CAF concretó la emisión del mayor Bono Verde de su historia al colocar EUR 1.000 millones en el mercado europeo a un plazo de siete años, en una operación que despertó un fuerte interés entre inversores internacionales y consolidó el posicionamiento de la entidad en el financiamiento sostenible.

Foto: Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF.
La emisión registró una demanda superior a EUR 10.400 millones, lo que implicó una sobresuscripción de más de diez veces el monto ofertado, un récord para CAF en el mercado de euros. La operación también permitió reducir el margen inicial de colocación desde MS+57 hasta MS+50 puntos básicos, alcanzando el nivel más ajustado para una emisión en euros de la institución desde 2018.
Los fondos obtenidos estarán destinados a financiar proyectos elegibles bajo el Marco de Finanzas Sostenibles 2025 de CAF, que cuenta con una Segunda Opinión de Moody’s. Entre las iniciativas contempladas figuran proyectos de transporte limpio, adaptación al cambio climático, gestión sostenible del agua, eficiencia energética y protección de la biodiversidad.
La colocación también reflejó una elevada participación de inversores vinculados a criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Según informó la entidad, 54 órdenes asignadas correspondieron a este perfil de inversores, que representaron el 47% del libro adjudicado.
En términos geográficos, la distribución de la emisión estuvo liderada por inversores europeos, que concentraron el 63% de las asignaciones. Asia representó el 31%, mientras que Medio Oriente y Norte de África participaron con el 6%.
Por tipo de inversor, los Bancos Centrales e Instituciones Oficiales concentraron el 51% de la colocación, seguidos por Gestores de Activos, Fondos de Pensiones y compañías de seguros con el 36%. Los bancos participaron con el 7% y los fondos de cobertura con el 6%.
La operación fue liderada por BNP Paribas, Bank of America, Deutsche Bank, DZ Bank y Natixis, con BNP Paribas actuando además como coordinador del componente verde.
Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF, afirmó que la emisión “refleja la confianza de los inversores globales en la solidez crediticia de CAF y el creciente apetito por instrumentos financieros que contribuyan al desarrollo sostenible de América Latina y el Caribe”.
El ejecutivo también destacó que “la extraordinaria demanda, la alta participación de inversores ESG y el margen más ajustado en euros en ocho años son una muestra del reconocimiento del mercado a nuestro compromiso con la agenda verde y a la calidad de nuestro portafolio de proyectos climáticos”.


