El debate sobre ESG en Silicon Valley cambió de tono en 2025. Las principales compañías tecnológicas redujeron de manera visible la intensidad de sus divulgaciones en materia ambiental, social y de gobernanza en sus estados de representación ante accionistas, aunque sin desmantelar la arquitectura institucional que sostiene estas agendas.

Así lo revela el “2025 Silicon Valley 150 Corporate Governance Report”, elaborado por Wilson Sonsini Goodrich & Rosati. El informe analiza las prácticas de gobierno corporativo de las 150 mayores empresas cotizantes con sede en Silicon Valley —el denominado SV150— a partir de sus proxy statements presentados entre octubre de 2024 y septiembre de 2025.
Menos diversidad en los documentos, no en los directorios
El dato más llamativo del estudio es la fuerte caída en la divulgación de información sobre diversidad. En 2025, solo el 57,3% de las compañías del SV150 incluyó información sobre diversidad en sus proxy statements, frente al 92% del año anterior.
La reducción coincide con la eliminación de la matriz de diversidad exigida por Nasdaq tras un fallo del Quinto Circuito en diciembre de 2024 y con cambios en el clima regulatorio y político en Estados Unidos. El propio lenguaje refleja el giro: el uso de las palabras “diversity” o “diverse” cayó 62,2%, pasando de un promedio de 20,12 menciones por documento a 7,61.
Sin embargo, la composición de los directorios no muestra retrocesos significativos. El porcentaje de directores étnicamente diversos se mantuvo estable en torno al 29,4%, mientras que la participación femenina en los boards promedió el 34%, en línea con años anteriores. Es decir, el discurso público se contrajo, pero la estructura de representación permanece relativamente constante.
ESG: leve retroceso en los proxies, fuerte presencia en la web
La divulgación específica sobre ESG o sostenibilidad también descendió, aunque de forma más moderada. La inclusión de información ESG en los proxy statements cayó de 80,7% en 2024 a 71,3% en 2025.
No obstante, fuera del documento formal dirigido a los accionistas, la agenda mantiene un peso considerable. El 79% de las 100 mayores empresas del ranking incluye información ESG o de responsabilidad social corporativa en sus proxies, y el 89% la publica en sus sitios web. Más de tres cuartas partes del SV150 publican un informe ESG en línea, proporción que asciende al 96% entre las 50 compañías más grandes.
De esos reportes, el 23,7% está fechado en 2025 y la mayoría en 2024. Además, casi el 56% incluye algún tipo de verificación independiente de datos, un indicador de madurez en los procesos de reporte.
En materia de gobernanza, el 77,6% de las empresas asigna formalmente la supervisión de ESG o sostenibilidad a un comité del directorio —en la mayoría de los casos, el de nominaciones y gobierno corporativo— y el 93,2% aborda la ciberseguridad a nivel de comité, área donde incluso crecen los comités independientes específicos.
Capital humano: menos métricas, más supervisión
Otro de los retrocesos se observa en la divulgación sobre capital humano. Tras tres años de crecimiento, el porcentaje de empresas que incluye esta información en sus proxies bajó de 74,7% a 66%. Más significativa aún es la caída en la divulgación cuantitativa: solo el 26,5% reportó cifras concretas sobre su fuerza laboral, frente al 41,6% del año previo.
Aun así, el 69,2% de las compañías asigna a su comité de compensaciones la supervisión de temas vinculados al capital humano, lo que sugiere que, aunque el nivel de detalle público disminuya, la temática sigue integrada en la gobernanza interna.
Entre la cautela política y la presión accionaria
El informe también muestra que el activismo accionarial alcanzó al 5,4% de las compañías del SV150 en 2025, aunque solo dos campañas derivaron en una disputa formal por poder. Casi el 94% de las empresas mantiene votaciones anuales sobre remuneración ejecutiva (say-on-pay), y más de la mitad obtuvo aprobaciones superiores al 90%.
De cara a 2026, los autores anticipan que las compañías continuarán enfocadas en métricas de desempeño, gobernanza y compensaciones, mientras persiste la incertidumbre sobre el alcance futuro de la divulgación climática tras el cambio de postura de la SEC.


