Science Based Targets Network (SBTN) presentó una nueva guía orientada a gobiernos locales para que las ciudades puedan establecer objetivos basados en la ciencia para la naturaleza, una herramienta que busca convertir los compromisos globales sobre biodiversidad en planes de acción urbanos concretos, medibles y alineados con los límites ecológicos del planeta.

La publicación llega en un momento en que las ciudades concentran una parte creciente de la presión sobre los ecosistemas, pero también emergen como actores estratégicos para acelerar soluciones climáticas y de biodiversidad. Desde el uso del suelo hasta la infraestructura y la planificación territorial, las decisiones urbanas se consolidan como un factor clave para determinar si el crecimiento de las próximas décadas profundizará la degradación ambiental o contribuirá a revertirla.
Con foco en la gestión corporativa y pública de largo plazo, la guía propone un marco práctico de tres etapas para evaluar impactos, identificar prioridades y definir metas para la naturaleza urbana. El enfoque fue diseñado para adaptarse a distintos niveles de capacidad institucional, disponibilidad de datos y contextos regulatorios, una característica que apunta a facilitar su adopción tanto en grandes centros urbanos como en ciudades intermedias.
Uno de los aspectos centrales del documento es el énfasis en el desarrollo del suelo urbano como una de las principales palancas de transformación bajo control de los gobiernos locales. Según SBTN, actuar sobre la expansión urbana, la infraestructura y el ordenamiento territorial permite reducir presiones sobre los ecosistemas al tiempo que favorece modelos de crecimiento más resilientes y sostenibles.
La iniciativa también busca integrarse con marcos y programas ya existentes, evitando que las ciudades deban comenzar desde cero. En lugar de crear nuevas estructuras paralelas, la propuesta apunta a fortalecer estrategias urbanas ya en marcha vinculadas con sostenibilidad, resiliencia climática y biodiversidad.
El desarrollo de la guía reunió a una amplia coalición de organizaciones internacionales, redes urbanas y centros de investigación. Entre las entidades participantes se encuentran Arup, C40, CDP, ICLEI, IUCN, The Nature Conservancy, World Resources Institute y World Wide Fund for Nature. La coordinación estuvo a cargo de Metabolic y Urban Biodiversity Hub.
La publicación refuerza una tendencia creciente dentro de la agenda ESG: la expansión de los enfoques basados en ciencia desde el ámbito corporativo hacia las políticas públicas urbanas. En ese escenario, las ciudades comienzan a posicionarse no solo como espacios de implementación, sino también como plataformas clave para acelerar la transición hacia modelos económicos compatibles con la protección de la naturaleza.


