El Gobierno de Canadá anunció que está trabajando en el desarrollo de una taxonomía nacional de inversión sostenible, cuyo primer conjunto de lineamientos estará listo hacia fines de 2026. El objetivo es dotar al mercado de criterios claros, científicos y creíbles para identificar inversiones “verdes” y de “transición”, y así acelerar la movilización de capital privado en el camino hacia la neutralidad de carbono en 2050.

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La iniciativa —ratificada en el Presupuesto 2025— será liderada por el Canadian Climate Institute, una organización independiente que trabajará junto a Business Future Pathways, un espacio impulsado por inversores y expertos técnicos. Ambos estarán a cargo de diseñar una gobernanza robusta y de coordinar el proceso de definición de los criterios que darán forma a la denominada made-in-Canada sustainable investment taxonomy.
Según informó el Ministerio de Finanzas, la taxonomía canadiense se alineará con las mejores prácticas internacionales y será compatible con otros marcos científicos utilizados a nivel global, aunque mantendrá un enfoque adaptado a la estructura productiva del país. Se tratará de una herramienta voluntaria de mercado, pensada para inversores, bancos y emisores que buscan mayor claridad y confianza en torno a qué actividades contribuyen efectivamente a la transición climática.
Uno de los aspectos distintivos del enfoque canadiense es que no se limitará a identificar tecnologías limpias, sino que también abordará la transformación de sectores intensivos en emisiones que resultan centrales para la economía nacional. En un contexto de creciente demanda global de bienes y procesos de bajo carbono, el gobierno busca posicionar a Canadá como un destino atractivo para el capital que impulsa actividades alineadas con el net-zero.
Como próximo paso, se conformará un Consejo de Taxonomía independiente, integrado por expertos de la academia, el sector financiero, la sociedad civil, científicos del clima y representantes indígenas. Este órgano será el encargado de revisar y aprobar los lineamientos de inversión. La hoja de ruta prevé que, para fines de 2026, se definan los criterios correspondientes a tres sectores prioritarios, mientras que otros tres sectores adicionales se completarían hacia el otoño de 2027.
“El crecimiento económico y el cumplimiento del objetivo de emisiones netas cero requieren movilizar más capital privado hacia la economía limpia del siglo XXI”, sostuvo el ministro de Finanzas y de Ingresos Nacionales, François-Philippe Champagne. En la misma línea, autoridades y referentes técnicos destacaron que el nuevo marco ofrecerá al mercado los estándares comunes que demanda para evaluar con rigor qué inversiones pueden considerarse verdes o de transición.
Además del desarrollo de la taxonomía, el gobierno reiteró su compromiso con la emisión regular de bonos verdes y anticipó que analizará la creación de un Marco de Bonos Sostenibles alineado con estos nuevos lineamientos. En paralelo, se trabajará con provincias y territorios para mejorar la divulgación climática en toda la economía, en consonancia con estándares internacionales.


