Alcance 3 durante los primeros dos años.
- Limitar la divulgación inicial a riesgos y oportunidades climáticas durante el primer año para las empresas de los Tiers 1 y 2, y durante los dos primeros años para el Tier 3.
- Omitir información comparativa en el primer período y utilizar metodologías alternativas al Protocolo de GEI durante un año.
Además, la normativa previa de sostenibilidad (SEC MC No. 4, Series of 2019) seguirá vigente hasta que cada empresa alcance su año de adopción obligatoria.
Un giro estructural en el mercado de capitales
Para el presidente de la SEC, Francis Lim, la adopción de estas normas “subraya el compromiso del regulador con un reporte de sostenibilidad de alta calidad, comparable y alineado globalmente”.
Según la Comisión, elevar los estándares de divulgación permitirá comprender mejor los impactos financieros de los riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad, apoyando una asignación de capital más informada y la creación de valor a largo plazo.


