Empresas e inversores tendrán una nueva guía para reportar impactos sociales y desigualdad

La iniciativa impulsada por Taskforce on Inequality and Social-related Financial Disclosures (TISFD) dio un nuevo paso hacia la incorporación de las desigualdades y los impactos sociales en la agenda de reportes corporativos y financieros. La organización presentó el primer borrador de su marco de divulgación, con el objetivo de mejorar la manera en que las empresas e instituciones financieras identifican, gestionan e informan riesgos y oportunidades vinculados con las personas, las comunidades y la desigualdad.

El lanzamiento del borrador marca el inicio de una consulta pública internacional y busca responder a una creciente preocupación en el mundo corporativo y financiero: cómo las desigualdades económicas y sociales pueden afectar el desempeño empresarial, la estabilidad de los mercados y los retornos de inversión. Según TISFD, estos factores ya no pueden considerarse aspectos periféricos de la sostenibilidad, sino variables estratégicas que influyen en la resiliencia económica y la creación de valor de largo plazo.

El nuevo marco procura además generar mayor armonización entre los distintos estándares globales de sostenibilidad. En ese sentido, fue diseñado para converger con las normas de la International Sustainability Standards Board (ISSB), Global Reporting Initiative (GRI) y los European Sustainability Reporting Standards (ESRS). La intención es reducir la fragmentación regulatoria y facilitar reportes más consistentes y comparables sobre cuestiones sociales y vinculadas a las personas.

La estructura del borrador también sigue la lógica de marcos ya conocidos por el sector financiero y empresarial, como la Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD) y la Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD). De esta manera, TISFD apunta a consolidar un enfoque integrado que conecte los impactos relacionados con las personas, el clima y la naturaleza dentro de una misma arquitectura de divulgación corporativa.

El documento fue desarrollado mediante un proceso colaborativo que involucró empresas, instituciones financieras, organizaciones sindicales, actores de la sociedad civil y especialistas técnicos de distintas regiones. Esta primera versión incluye fundamentos conceptuales, requerimientos generales, recomendaciones preliminares de divulgación y áreas de desarrollo futuro. Las próximas ediciones incorporarán métricas específicas y guías de implementación.

Simon Rawson, director ejecutivo de TISFD, sostuvo que las organizaciones atraviesan “un período de profundos cambios económicos y sociales” en el que las desigualdades y los factores relacionados con las personas tienen cada vez más impacto sobre el desempeño empresarial y la estabilidad de los mercados. Según explicó, el objetivo del marco es ayudar a las compañías a identificar información útil para fortalecer sus estrategias, la gestión de riesgos y la generación de valor de largo plazo.

Desde el sector empresarial, Peter Bakker, copresidente de TISFD y CEO del World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), afirmó que las empresas obtienen mejores resultados en sociedades estables y productivas. En ese sentido, consideró que el marco permitirá comprender mejor cómo las relaciones con trabajadores, consumidores y comunidades inciden sobre la resiliencia corporativa y el desempeño económico.

Por su parte, la ex secretaria general de la International Trade Union Confederation, Sharan Burrow, remarcó que los trabajadores y las comunidades son centrales para la resiliencia económica y la prosperidad compartida. A su juicio, una mayor transparencia sobre el impacto de las actividades empresariales en las personas puede fortalecer la rendición de cuentas y contribuir a resultados económicos más inclusivos.

El enfoque también apunta al mundo financiero. Arunma Oteh, ex tesorera del Banco Mundial y copresidenta de TISFD, señaló que los inversores reconocen cada vez más que la desigualdad y otros factores sociales influyen sobre la estabilidad económica y los retornos de largo plazo. Según indicó, el marco busca ofrecer información estructurada que facilite integrar estos elementos en las decisiones de inversión.

En la misma línea, Gabriela Ramos, ex subdirectora general de la UNESCO y sherpa de la OCDE, advirtió que el aumento de las desigualdades está debilitando el crecimiento, la estabilidad de los mercados y la confianza en las instituciones democráticas, además de limitar la ambición climática. Para Ramos, el sector privado y financiero tiene un rol crítico tanto en la generación como en la solución de estos desafíos.

La consulta pública sobre el borrador permanecerá abierta hasta el 31 de julio y se realizará a través de una plataforma interactiva disponible en el sitio oficial de TISFD. Luego comenzará una etapa de pruebas piloto, colaboración técnica y nuevas consultas antes de la publicación definitiva del marco, prevista para 2027.

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