Heineken España se convirtió en la primera gran cervecera del país en producir la totalidad de sus cervezas, cider y tinto de verano utilizando exclusivamente energía 100% renovable. Desde diciembre de 2025, todas sus marcas —entre ellas Cruzcampo, Heineken®, Amstel, El Águila o Ladrón— se elaboran sin recurrir a combustibles fósiles en sus procesos productivos.

El avance posiciona a España como el primer mercado dentro de Heineken N.V. en completar la transición energética total en la fase de elaboración. El logro contribuye a la meta global del grupo de alcanzar cero emisiones netas en producción para 2030 y en toda su cadena de valor para 2040.
Más allá del suministro eléctrico, el paso decisivo estuvo en la descarbonización del calor industrial, un componente esencial en la producción cervecera y uno de los mayores retos técnicos del sector. “Ser pioneros no es fácil. Pero hoy marcamos un hito para la industria cervecera y para España”, afirmó el presidente de la filial, Etienne Strijp, al subrayar que el desafío consistió en transformar procesos tradicionalmente dependientes de combustibles fósiles. “Descarbonizar el calor industrial ha sido un desafío enorme que refuerza nuestra competitividad y demuestra que la transición energética puede ocurrir a escala cuando hay ambición, innovación y alianzas”.
Para concretar esta hoja de ruta, la compañía movilizó más de 80 millones de euros junto a socios estratégicos. La inversión combinó distintas tecnologías renovables —desde energía fotovoltaica y termosolar hasta biogás, biomasa y biometano— integradas bajo un enfoque de eficiencia y economía circular. El impacto se refleja tanto en la reducción de emisiones de alcance 1 y 2 como en las comunidades donde opera: Andalucía (Sevilla y Jaén), la Comunitat Valenciana (Quart de Poblet) y la Comunidad de Madrid (San Sebastián de los Reyes).
El anuncio reunió a autoridades nacionales y regionales, así como a los principales socios energéticos del proyecto, entre ellos Iberdrola España y ENGIE España, que destacaron el carácter replicable del modelo. También participaron representantes de la Junta de Andalucía y de la Comunidad de Madrid, quienes subrayaron el efecto tractor de este tipo de inversiones sobre la competitividad industrial.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, valoró el adelanto de cinco años respecto al objetivo inicialmente fijado para 2030. “Este proyecto simboliza el éxito de una transición energética transformadora y colaborativa”, afirmó, al destacar la importancia de la cooperación público-privada para acelerar la modernización industrial.


