Los fondos sostenibles rindieron más que los tradicionales en el primer semestre de 2026

Los fondos de inversión sostenibles registraron una rentabilidad mediana del 4,9% durante el primer semestre de 2026, por encima del 4,0% obtenido por sus pares tradicionales. El desempeño estuvo acompañado por un crecimiento de los activos bajo gestión, aunque los flujos de capital hacia estos vehículos continuaron por debajo de los registrados por los fondos convencionales.

Los datos surgen de la última edición de “Sustainable Reality”, elaborada por el Morgan Stanley Institute for Sustainable Investing, que analiza la evolución de los fondos sostenibles frente a los tradicionales. El informe muestra una recuperación del segmento después de un segundo semestre de 2025 en el que había quedado ligeramente rezagado.

La exposición a acciones explica parte de la diferencia

Uno de los principales factores detrás de la mayor rentabilidad fue la composición de las carteras. Los fondos sostenibles destinan, en promedio, una proporción mayor de sus activos a acciones: el 56%, frente al 41% en los fondos tradicionales.

Esa diferencia tuvo un impacto significativo durante el primer semestre. Los fondos sostenibles de renta variable alcanzaron una rentabilidad mediana del 9,0%, compensando el desempeño más débil de otras categorías. En particular, los fondos sostenibles de renta fija registraron una caída mediana del 1,3%.

El resultado, por lo tanto, no implica que los activos sostenibles hayan tenido un comportamiento superior en todas las clases de activos. La composición de las carteras aparece como uno de los elementos centrales para explicar la diferencia agregada de rendimiento.

América y Asia-Pacífico impulsaron el desempeño

La ventaja de los fondos sostenibles también se observó en las cuatro principales regiones de inversión analizadas por Morgan Stanley. América y Asia-Pacífico (APAC) mostraron especialmente buenos resultados y compensaron los rendimientos medianos más bajos de los fondos con mandatos globales o europeos.

La distribución geográfica constituye otro elemento relevante. Cerca del 70% de los fondos sostenibles invierte con un mandato global o europeo, frente a menos del 39% de los fondos tradicionales.

El informe también encuentra una diferencia cuando se amplía el horizonte temporal. Según el ejercicio realizado por Morgan Stanley, una inversión hipotética de US$100 en un fondo sostenible en diciembre de 2018 —inicio de la clasificación de fondos sostenibles de Morningstar— habría alcanzado US$171, suponiendo que se hubieran obtenido los rendimientos medianos registrados en cada período. La misma inversión en un fondo tradicional habría llegado a US$159.

Los activos bajo gestión alcanzaron un récord

El mejor desempeño del semestre estuvo acompañado por un crecimiento de los activos administrados. Los activos bajo gestión (AUM, por sus siglas en inglés) de los fondos sostenibles aumentaron un 4,8% durante el período y alcanzaron los US$4,24 billones al 30 de junio de 2026.

El crecimiento de los activos, sin embargo, debe diferenciarse del comportamiento de los flujos de capital. Los fondos sostenibles recibieron US$38.000 millones de entradas netas durante el primer semestre, equivalentes al 0,9% de los activos bajo gestión registrados al cierre de 2025.

La mayor parte de ese dinero ingresó durante el primer trimestre. En el segundo trimestre, las entradas netas se redujeron a apenas US$4.000 millones.

La brecha con los fondos tradicionales persiste

Aunque los flujos hacia fondos sostenibles se recuperaron frente a las salidas registradas durante el segundo semestre de 2025, todavía quedaron por debajo del ritmo observado en los fondos tradicionales.

Estos últimos registraron entradas equivalentes al 2,5% de sus activos bajo gestión al cierre de 2025 durante el primer semestre de 2026. Como consecuencia, la participación de los fondos sostenibles sobre el total de los activos de fondos se redujo al 6,1%.

La cifra se encuentra por debajo del máximo del 7,2% alcanzado en junio de 2023. El dato muestra que el crecimiento de los activos sostenibles no se tradujo, al menos por ahora, en una recuperación de su participación relativa dentro del mercado global de fondos.

Europa vuelve a mostrar señales de recuperación

El comportamiento de los flujos también presentó diferencias importantes según la región de domicilio de los fondos.

Los fondos domiciliados en Europa registraron el mejor desempeño en términos de entradas netas, equivalentes al 1,2% de sus activos bajo gestión al cierre de 2025. La mayor parte de esos flujos se concentró nuevamente en el primer trimestre.

Dentro de este mercado, los fondos clasificados como Artículo 9 bajo el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles de la Unión Europea (SFDR) registraron pequeñas entradas durante el segundo trimestre. Esto puso fin a una racha de diez trimestres consecutivos de salidas.

En América del Norte, los fondos sostenibles recibieron US$3.100 millones, equivalentes al 0,4% de sus activos al cierre de 2025. El resultado marcó el final de más de tres años de salidas netas.

Asia, en cambio, mostró una evolución diferente. Los fondos domiciliados en la región registraron salidas equivalentes al 5,5% de los activos bajo gestión del cierre del año anterior durante el primer semestre.

Rentabilidad y flujos muestran dos caras del mercado

Los resultados del primer semestre presentan, así, una situación con señales contrapuestas para la inversión sostenible.

Por un lado, los fondos sostenibles obtuvieron una rentabilidad mediana superior a la de los fondos tradicionales y alcanzaron un nuevo récord de activos bajo gestión. Además, el desempeño acumulado desde el inicio de la clasificación de Morningstar utilizada por Morgan Stanley muestra una ventaja en el ejercicio hipotético planteado por el informe.

Por otro, la captación de capital continúa siendo un desafío. Los US$38.000 millones de entradas netas registrados durante el semestre representan una recuperación respecto del período anterior, pero su ritmo fue considerablemente inferior al de los fondos tradicionales. La desaceleración durante el segundo trimestre y la reducción de la participación de los fondos sostenibles sobre el total del mercado reflejan esa diferencia.

El informe de Morgan Stanley plantea de este modo un escenario en el que el desempeño financiero de los fondos sostenibles y la capacidad de atraer nuevos capitales no avanzan necesariamente al mismo ritmo. En el primer semestre de 2026, los resultados de las carteras fueron positivos en términos relativos, mientras que la demanda de los inversores continuó mostrando una evolución más moderada.

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