Cinco años después de su creación, la Net Zero Asset Managers Initiative (NZAM) anunció su relanzamiento oficial con más de 250 gestoras de activos adheridas a una Declaración de Compromiso revisada. El movimiento se produce en un momento de creciente escrutinio sobre las promesas climáticas del sector financiero y en medio de un escenario regulatorio más fragmentado entre jurisdicciones.

La iniciativa, de carácter voluntario, funciona como una plataforma para que las administradoras de activos comuniquen públicamente sus metas de cero emisiones netas y describan sus estrategias de implementación. Los signatarios fijan sus propios objetivos, desarrollan sus planes de acción y reportan anualmente sus avances, sin que la estructura central imponga metas uniformes.
Según informó el comité directivo, la actualización del compromiso es el resultado de una revisión estratégica de seis meses que incorporó comentarios de participantes y otros actores del mercado. El nuevo texto mantiene su alineación con los objetivos del Acuerdo de París, pero introduce cambios en la formulación y el alcance operativo.
Entre las modificaciones más relevantes figura la reducción de las acciones requeridas —de diez a siete— con el argumento de clarificar las “palancas” disponibles para las gestoras. También se incorporan precisiones sobre dependencias y limitaciones, en reconocimiento de las distintas realidades regulatorias y fiduciarias en las que operan los firmantes.
Rebecca Mikula-Wright, presidenta del comité directivo de NZAM, sostuvo que la participación en la iniciativa envía una señal de transparencia a clientes y reguladores respecto de cómo se gestionan los riesgos y oportunidades financieras asociados al clima. Sin embargo, el carácter voluntario del esquema implica que la ambición y el ritmo de implementación continúan dependiendo de cada entidad.
El relanzamiento también contó con el respaldo público de más de 50 propietarios de activos que, en conjunto, representan más de USD 3,7 billones bajo gestión. En una declaración conjunta, estos actores alentaron a las gestoras a sumarse a NZAM, al considerar que la iniciativa se alinea con principios de buenas prácticas en inversión.
En la práctica, NZAM ofrece una plataforma de divulgación estandarizada que permite comparar compromisos climáticos entre gestoras y posicionarse frente a clientes institucionales que exigen mayor transparencia. Para algunas firmas, la adhesión puede representar una herramienta de diferenciación en un mercado donde la credibilidad de las estrategias climáticas se ha vuelto un factor competitivo.
De cara al futuro, los objetivos previamente divulgados por los signatarios permanecen vigentes y fueron republicados, salvo en los casos en que se solicitó su revisión. La iniciativa indicó que trabajará durante los próximos 12 meses con aquellas gestoras cuyos objetivos aún están en proceso de definición.
El relanzamiento de NZAM confirma que, pese a las tensiones políticas y regulatorias en torno a la agenda climática, una parte relevante de la industria global de gestión de activos continúa apostando por marcos colectivos de transparencia. La efectividad del esquema, no obstante, seguirá dependiendo de la consistencia entre los compromisos declarados y las decisiones de inversión que los respalden.


