El Grupo H&M anunció la adopción de objetivos basados en la ciencia para la gestión de tierras, en una decisión que busca reducir las presiones sobre la naturaleza a lo largo de su cadena de suministro y consolidar su estrategia ambiental con criterios medibles y verificables. La iniciativa se inscribe en una tendencia creciente entre grandes corporaciones que avanzan hacia metas alineadas con la ciencia para abordar la pérdida de biodiversidad.

Foto: Leyla Ertur, Chief Sustainability Officer, de H&M Group.
Los objetivos fueron desarrollados bajo las metodologías de Science Based Targets Network (SBTN) y validados a través de Accountability Accelerator, para garantizar estándares de rigor, comparabilidad y transparencia. Este paso posiciona a la compañía dentro de un grupo de más de 150 empresas que ya trabajan en la definición de metas similares, mientras que al menos 30 han expresado públicamente su compromiso mediante la iniciativa “Step Up for Nature”.
Desde la compañía, la Chief Sustainability Officer, Leyla Ertur, subrayó que la degradación ambiental impacta directamente en los recursos clave de la industria textil, como la salud del suelo, los ciclos del agua y la biodiversidad. En ese sentido, destacó que al adoptar estos objetivos, la empresa refuerza su capacidad para proteger los ecosistemas en colaboración con proveedores, agricultores y comunidades.
El proceso de definición de metas comenzó con una evaluación exhaustiva de los impactos sobre la naturaleza, que permitió identificar territorios prioritarios, con foco en materias primas críticas como el algodón y la lana. A partir de este diagnóstico, la empresa estructuró un conjunto de compromisos concretos en tres frentes.
En primer lugar, estableció objetivos de “no conversión” de ecosistemas naturales, orientados a evitar la transformación de áreas clave en su cadena de suministro. En segundo término, se comprometió a reducir en un 3,85% su huella agrícola absoluta hacia 2030, tomando como base el año 2019. Finalmente, avanzó en metas de involucramiento territorial, participando en iniciativas como el proyecto REEVA en India central y el Regenerative Wool Project en Sudáfrica, con el objetivo de mejorar de manera sustancial las condiciones ecológicas y sociales en estos paisajes.
Para Erin Billman, directora ejecutiva de SBTN, la decisión de la compañía representa un avance concreto en la traducción de compromisos ambientales en acciones medibles dentro de cadenas de valor complejas. En la misma línea, Natasha Matic, directora ejecutiva de Accountability Accelerator, destacó que la validación independiente de estos objetivos fortalece su credibilidad y sienta las bases para una rendición de cuentas efectiva.


