La sombra global de la sostenibilidad: Entendiendo los “efectos spillover”

En el siguiente artículo de opinión, Fernando Passarelli, Founder & CEO de DCOConsultores, propone una mirada crítica y necesaria sobre una de las tensiones menos visibles —pero más decisivas— de la agenda de sostenibilidad global: los llamados efectos spillover. El autor invita a reflexionar sobre cómo las políticas, decisiones económicas y estrategias ambientales de un país pueden generar impactos profundos más allá de sus fronteras, condicionando el cumplimiento real de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y poniendo en evidencia que la sostenibilidad, lejos de ser un logro individual, es un desafío inevitablemente compartido.

Foto: Fernando Passarelli, Founder & CEO de DCOConsultores.

En un mundo intrínsecamente interconectado, la búsqueda de la sostenibilidad por parte de una nación rara vez queda dentro de sus fronteras. Las acciones, políticas y decisiones de un país, incluso aquellas diseñadas con las mejores intenciones ecológicas o sociales, pueden generar ondas de impacto que se propagan a través del globo, un fenómeno conocido como “efecto spillover” o de “derrame”. Este concepto, crucial para el éxito de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), revela la compleja danza de responsabilidades en la era global.

El doble filo de la conexión global

El efecto spillover puede manifestarse (y de hecho, lo hacen…) cuando los esfuerzos de un país por alcanzar un ODS específico tienen consecuencias—positivas o, más a menudo, negativas—en la capacidad de otro país para lograr el mismo o cualquier otro objetivo.

  • Los Spillover Negativos: Son la principal preocupación.

    Externalización de la contaminación: Un país desarrollado con regulaciones ambientales estrictas (ODS 12 y 13) puede externalizar sus industrias contaminantes a países en desarrollo con normativas más laxas. Esto mejora su métrica interna, pero traslada la carga ambiental, el consumo excesivo de recursos y el daño a la salud a las naciones más vulnerables. Por ejemplo, el traslado de fábricas altamente contaminantes a América Latina o Asia.

    Cadenas de suministro insostenibles: La demanda voraz de productos baratos en naciones ricas fomenta prácticas insostenibles en los países productores, como la deforestación (afectando ODS 15), la explotación laboral (afectando ODS 8 y 1), y la sobrepesca (afectando ODS 14).

    Barreras comerciales: Las políticas comerciales o arancelarias implementadas por grandes economías, aunque busquen proteger industrias locales “verdes”, pueden dañar la economía de países más pequeños, obstaculizando sus medios para invertir en su propia transición sostenible (ODS 1 y 10).
  • Los Spillover Positivos: Aunque menos publicitados, también existen. Un país que invierte fuertemente en investigación y desarrollo de energía limpia puede generar tecnologías más baratas y accesibles que, al exportarse, aceleran la transición energética en otras regiones del mundo.

El desafío de la coherencia y la colaboración

El gran dilema del spillover es que las grandes potencias económicas, que son las que tienen el mayor potencial para generar efectos adversos, suelen ser las menos afectadas por sus consecuencias. Los países en vías de desarrollo son los que con mayor frecuencia sufren las externalidades negativas sin tener el poder o los recursos para mitigarlas.

  • Cita clave: “La Agenda 2030 no puede tener éxito si los países simplemente cumplen sus metas a expensas de otros. La sostenibilidad es, por definición, una meta global, no un logro local aislado”.

Abordar este desafío requiere un cambio de paradigma: pasar de la medición del éxito local a una coherencia política a nivel global. Esto implica:

  • Medición y transparencia: Desarrollar métricas internacionales que no solo evalúen el progreso interno de un país hacia los ODS, sino que también midan su impacto negativo (su “huella spillover”) sobre el resto del mundo.
  • Responsabilidad ampliada: Fomentar acuerdos internacionales que responsabilicen a las naciones por las externalidades negativas generadas a través de sus cadenas de suministro y políticas comerciales.
  • Cooperación y transferencia: Aumentar la inversión en cooperación internacional y la transferencia de tecnología verde y sostenible para asegurar que los países en desarrollo puedan crecer sin repetir los errores ecológicos de las naciones industrializadas.

En última instancia, el concepto de spillover nos recuerda que, en la lucha por la sostenibilidad, todos estamos en el mismo barco. Un puerto limpio en el mundo desarrollado no es tal si el precio es un mar contaminado.

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