La multinacional Apple alcanzó en 2025 un hito relevante en su estrategia ambiental: el 30% de los materiales utilizados en todos los dispositivos comercializados durante el año provino de contenido reciclado, el nivel más alto en la historia de la compañía. El avance se enmarca en su hoja de ruta hacia la neutralidad de carbono en 2030 y refleja una combinación de innovación tecnológica, rediseño de procesos y gestión de su cadena de suministro global.

Foto: A principios de este año, la tienda Apple de la Quinta Avenida se convirtió en la primera tienda minorista de la compañía en obtener la certificación TRUE Zero Waste, que reconoce a las instalaciones que desvían más del 90 por ciento de sus residuos de los vertederos.
El anuncio, incluido en su último Informe de Progreso Ambiental, llega acompañado de una serie de métricas que muestran cómo la empresa está integrando criterios de circularidad en el diseño de producto. Hoy, todas las baterías diseñadas por Apple utilizan 100% cobalto reciclado, mientras que los imanes incorporan en su totalidad tierras raras recicladas. A esto se suma que las placas de circuito impreso desarrolladas internamente emplean recubrimientos de oro reciclado y soldaduras de estaño también recicladas, consolidando un enfoque transversal en el uso responsable de materiales.
Para Tim Cook, CEO de la compañía, estos resultados evidencian que la sostenibilidad puede ser un vector de innovación: “Los objetivos ambiciosos no solo son necesarios, también impulsan nuevas formas de diseñar y producir”, señaló. En la misma línea, el director de operaciones, Sabih Khan, destacó el rol de la colaboración con proveedores para transformar metas en resultados medibles.
Uno de los cambios más visibles para el consumidor es la eliminación total del plástico en los empaques. Apple completó en 2025 la transición hacia embalajes 100% basados en fibra, sustituyendo protectores de pantalla y bandejas plásticas por alternativas de papel reciclado o de origen responsable. La compañía también rediseñó el packaging para hacerlo más eficiente: cajas de gran tamaño, como las del Studio Display XDR, pueden ahora plegarse para adaptarse a contenedores domésticos de reciclaje. En los últimos cinco años, estas iniciativas permitieron evitar el uso de más de 15.000 toneladas métricas de plástico, equivalente a aproximadamente 500 millones de botellas de agua.
El enfoque en circularidad se complementa con inversiones en tecnología de reciclaje. Apple lanzó “Cora”, una nueva línea de reciclaje electrónico en su Advanced Recovery Center en California, que utiliza trituración de precisión y sensores avanzados para maximizar la recuperación de materiales. A esto se suma A.R.I.S., un sistema de detección basado en machine learning que permite clasificar y separar residuos electrónicos con mayor eficiencia. Este software, que funciona sobre dispositivos Mac mini, está siendo probado junto a recicladores asociados para escalar su adopción en la industria.
En paralelo, la compañía continúa expandiendo el uso de energías renovables. Durante el último año, sus proveedores directos generaron más de 20 gigavatios de energía limpia en el marco del Supplier Clean Energy Program, lo que se traduce en más de 38 millones de megavatios-hora, suficiente para abastecer a más de 3,4 millones de hogares en Estados Unidos durante un año. A nivel operativo, Apple sumó otros 1,8 gigavatios para abastecer con electricidad 100% renovable a oficinas, tiendas y centros de datos, y avanza en proyectos globales para compensar la energía que utilizan los clientes al cargar sus dispositivos.
La gestión del agua es otro eje estratégico. En 2025, Apple y su cadena de suministro ahorraron 17.000 millones de galones de agua dulce —equivalente a más de 25.000 piscinas olímpicas— y, mediante proyectos específicos, lograron reponer más de la mitad del agua utilizada en sus operaciones corporativas. Además, sus ocho centros de datos propios ya cuentan con certificación bajo el estándar de la Alliance for Water Stewardship.
En el plano de producto, la compañía presentó el MacBook Neo, su computadora portátil con menor huella de carbono hasta la fecha. El dispositivo contiene un 60% de materiales reciclados —el mayor porcentaje en un producto Apple— incluyendo cobalto reciclado en la batería y tierras raras recicladas en los imanes. Su carcasa fue desarrollada con un proceso de conformado más eficiente que reduce a la mitad el uso de materia prima frente a métodos tradicionales. Asimismo, incorpora un nuevo proceso de anodizado que permite reutilizar el 70% del agua empleada, transformando una etapa históricamente intensiva en un sistema de circuito cerrado.
En materia de residuos, Apple alcanzó una tasa de desvío del 75% en sus operaciones globales, gracias a programas de reciclaje, compostaje y reducción. Su tienda Apple Fifth Avenue se convirtió en el primer local de la compañía en obtener la certificación TRUE Zero Waste, que reconoce instalaciones que desvían más del 90% de sus residuos de los vertederos. A nivel cadena de suministro, más de 400 instalaciones de proveedores participan en el programa de cero residuos, desviando en conjunto más de 600.000 toneladas métricas de desechos durante 2025.
Finalmente, como parte de sus iniciativas vinculadas al Earth Day, la compañía lanzó un programa de incentivos para clientes que reciclen dispositivos en tiendas participantes, reforzando su apuesta por extender el ciclo de vida de los productos.


