Science Based Targets initiative (SBTi) presentó una nueva versión de su guía para el sector forestal, de uso de la tierra y agricultura (FLAG), con el objetivo de reforzar la claridad y consistencia en la definición de metas climáticas basadas en ciencia para empresas con alto impacto en estas áreas.

La actualización, identificada como Versión 1.2 de la “Forest, Land and Agriculture (FLAG) Science-Based Target-Setting Guidance”, entra en vigencia de manera inmediata y busca facilitar la adopción de acciones climáticas ambiciosas y operativas. A partir de ahora, todas las compañías obligadas a establecer objetivos FLAG y que presenten metas desde 2026 deberán alinear sus compromisos de no deforestación con los nuevos requisitos. En tanto, aquellas que hayan presentado sus objetivos en 2025 pero aún no cuenten con validación podrán adoptar voluntariamente estos lineamientos.
Entre los principales cambios introducidos, la guía establece una mayor alineación con el estándar de uso de la tierra y remociones del Greenhouse Gas Protocol, ajustando los plazos para que las empresas integren objetivos FLAG dentro de sus revisiones quinquenales. Asimismo, fija un plazo de hasta dos años desde la presentación de metas para eliminar la deforestación, con una fecha límite absoluta al 31 de diciembre de 2030 para las presentaciones posteriores a 2028.
La versión revisada mantiene como referencia 2020 —o antes— como fecha de corte para la deforestación, aunque contempla excepciones bajo condiciones específicas. También amplía los requisitos sobre commodities vinculados a la deforestación e incorpora la obligación de publicar documentación que respalde cómo las empresas cumplirán sus compromisos en esta materia.
La actualización fue desarrollada a partir de consultas públicas y aportes de expertos, y recibió la aprobación del consejo técnico y del directorio de la iniciativa. Según explicaron desde SBTi, los cambios buscan reflejar el papel clave de la eliminación de la deforestación y la reducción de emisiones a lo largo de las cadenas de valor, al tiempo que procuran mantener criterios aplicables y alineados con marcos internacionales.
“La acción climática en el sector agrario es fundamental para proteger el valor empresarial a largo plazo y garantizar un suministro resiliente y estable de productos agrícolas clave. Al establecer objetivos basados en la ciencia, en consonancia con la nueva versión de la Guía FLAG, y definir estrategias de descarbonización adecuadas para implementar dichos objetivos, las empresas pueden contribuir no solo a estabilizar el clima, sino también a preservar las tierras de las que dependen sus negocios”, afirmó Karl Downey, responsable de Normas Sectoriales de SBTi.


