Más de 167.000 jóvenes participaron entre enero y septiembre de 2026 en programas de educación financiera desarrollados por las entidades que integran el Protocolo de Finanzas Sostenibles de Argentina. Los resultados forman parte del Reporte Consolidado de Educación Financiera 2026 – Indicadores de Impacto, que busca medir no solo el alcance de estas iniciativas, sino también su efectividad y los cambios en los conocimientos adquiridos. Desde Galicia destacan la importancia de contar con un esquema de medición colectiva que busca superar la evaluación individual de cada programa, y con estándares comunes que permiten sumar esfuerzos con otras entidades.

El reporte reúne información de 17 entidades participantes y da continuidad al trabajo colaborativo iniciado en 2024, con el acompañamiento del BID y BID Invest. En ese marco, las organizaciones acordaron contenidos mínimos y un esquema común de medición basado en tres dimensiones: alcance, efectividad e impacto. El objetivo es contar con información comparable que permita identificar resultados, compartir aprendizajes y ajustar los programas.
Uno de los principales datos del relevamiento es que 167.755 jóvenes fueron alcanzados por las iniciativas durante los primeros nueve meses del año. La participación femenina representó el 56% del total, mientras que el indicador de satisfacción y recomendación alcanzó un NPS de 40%. Dentro de ese resultado, el 51% de los participantes se ubicó como promotor de los programas y el 11% como detractor.
Mejora en los conocimientos financieros
El reporte también incorpora indicadores que permiten observar los resultados de las capacitaciones sobre los conocimientos de los participantes. En promedio, las respuestas correctas pasaron del 66% antes de la capacitación al 75% después de la formación.
Los mayores avances se registraron en los contenidos vinculados con ahorro y uso de productos financieros, dos áreas consideradas relevantes para la toma de decisiones económicas cotidianas.
El informe, además, muestra una mejora en el nivel de conocimiento con el que los jóvenes llegan a las capacitaciones. El porcentaje promedio de respuestas correctas al inicio pasó del 57% registrado en diciembre de 2025 al 66% en septiembre de 2026. A su vez, el resultado posterior a la capacitación se ubicó en 75%, frente al 72% registrado en diciembre del año pasado.
Estos datos permiten observar una doble evolución: los participantes comienzan los programas con una base de conocimientos mayor y, luego de la capacitación, alcanzan un nivel superior al registrado en mediciones anteriores.
El aporte de Galicia
Entre las entidades participantes se encuentra Galicia, que desarrolla el programa Finanzas a Mano, orientado a la educación financiera de jóvenes. Durante 2026, la iniciativa superó las 30.000 personas inscriptas, mientras que más de 8.000 participantes ya obtuvieron una certificación avalada por la Universidad de Buenos Aires (UBA).
“Creemos que la educación financiera es una herramienta fundamental para que los jóvenes puedan desarrollar proyectos de vida con mayor autonomía y tomar decisiones informadas en su día a día. Ser parte del Protocolo nos permite medir nuestro impacto con estándares comunes y sumar esfuerzos con otras entidades para llegar a más jóvenes de todo el país“, señaló Constanza Gorleri, Chief Sustainability Officer de Galicia.
La participación de Galicia se inscribe así en un esquema de medición colectiva que busca superar la evaluación individual de cada programa. El modelo permite comparar resultados entre distintas iniciativas y generar una base común para analizar qué herramientas contribuyen de manera más efectiva a mejorar los conocimientos financieros.
El reporte plantea, en este sentido, una lógica de trabajo basada en el intercambio de datos, aprendizajes y desafíos entre las entidades participantes. La apuesta es que la colaboración entre instituciones financieras permita ampliar el alcance de las iniciativas y fortalecer, en el tiempo, los resultados de la educación financiera entre los jóvenes.


