Banco Santander movilizó 14.000 millones de euros en financiación verde durante el primer semestre de 2026 y elevó a 188.000 millones el volumen acumulado desde 2019, con lo que ya superó el 85% de su objetivo de alcanzar los 220.000 millones de euros en 2030.

El avance refleja la aceleración de la actividad de financiación vinculada a la transición energética y a la transformación de sectores intensivos en emisiones. Entre enero y junio, Santander movilizó 7.100 millones de euros en el primer trimestre y otros 6.900 millones en el segundo.
Con los 188.000 millones acumulados, al banco le restan 32.000 millones de euros para alcanzar la meta que se fijó para el período 2019-2030. El resultado adquiere relevancia porque Santander ya había cumplido anticipadamente su objetivo anterior de movilizar 120.000 millones de euros en financiación verde hasta 2025.
De la meta a la actividad financiera
La estrategia de Santander busca posicionar la financiación verde como una herramienta para acompañar a sus clientes en sus procesos de transición, pero también como una oportunidad de negocio asociada a la transformación de distintos sectores de la economía.
Durante el segundo trimestre de 2026, el banco participó en operaciones vinculadas a proyectos de energía limpia, almacenamiento y mercados de capitales sostenibles. Entre ellas se encuentra la ampliación de capital de 300 millones de euros de Solaria, destinada a respaldar su expansión en energía limpia para centros de datos, energía eólica y almacenamiento mediante baterías.
Santander también participó en la financiación de Foxtail Flats y Four Mile Mesa Solar and Storage, dos proyectos de energía solar y almacenamiento en Estados Unidos. A estas operaciones se sumaron distintos roles de liderazgo en transacciones realizadas bajo el estándar European Green Bond (EuGB).
La actividad muestra cómo el concepto de financiación verde se extiende más allá del crédito tradicional e incorpora distintas formas de movilización de capital destinadas a proyectos y actividades vinculados con la transición hacia una economía baja en carbono.
Un mercado en expansión
El desempeño de 2026 continúa una tendencia registrada durante el año anterior. En 2025, Santander movilizó 34.600 millones de euros en financiación verde, un 29% más que en 2024. Ese volumen llevó el acumulado desde 2019 hasta los 174.000 millones de euros.
La entidad también reforzó su posición en el mercado de financiación de energías renovables. Según datos de Infralogic citados por el banco, Santander fue en 2025 el primer banco mundial en financiación de energías renovables tanto por número de operaciones como por valor.
Durante ese ejercicio cerró 100 operaciones, un 22% más que el año anterior, por un volumen de 12.244 millones de euros y una cuota de mercado del 5,58%.
Además, los proyectos greenfield de energías renovables financiados o asesorados por Santander durante 2025 representaron 16,8 GW de nueva capacidad.
Los 32.000 millones que quedan por delante
El dato más significativo del primer semestre de 2026 es, sin embargo, la distancia que separa al banco de su objetivo de 2030. Con 188.000 millones de euros acumulados, Santander ya alcanzó más del 85% de los 220.000 millones previstos.
Para completar la meta deberá movilizar otros 32.000 millones de euros durante el período restante. A modo de referencia, los 14.000 millones movilizados solo durante el primer semestre de 2026 equivalen a casi la mitad de ese monto pendiente.
El desafío, por tanto, ya no parece estar centrado únicamente en alcanzar un volumen determinado de financiación, sino en sostener el ritmo de movilización de capital y, al mismo tiempo, canalizarlo hacia actividades capaces de contribuir efectivamente a la transformación de la economía.
La financiación verde forma parte de una estrategia más amplia de Santander para acompañar la transición de sectores como la energía, el transporte, la industria y los edificios. En ese marco, el avance hacia los 220.000 millones de euros funciona como un indicador tanto de la escala de capital que el banco busca movilizar como de su apuesta por capturar las oportunidades financieras asociadas a la transición energética.


