En un movimiento que representa un hito para el sector social argentino, el Grupo TECHO accedió al mercado de capitales para financiar las operaciones de su organización TECHO Argentina. A través de Fábrica Social TECHO, empresa social del grupo, la organización emitió y descontó $90 millones en Cheques de Pago Diferido (CPD) Garantizados, con un plazo de 90 días.

Foto: Virgilio Gregorini, cofundador de Fábrica Social TECHO.
La operación permitió cubrir un desfasaje temporal entre los fondos proyectados y las necesidades inmediatas de financiamiento, evitando que esa brecha financiera afectara el plan operativo de TECHO Argentina. En particular, los recursos permitieron sostener el cronograma de compras de materiales y las actividades previstas en los territorios.
El caso resulta relevante porque lleva al ámbito de las organizaciones sociales una herramienta de financiamiento tradicionalmente asociada con empresas. El acceso al mercado de capitales permitió a TECHO obtener capital de corto plazo y mantener su planificación sin interrupciones ni reducciones en sus actividades.
Una operación articulada entre actores financieros y sociales
La transacción fue estructurada con la participación de distintos actores del ecosistema financiero. Max Capital asesoró y ejecutó la operación en el mercado de capitales y, además, acompaña a Fábrica Social TECHO en la gestión de sus fondos de reserva.
Por su parte, AVAL AR SGR otorgó el aval necesario para garantizar los instrumentos y facilitar el acceso a condiciones competitivas de financiamiento. BS Capital Partners diseñó la propuesta financiera y brindó asesoramiento estratégico para la estructuración de la operación.
Para Virgilio Gregorini, cofundador de Fábrica Social TECHO, el acceso al mercado de capitales constituye un precedente para el universo de empresas sociales sin fines de lucro. Según explicó, el financiamiento permitió obtener previsibilidad y evitar que un desfasaje financiero temporal obligara a la organización a frenar su plan de compra de materiales.
La operación también plantea una discusión más amplia sobre las fuentes de financiamiento disponibles para las organizaciones orientadas al impacto social. En lugar de depender exclusivamente de donaciones, aportes o fondos destinados específicamente al sector social, estas organizaciones pueden comenzar a incorporar instrumentos financieros diseñados para atender necesidades concretas de capital.
Del financiamiento al escalamiento del impacto
La experiencia de TECHO muestra cómo una necesidad financiera de corto plazo puede resolverse mediante mecanismos propios del mercado de capitales sin desvincularlos de un objetivo social. En este caso, el destino del financiamiento está directamente asociado con la continuidad de las operaciones territoriales y con la capacidad de la organización para implementar sus soluciones habitacionales.
La discusión no se limita, por lo tanto, al acceso puntual a $90 millones. Para BS Capital Partners, el desafío consiste en ampliar las alternativas de capital disponibles para organizaciones con capacidad de generar impacto pero que históricamente han tenido un acceso más limitado al sistema financiero.
“El mundo social no necesita solamente más recursos: necesita acceder a nuevas fuentes de capital”, señaló Iván Buffone, director de BS Capital Partners. Desde esa perspectiva, la innovación financiera puede funcionar como un puente entre organizaciones capaces de generar impacto y un sistema financiero que todavía tiene margen para desarrollar instrumentos adaptados a sus necesidades.
Federico Giroldi, Business Development Manager de Max Capital, destacó en la misma línea que las herramientas del mercado de capitales pueden adaptarse a diferentes necesidades de financiamiento y contribuir a sostener proyectos y potenciar el crecimiento de las organizaciones.


