En los últimos tiempos, el debate sobre el verdadero aporte de la sostenibilidad al mundo de los negocios ha vuelto a ocupar un lugar central. Para dar respuesta al planteo, BSR y GlobeScan han elaborado el estudio “Business Value of Sustainability: Trajectory and Strategies Report”, en el cual sostienen que el caso de negocio no solo sigue vigente, sino que necesita ser reformulado, integrado y defendido con mayor convicción.

Basado en el análisis y la experiencia de más de una docena de compañías líderes de distintos sectores y geografías, el informe revisa cómo está cambiando la manera en que las empresas capturan y comunican el valor de la sostenibilidad. La conclusión es que los fundamentos permanecen sólidos, pero el contexto exige nuevas estrategias.
Un caso probado que necesita evolucionar
El reporte subraya que los principios centrales del valor empresarial de la sostenibilidad no han cambiado. La mejora de la eficiencia operativa, la resiliencia en la cadena de suministro, la mitigación de riesgos, la atracción y retención de talento, la alineación con las expectativas de los grupos de interés y la identificación de oportunidades de innovación son beneficios demostrados durante décadas y respaldados por evidencia.
La pregunta, entonces, ya no es si la sostenibilidad genera valor, sino cómo materializarlo en un entorno más exigente. Para los autores, la próxima frontera pasa por la integración profunda en el negocio: incorporar la sostenibilidad en las decisiones estratégicas, en la gestión de riesgos, en el desarrollo de productos y en los procesos de comercialización. No se trata de abrir nuevas rutas hacia el valor, sino de incrustarlo en el corazón operativo y financiero de la organización.
Un contexto más desafiante
Sin embargo, el escenario externo está lejos de ser estable. Las tensiones políticas, los cambios regulatorios y la volatilidad de los mercados han reavivado preguntas que muchos líderes creían superadas: ¿sigue siendo rentable la sostenibilidad? ¿Resiste el caso de negocio bajo presión? ¿Ha cambiado la ecuación?
El informe advierte que estas dudas no siempre se basan en datos, sino en intereses políticos o empresariales que buscan desacreditar compromisos ambientales y sociales. Frente a ello, los equipos de sostenibilidad deben adaptar su narrativa, abordar de manera directa los riesgos y oportunidades actuales y desmontar supuestos inexactos que subyacen a algunas críticas.
La recomendación es pasar de una conversación centrada en el cumplimiento normativo a una discusión estratégica sobre cómo la sostenibilidad impulsa resiliencia, innovación y rentabilidad de largo plazo.
Más allá del ROI inmediato
Uno de los aportes centrales del estudio es ampliar la noción de valor. No todos los beneficios pueden ni deben traducirse en métricas financieras de corto plazo. La confianza de los grupos de interés, el compromiso de los empleados, la reputación de marca o la licencia social para operar son activos cualitativos que inciden directamente en la competitividad.
Además, muchos impactos se materializan en horizontes temporales más amplios: anticiparse a restricciones de recursos naturales, fortalecer la estabilidad de la cadena de suministro o evitar costos asociados a crisis ambientales o regulatorias. El costo de la inacción —lo que podría ocurrir si no se invierte en sostenibilidad— es, según el reporte, una dimensión crítica del análisis.
En este sentido, la ausencia de un indicador financiero inmediato no invalida el valor estratégico de una iniciativa. Más bien exige una comprensión más sofisticada y transversal del desempeño empresarial.
Integración como clave
El informe enfatiza que desbloquear y demostrar el valor pleno de la sostenibilidad requiere alinearla con las funciones centrales del negocio y hablar su mismo lenguaje: finanzas, operaciones, marketing, gestión de riesgos. La colaboración interfuncional y el uso de métricas y prioridades compartidas se presentan como condiciones necesarias para que la sostenibilidad deje de ser un área periférica y se convierta en una palanca estructural.
Las estrategias propuestas por BSR y GlobeScan ofrecen un marco para que líderes y equipos puedan estructurar ese discurso tanto hacia adentro —ante directorios y áreas financieras— como hacia afuera, frente a inversores, reguladores y sociedad civil.
Un llamado a la confianza
En un momento en que la sostenibilidad enfrenta mayor escrutinio e incluso retrocesos en algunos mercados, el reporte concluye con que es tiempo de liderazgo y convicción. Defender el valor empresarial de la sostenibilidad no es un ejercicio retórico, sino una afirmación estratégica sobre el futuro del negocio.
La evidencia, sostienen los autores, es que la sostenibilidad no es un costo adicional ni un lujo reputacional; es una base para la competitividad y la resiliencia en un entorno incierto. La tarea pendiente no es demostrar que genera valor, sino comunicarlo mejor, integrarlo más profundamente y sostenerlo con determinación frente a las presiones del corto plazo.


