El XXVI Encuentro de Desarrollo Sostenible de Acción Empresas puso el foco en la necesidad de incorporar los factores ambientales y sociales a las decisiones empresariales que definirán la inversión, la innovación, la gestión de riesgos y las oportunidades de crecimiento del país. Bajo el concepto “No da lo mismo: cómo hacemos posible el crecimiento de Chile”, el encuentro reunió a más de 600 líderes empresariales, autoridades, representantes de la academia y la sociedad civil.

La organización planteó que la sostenibilidad debe dejar de ser abordada como un ámbito separado de la gestión para integrarse de manera transversal en la estrategia y en la toma de decisiones. El argumento central fue que la capacidad de las empresas para gestionar riesgos y oportunidades ambientales y sociales está vinculada con su competitividad, resiliencia y capacidad de generar crecimiento en el largo plazo.
“Cuando hablamos de crecimiento, no estamos hablando solamente de economía, estamos hablando de empleo, oportunidades, bienestar y futuro. Ese es el crecimiento que importa”, señaló Paola Calorio, presidenta de Acción Empresas.
En la misma línea, Constanza Pantaleón, directora ejecutiva de la organización, sostuvo que “incorporar la sostenibilidad en la estrategia de negocio es parte de cómo construimos empresas más competitivas, más resilientes y mejor preparadas para el futuro”.
La ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, vinculó esta agenda empresarial con las prioridades de política pública. “Desde el gobierno hemos planteado con bastante fuerza que el crecimiento económico, seguridad jurídica y sostenibilidad forman parte de una misma agenda”, afirmó, al señalar que esa articulación permitiría habilitar el desarrollo sostenible.
Personas, liderazgo y visión de largo plazo
Uno de los ejes del encuentro fue la necesidad de incorporar a las personas, el liderazgo y la perspectiva de largo plazo como condiciones para que la sostenibilidad se traduzca en decisiones de gestión.
Desde Banco de Chile, su gerente general, Eduardo Ebensperger, planteó que el talento y la capacidad de las organizaciones para movilizar a sus personas son factores vinculados directamente con la competitividad. “Las personas no son una variable complementaria de la competitividad. Son quienes la hacen posible”, afirmó.
Eduardo Navarro, gerente general de Empresas Copec, puso el énfasis en la planificación estratégica con horizontes extensos. Según explicó, una mirada de largo plazo supone analizar tendencias futuras, ampliar las opciones estratégicas y desarrollar desde el presente las capacidades que las empresas necesitarán posteriormente.
La experiencia de Metro de Santiago fue presentada como un ejemplo de integración transversal de la sostenibilidad. Su gerente general, Felipe Bravo, explicó que la organización dejó de considerar la sostenibilidad como un pilar independiente para utilizarla como criterio en la planificación y ejecución de sus proyectos.
El debate también incorporó una perspectiva sobre las condiciones institucionales necesarias para sostener el crecimiento. Óscar Landerretche, decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, sostuvo que el crecimiento depende de capacidades que deben construirse deliberadamente durante períodos prolongados y de instituciones capaces de trascender los ciclos de gobierno.
Desde una perspectiva histórica, la historiadora y escritora María José Cumplido señaló que las decisiones actuales sobre inversión, regulación y actividades que se mantienen o abandonan contribuirán a definir el próximo ciclo de crecimiento sostenible del país. En ese sentido, planteó la necesidad de construir acuerdos que involucren a los distintos actores.
Del debate sobre sostenibilidad a herramientas de gestión
Uno de los anuncios centrales del encuentro fue el lanzamiento del Radar Sostenible, una herramienta desarrollada por Acción Empresas para trasladar esta discusión al ámbito de la gestión empresarial.
El instrumento evalúa, a partir de información pública, el nivel de madurez de las empresas en 15 dimensiones ambientales, sociales y de gobernanza, tomando como referencia estándares internacionales y regulaciones locales. Las empresas que adhieran podrán recibir un informe individual con información sobre sus avances y brechas, con el objetivo de orientar prioridades estratégicas.
La iniciativa busca generar una base para que las compañías puedan identificar en qué ámbitos se encuentran y cuáles son las áreas en las que necesitan fortalecer sus capacidades, en lugar de abordar la sostenibilidad únicamente desde compromisos generales.
Acción Empresas también anunció que a partir de 2027 comenzará a trabajar con Consejos Empresariales. Estos espacios buscarán recoger las inquietudes y desafíos de las empresas socias y contrastarlos con las tendencias que están transformando sus negocios, con el objetivo de identificar oportunidades de colaboración y ámbitos en los que la organización pueda contribuir al desarrollo de soluciones.
“Estamos evolucionando la forma en que acompañamos a las empresas para estar más cerca de sus desafíos y de los cambios que están transformando sus negocios”, explicó Pantaleón. Según agregó, el objetivo es fortalecer el papel de Acción Empresas como espacio de encuentro, conocimiento y colaboración.
Una propuesta del sector privado para la agenda climática
El encuentro también funcionó como espacio para presentar una contribución empresarial a la política climática chilena. Acción Empresas entregó a la ministra del Medio Ambiente un documento con propuestas del sector privado para la actualización de la Estrategia Climática de Largo Plazo de Chile.
El documento fue elaborado junto con DEUMAN y VGC Abogados a partir de la experiencia de empresas socias. Su objetivo es contribuir a que las metas climáticas nacionales puedan traducirse en medidas factibles y efectivas, considerando además su impacto en los territorios.
De esta manera, el encuentro combinó tres líneas de acción: una discusión sobre el papel de la sostenibilidad en las decisiones empresariales, una nueva herramienta para medir la madurez corporativa y nuevos mecanismos de colaboración entre empresas. A esto se sumó una propuesta concreta para aportar desde el sector privado a la actualización de la política climática nacional.
Las conclusiones del encuentro apuntaron así a una concepción de la sostenibilidad vinculada directamente con la gestión empresarial y con las condiciones que permitirán sostener el crecimiento de Chile en el tiempo: capacidades internas, gestión de riesgos y oportunidades, talento, innovación, visión de largo plazo y articulación entre empresas, Estado y otros actores.


