Bienestar integral: la estrategia implementada por La Segunda para abordar el avance del estrés laboral

La creciente incidencia del estrés laboral está empujando a las empresas a revisar sus modelos de gestión interna, en un escenario donde la salud mental dejó de ser un asunto periférico para convertirse en un factor crítico de productividad y sostenibilidad. Las claves del programa de bienestar integral que implementó La Segunda Seguros, el cual busca integrar la gestión emocional dentro de la operación cotidiana mediante políticas de desconexión, procesos de reincorporación empáticos y la capacitación de líderes para gestionar tanto resultados como emociones.

La iniciativa se apoya en un cambio conceptual: el descanso es definido como una condición necesaria para el desempeño y no como un beneficio accesorio. Bajo ese enfoque, la compañía incorporó políticas de desconexión fuera del horario laboral y protocolos de reincorporación tras licencias que priorizan la confidencialidad y el acompañamiento de los colaboradores.

El movimiento se inscribe en una tendencia más amplia. Datos de la Organización Mundial de la Salud señalan que más de 300 millones de personas padecen depresión a nivel global, lo que refuerza la presión sobre las organizaciones para incorporar la salud mental en sus agendas estratégicas.

A diferencia de los programas tradicionales, centrados en acciones puntuales, el modelo adoptado por La Segunda apunta a modificar la cultura organizacional. Para ello, incorpora herramientas de gamificación —como el “Bingo Emocional” y el “Rosco del Bienestar”— orientadas a facilitar conversaciones internas sobre ansiedad, agotamiento y carga emocional, variables que suelen permanecer invisibilizadas en entornos corporativos.

Otro de los ejes del programa es el desarrollo de liderazgo. La compañía se propuso que, hacia 2026, la totalidad de sus líderes cuente con formación específica para gestionar no solo resultados, sino también aspectos emocionales de sus equipos. Esta línea responde a una visión que amplía el alcance de la gestión tradicional hacia dimensiones vinculadas al clima laboral y la experiencia del empleado.

Según datos difundidos por la propia empresa, el enfoque ya muestra indicadores preliminares: un nivel de recomendación interna (NPS) superior a 60 y una proyección de reducción del ausentismo por estrés del 15%. Si bien se trata de métricas iniciales, reflejan el impacto que este tipo de políticas comienza a tener en variables duras de gestión.

Entre los logros de su implementación, el programa “Bienestar Integral” obtuvo además una mención al mérito en los Premios Conciencia, un reconocimiento que posiciona a la compañía dentro de un grupo de organizaciones que buscan vincular desempeño económico con criterios de sostenibilidad social.

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