BNDES y Heineken se unen para invertir en la restauración ecológica de un acuífero clave en Brasil

El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y el Grupo Heineken anunciaron una inversión conjunta de hasta R$ 10 millones para impulsar la restauración ecológica del Aquífero Beberibe, una reserva estratégica de agua subterránea en el nordeste de Brasil. El programa apunta a consolidar una economía de la restauración, basada en la generación de empleos verdes, la capacitación de mano de obra local y el desarrollo de cadenas productivas asociadas a la recuperación ambiental.

El proyecto se desplegará en 35 municipios del estado de Pernambuco, en una zona crítica para la recarga del acuífero. A través de una convocatoria pública abierta a organizaciones sin fines de lucro, la iniciativa seleccionará hasta tres proyectos de restauración forestal, con foco en la recuperación de servicios ecosistémicos clave para la seguridad hídrica.

La alianza se enmarca en el programa Floresta Viva, una plataforma del BNDES orientada a escalar soluciones basadas en la naturaleza en distintos biomas brasileños. La gestión de los recursos estará a cargo del Fundo Brasileiro para a Biodiversidade (Funbio), en un esquema que combina financiamiento público y capital corporativo.

Infraestructura natural como activo estratégico

El Aquífero Beberibe cumple un rol central en el abastecimiento de agua para millones de personas, especialmente en las áreas metropolitanas de Recife y João Pessoa, según la Agência Nacional de Águas e Saneamento Básico (ANA). Sin embargo, la región enfrenta un escenario de estrés hídrico creciente, impulsado por la degradación ambiental en una zona de transición entre la Mata Atlántica y la Caatinga.

En este marco, la restauración de la cobertura vegetal se posiciona como una inversión en “infraestructura natural”, con impacto directo en la recarga de acuíferos, la reducción de la erosión y la mejora de la calidad del agua. Para compañías intensivas en el uso de este recurso, como Heineken, el enfoque también responde a una lógica de gestión de riesgos operativos.

Sostenibilidad con impacto económico

Desde el BNDES, la directora socioambiental Tereza Campello destacó que la iniciativa refuerza la agenda de adaptación climática y seguridad hídrica, al tiempo que impulsa nuevas oportunidades económicas. “Proteger acuíferos es proteger el futuro de las ciudades y de las personas”, señaló.

El modelo promovido por el programa apunta a consolidar una economía de la restauración, basada en la generación de empleos verdes, la capacitación de mano de obra local y el desarrollo de cadenas productivas asociadas a la recuperación ambiental.

En línea con esta visión, el gerente de sustentabilidad de Heineken, Breno Aguiar de Paula, subrayó que la iniciativa combina la mejora en la disponibilidad hídrica con beneficios socioeconómicos en territorios clave para la compañía, donde se concentra parte de su operación industrial en el nordeste brasileño.

Escalar soluciones basadas en la naturaleza

El programa Floresta Viva ya movilizó cerca de R$ 425 millones en 53 proyectos distribuidos en 17 estados de Brasil, alcanzando más de 8.600 hectáreas en restauración, incluyendo áreas protegidas y territorios indígenas.

En su nueva fase, “Floresta Viva 2”, el programa amplía su alcance al incorporar mecanismos para la generación de créditos de biodiversidad y profundizar la formación en empleos verdes, en línea con las tendencias globales de financiamiento climático.

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