Las grandes empresas de EE.UU. reducen el ritmo de reporte, pero aumentan la exigencia sobre los datos de sostenibilidad

El reporte de sostenibilidad perdió impulso entre las grandes empresas estadounidenses durante 2025, pero la caída en la cantidad de compañías que informan no estuvo acompañada por un retroceso equivalente en la calidad y sofisticación de la información publicada. Así lo muestra la edición 2026 de “Sustainability Reporting in Focus”, el estudio anual de Governance & Accountability Institute, Inc. (G&A), que analiza las prácticas de reporte de las compañías que integran los índices S&P 500 y Russell 1000.

La investigación, que G&A realiza por decimoquinto año consecutivo, identifica un cambio en la evolución del reporting corporativo estadounidense. Después de más de una década de crecimiento sostenido, la proporción de empresas que publican información sobre sostenibilidad comenzó a disminuir en los últimos dos años. Al mismo tiempo, entre las compañías que continúan reportando se observa una mayor adopción de estándares, marcos y mecanismos destinados a fortalecer la calidad, comparabilidad y confiabilidad de los datos.

En 2025, el 93,9% de las empresas del S&P 500 publicó información de sostenibilidad, frente al 97,8% registrado en 2024. En el Russell 1000, la proporción pasó del 91,1% al 86%. La mayor parte de la reducción se concentró en la mitad más pequeña del Russell 1000: allí, el porcentaje de compañías que reportaron cayó del 84,5% al 78,2%, una disminución de 6,3 puntos porcentuales.

Menos compañías, más estándares

Uno de los principales hallazgos del estudio es que la menor cantidad de empresas que reportan convive con una mayor diversidad de estándares utilizados. G&A identifica un incremento en la alineación con los estándares de la Global Reporting Initiative (GRI), particularmente entre las compañías más pequeñas del Russell 1000.

También aumentó la utilización de los estándares de divulgación de sostenibilidad de las International Financial Reporting Standards (IFRS), de los European Sustainability Reporting Standards (ESRS) y de las recomendaciones del Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD).

La tendencia también se reflejó en la información sobre recursos hídricos: más compañías respondieron el cuestionario de Water Security de CDP durante 2025.

En paralelo, algunos marcos registraron una menor adopción. El alineamiento con los estándares del Sustainability Accounting Standards Board (SASB) disminuyó, aunque estos continuaron siendo los estándares de sostenibilidad más utilizados en el universo analizado. También cayó la referencia a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y al Task Force on Climate-Related Financial Disclosures (TCFD), mientras que el alineamiento con TCFD aumentó entre las compañías más pequeñas del Russell 1000.

Por otra parte, disminuyó la cantidad de empresas que respondieron el cuestionario de Climate Change de CDP.

El reporting entra en una etapa de mayor sofisticación

Para G&A, estas modificaciones no deberían interpretarse únicamente como una contracción del reporting corporativo. El instituto identifica señales de una evolución en la forma en que las empresas que permanecen activas en materia de divulgación gestionan y comunican sus cuestiones de sostenibilidad.

Entre ellas aparece una mayor atención a la calidad de los datos, a los compromisos respaldados por evidencia y a la consistencia en el seguimiento y reporte de indicadores. El estudio también detectó un crecimiento en la cantidad de compañías que establecieron objetivos basados en la ciencia y que sometieron su información a procesos de aseguramiento externo.

Este fenómeno lleva a G&A a plantear que el crecimiento del reporting podría estar cambiando de naturaleza. En lugar de medirse únicamente por la cantidad de compañías que publican información, la evolución comienza a observarse también en la profundidad y robustez de los reportes.

Louis Coppola, CEO y cofundador de G&A, señaló que las prácticas y compromisos desarrollados durante más de una década no desaparecen rápidamente, aun cuando disminuya el número de empresas que divulgan información. Según su análisis, muchas de las compañías que continuaron reportando lo hicieron de una manera más robusta.

Coppola también destacó otro fenómeno: las empresas parecen estar “apilando” estándares y marcos, en lugar de reemplazar unos por otros. Esto implica que la evolución del reporting no necesariamente pasa por adoptar un único marco dominante, sino por combinar diferentes herramientas según las necesidades de información y las exigencias de los distintos mercados y grupos de interés.

Un escenario regulatorio en transformación

Los resultados adquieren relevancia en un escenario estadounidense en el que el marco regulatorio sobre divulgación climática también experimentó modificaciones. Hank Boerner, presidente y chief strategist de G&A, señaló que la Securities and Exchange Commission (SEC) abandonó sus reglas propuestas sobre divulgaciones relacionadas con el clima.

Sin embargo, el estudio sostiene que este cambio regulatorio no se tradujo en una caída significativa del reporting entre las compañías más grandes de Estados Unidos. Tanto en las 500 empresas del S&P 500 como en el conjunto de compañías del Russell 1000, la práctica de divulgar información de sostenibilidad continúa siendo mayoritaria.

El comportamiento observado también muestra que las decisiones empresariales sobre reporting no dependen exclusivamente de las obligaciones regulatorias estadounidenses. La expansión de estándares internacionales y la evolución de los requerimientos de información en otros mercados contribuyen a mantener la presión sobre las compañías para producir información ambiental, social y de gobernanza.

Quince años de evolución

La investigación de G&A permite dimensionar el cambio observado en perspectiva. Cuando el instituto publicó su primer estudio, en 2012, solo el 20% de las compañías del S&P 500 reportaba públicamente información sobre sostenibilidad.

Desde entonces, la divulgación creció de manera sostenida hasta alcanzar a la gran mayoría de las mayores empresas estadounidenses. En 2019, G&A amplió el universo de análisis para incorporar a todas las compañías del Russell 1000 y, desde 2024, comenzó además a analizar las tendencias según los 11 sectores del Global Industry Classification Standard (GICS).

La edición 2026 incorpora una metodología actualizada para reflejar las prácticas contemporáneas de reporte corporativo y analiza específicamente la información correspondiente al ejercicio 2025.

Los resultados muestran, así, una doble tendencia: el número de compañías que reportan comenzó a retroceder, pero entre las que continúan haciéndolo aumenta la diversidad de estándares utilizados y la atención puesta en la calidad y verificación de los datos. Para las grandes empresas estadounidenses, el desafío ya no parece limitarse a decidir si reportar, sino a determinar qué información producir, bajo qué estándares y con qué nivel de evidencia y aseguramiento.

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