La Asociación Española de Directivos de Sostenibilidad (ASG) – DIRSE, ha presentado su 17º toolkit, elaborado en colaboración con Retree y titulado “Cómo regenerar ecosistemas y activar economías locales para la mitigación y adaptación al cambio climático”. La publicación incorpora la biodiversidad y los servicios ecosistémicos al perímetro de responsabilidad estratégica de las organizaciones, y plantea un cambio de paradigma para la función de sostenibilidad: avanzar desde la lógica de la mera compensación de emisiones hacia modelos regenerativos con impacto medible en el territorio.

Desde DIRSE plantean que la transición climática no es una hipótesis de futuro, sino un proceso en marcha que está reconfigurando los fundamentos económicos, regulatorios y financieros sobre los que operan organizaciones públicas y privadas. En este contexto, la regeneración de ecosistemas ha dejado de ser una cuestión estrictamente ambiental para convertirse en una variable estratégica vinculada a la gestión de riesgos, la estabilidad territorial y la competitividad a largo plazo.
Durante las últimas décadas, la respuesta empresarial al cambio climático se ha centrado en la reducción de emisiones y la eficiencia energética. La evidencia científica muestra, sin embargo, que la crisis climática y la crisis de biodiversidad son fenómenos interdependientes. El deterioro de bosques, suelos, humedales y sistemas costeros no solo reduce la capacidad natural de absorción de carbono, sino que amplifica la exposición a riesgos físicos, sociales y económicos: entre 1993 y 2022, los fenómenos meteorológicos extremos provocaron alrededor de 27.000 muertes en España, uno de los balances más altos de Europa.
Al mismo tiempo, la arquitectura regulatoria internacional y europea está impulsando una mayor exigencia en la gestión del capital natural. Marcos como la CSRD, los estándares ESRS y la Taxonomía Europea sitúan la biodiversidad dentro del análisis de doble materialidad, condicionando el acceso a financiación, la valoración de activos y la legitimidad institucional. La degradación ecosistémica se traduce, además, en riesgos físicos, de transición y sistémicos que las organizaciones deben incorporar a su gobernanza corporativa.
La guía fue presentada esta mañana en las oficinas de Noaways (Madrid), con una jornada inaugurada por Carlos Arango, director general de DIRSE, quien subrayó la necesidad de alinear la gestión ambiental con la planificación financiera, la gobernanza corporativa y la estrategia territorial, destacando el valor del documento como una herramienta práctica para impulsar la regeneración de ecosistemas y la activación de economías locales desde la función de sostenibilidad.
A continuación, el equipo de Retree, encabezado por su responsable de Comunicación y Marketing, Joaquín Cubero, presentó la guía y el enfoque metodológico desarrollado con DIRSE. El toolkit se estructura en tres bloques: contexto y marco regulatorio; una metodología técnica articulada en cuatro pilares: priorización territorial, diseño de restauración regenerativa, integración de tecnología y MRV, y modelos económicos locales; y casos prácticos empresariales que aterrizan estos principios en la operativa de las organizaciones.
Por su parte, Pablo Esteve Calzado, CEO de Retree, añadió que “La ventaja competitiva en la transición climática ya no reside en compensar emisiones, sino en integrar la regeneración del capital natural en la estrategia de negocio. Esto reduce la exposición a riesgos sistémicos, estabiliza operaciones y genera desarrollo económico local mediante empleo y nuevas cadenas de valor”.
Durante el evento, una mesa redonda moderada por Gemma Sara Ventín, integrante de la Junta Directiva de DIRSE y coordinadora del Área de desarrollo de talento, educación y responsabilidad en el entorno empresarial de Bureau Veritas Formación, reunió a Carlos Requejo Mariscal, responsable ESG en Plenergy; Lucía Roldán Molinero, ESG Communication Specialist – People & Sustainable Business, Regional Office en Minor Hotels Europe & Americas; y Susana Revuelta Uzabal, gerente de Marketing en Ecoembes.
Los ponentes debatieron sobre cómo las organizaciones afrontan el reto de pasar de los compromisos a la acción en un contexto marcado por la crisis climática y la pérdida de biodiversidad. La conversación abordó la integración del capital natural en la estrategia empresarial, la transición energética y las barreras operativas y culturales que dificultan la implementación de proyectos con impacto regenerativo, así como las oportunidades que se abren para quienes anticipan estos cambios.
Representantes de sectores como la energía, el turismo y la gestión de residuos compartieron experiencias y aprendizajes sobre cómo aterrizar estos principios en la práctica. Se analizó el papel del sector turístico en la protección y restauración de los entornos donde opera, la implicación de las economías locales en las estrategias de sostenibilidad y la contribución de la economía circular a la regeneración de los ecosistemas, identificando claves para generar impacto positivo en los territorios equilibrando actividad económica y conservación.


