Carrefour anunció la implementación del etiquetado ambiental en una selección de prendas de su marca propia Tex en Francia, en una iniciativa que busca reforzar la transparencia hacia los consumidores y anticiparse a las tendencias regulatorias en materia de información ambiental en el sector textil. El despliegue se realizará, por el momento, exclusivamente en ese país y se inscribe en el marco de la estrategia nacional promovida por el gobierno francés para extender el etiquetado ambiental a distintos bienes de consumo.

La primera fase del proyecto contempla cerca de 70 productos textiles —como ropa interior, camisetas y bodys— que podrán ser evaluados por los consumidores a través de la aplicación Clear Fashion. Mediante el escaneo del código de barras, los clientes acceden a un puntaje ambiental expresado en una escala de 0 a 100, calculado por la plataforma a partir de su propia metodología. Carrefour es el primer distribuidor de alimentos en Francia que adopta de forma voluntaria esta herramienta de información ambiental aplicada a textiles.
El sistema de etiquetado ambiental utilizado se apoya en una metodología definida y certificada por las autoridades públicas francesas, basada en el análisis del ciclo de vida de los productos. El cálculo integra variables como las emisiones de gases de efecto invernadero, el impacto sobre la biodiversidad, el uso de recursos naturales, la durabilidad de los materiales y los efectos de la contaminación, con el objetivo de cuantificar el costo ambiental total de cada prenda en puntos de impacto.
De acuerdo con los datos relevados hasta el momento, las prendas Tex analizadas presentan un costo ambiental promedio de 542,91 puntos por cada 100 gramos. En términos comparativos, una camiseta Tex de algodón orgánico registra alrededor de 510 puntos, mientras que una prenda equivalente de una marca de fast fashion, no orgánica y de precio similar, supera los 1.000 puntos, lo que evidencia diferencias significativas en los impactos asociados a los procesos de producción y fabricación.
Desde la compañía señalan que esta etapa piloto permitirá evaluar las soluciones más eficientes y accesibles para una eventual ampliación del etiquetado ambiental al conjunto de las colecciones textiles de la marca en Francia. La decisión final sobre el formato y el alcance del despliegue se tomará una vez concluida esta fase de prueba.


