Más de 500 pequeñas y medianas empresas participaron de la última edición del programa “Pymes con Impacto”, una iniciativa que busca acelerar la adopción de criterios de sostenibilidad en proveedores y, al mismo tiempo, responder a una demanda creciente de grandes compañías por cadenas de suministro con estándares ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).

Impulsado por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), en alianza con Global Reporting Initiative (GRI) y Sistema B Chile, el programa se desarrolló en el marco de AL-INVEST Verde y contó con financiamiento de la Unión Europea. Su cierre, realizado el 24 de marzo, reunió a más de 170 representantes del sector privado, proveedores y actores vinculados a la agenda de sostenibilidad.
En términos de alcance, el programa logró convocar a más de 500 pymes a nivel nacional, de las cuales 300 completaron el proceso de autodiagnóstico en sostenibilidad. Esta herramienta permitió a las empresas identificar brechas y definir hojas de ruta en materia ambiental, social y de gobernanza, alineadas con las crecientes exigencias del mercado.
Un aspecto destacado fue la participación de 13 grandes empresas, que promovieron la incorporación de sus proveedores a la iniciativa. Este modelo de articulación refuerza la tendencia de la integración de criterios ESG en las cadenas de valor como condición para mejorar la resiliencia, la trazabilidad y la competitividad de los negocios.
El programa incluyó más de 20 horas de formación, combinando instancias sincrónicas y asincrónicas, junto con herramientas prácticas orientadas a la implementación. Los contenidos abordaron desde gobernanza corporativa hasta gestión ambiental e impacto social, con foco en su aplicación directa en la operación de las pymes.
Francisco García, jefe de cooperación de la Unión Europea, destacó que “el programa demuestra que esto no se trata de elegir entre sostenibilidad y rentabilidad, sino que la sostenibilidad sirve para hacer a las pymes más competitivas e integrarlas mejor en las cadenas de valor”.
Por su parte, Carlos Soublette, gerente general de la CCS, señaló que “el programa tiene como resultado un ecosistema donde las pymes, gracias al camino recorrido, logran ser elegibles para grandes empresas con altos estándares en sostenibilidad. En ese contexto, estamos apoyándolas para adoptar criterios ESG, monitorearlos y mejorarlos”.
Desde Sistema B Chile, su directora ejecutiva, Zdenka Astudillo, subrayó que “para realmente ser sostenibles y proveedores atractivos para grandes empresas, es clave sistematizar procesos, aplicar criterios ESG e incorporar medición y gestión de impacto”.
En tanto, Lina Camargo, senior manager de GRI Latinoamérica, valoró el enfoque práctico del programa, destacando que permitió entregar orden, estructura y herramientas concretas para que las pymes pudieran cerrar brechas y avanzar en sostenibilidad.
Los organizadores también agregaron que el cierre de esta edición refuerza una tendencia más amplia: la sostenibilidad comienza a operar como un requisito de acceso —y permanencia— en las cadenas de suministro. En ese escenario, programas como “Pymes con Impacto” buscan reducir la distancia entre las capacidades actuales de las pequeñas y medianas empresas y los estándares que imponen los grandes actores del mercado, en un contexto donde la trazabilidad y la gestión de impacto ganan centralidad.


