España: Aumenta significativamente el número de Chief Sustainability Officers que reportan al CEO

La sostenibilidad continúa ganando peso en la estructura de gobierno corporativo de las empresas españolas. Así lo revela la segunda edición del Barómetro Esade-ISS de Sostenibilidad en el Workplace, un estudio elaborado por el Instituto de Innovación Social de Esade junto con ISS España, que analiza cómo las organizaciones están integrando los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en sus espacios de trabajo, modelos de liderazgo y procesos de toma de decisiones.

Uno de los hallazgos más relevantes del informe es el avance de la función de sostenibilidad dentro de las estructuras corporativas. El porcentaje de responsables de sostenibilidad que reportan directamente al CEO pasó del 45% en la primera edición al 70% en 2026, un incremento de 25 puntos porcentuales que refleja una mayor integración estratégica de la agenda ESG en los niveles más altos de decisión.

Según el estudio, este cambio supone mucho más que una modificación organizativa. La dependencia directa del máximo ejecutivo facilita que la sostenibilidad deje de ser una función periférica para convertirse en un elemento central de la estrategia empresarial, con influencia sobre las decisiones que definen el futuro de los espacios de trabajo y la competitividad de las compañías.

La investigación contó con la participación de 46 empresas de 13 sectores económicos, un 24% más que en la edición anterior. Más del 78% de las organizaciones encuestadas tienen más de 1.000 empleados y el 56% cotizan en bolsa. Además, el 83% ya elaboró o está elaborando informes alineados con la Directiva Europea de Reporte de Sostenibilidad Corporativa (CSRD), mientras que dos tercios consideran que se encuentran en una fase avanzada de madurez en sostenibilidad.

Workplace sostenible: avances y desafíos

El informe sitúa el análisis en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, la transición climática, la aceleración tecnológica y la evolución de las expectativas de los trabajadores. En este escenario, el workplace —entendido no solo como espacio físico, sino como un ecosistema de relaciones, cultura y colaboración— emerge como un indicador de la coherencia entre los compromisos corporativos y la experiencia cotidiana de las personas.

Los autores identifican cinco grandes tensiones que están redefiniendo el mundo laboral. Entre ellas destacan la consolidación del trabajo híbrido sin una gestión plenamente desarrollada, la rápida adopción de la inteligencia artificial, la pérdida de confianza en el liderazgo, la crisis de compromiso de los empleados y la creciente importancia de las habilidades humanas como la creatividad, la empatía y el pensamiento crítico.

El estudio señala, por ejemplo, que menos del 45% de las organizaciones cuentan con políticas formales de trabajo híbrido y que tres de cada cuatro no han capacitado adecuadamente a sus líderes para gestionar este modelo. Asimismo, advierte que la incorporación de la inteligencia artificial abre oportunidades significativas, aunque también plantea riesgos asociados a la gobernanza tecnológica y al impacto ambiental de las infraestructuras digitales.

Energía, agua y economía circular

En la dimensión ambiental, la eficiencia energética y el uso de energías renovables continúan siendo las principales prioridades de las empresas participantes. El informe destaca que la descarbonización de los espacios de trabajo ha alcanzado un nivel elevado de madurez operativa y forma parte de las prácticas habituales de gestión.

Uno de los cambios más notorios respecto de la edición anterior es el ascenso de la gestión del agua dentro de la agenda corporativa. El estudio vincula esta evolución con la creciente preocupación por la seguridad hídrica y el reconocimiento del agua como uno de los riesgos físicos más relevantes para las empresas en los próximos años.

En contraste, la economía circular sigue mostrando una brecha significativa entre la importancia estratégica que las organizaciones le atribuyen y el nivel real de implementación alcanzado. Para los autores, este desfase evidencia la complejidad de transformar procesos productivos y cadenas de suministro bajo modelos más circulares.

Diversidad e inclusión ganan protagonismo

En el ámbito social, la diversidad, la equidad y la inclusión se posicionan como el tema con mayor relevancia percibida por las empresas participantes. Sin embargo, también representan el área donde existe una de las mayores diferencias entre las aspiraciones declaradas y las acciones efectivamente implementadas.

El informe observa que el desafío ya no radica en reconocer la importancia de estas cuestiones, sino en traducirlas en políticas concretas, métricas de seguimiento y transformaciones culturales que impacten de forma tangible en la experiencia laboral.

La gestión ética y sostenible de la cadena de valor también aparece como uno de los retos persistentes. El Barómetro subraya que la sostenibilidad del workplace no puede limitarse a las fronteras de la organización, sino que debe extenderse a proveedores, contratistas y otros actores vinculados a la actividad empresarial.

Gobernanza y cultura corporativa

En materia de gobernanza, además del fortalecimiento de la función de sostenibilidad, el informe identifica avances en integración estratégica y anticipación regulatoria. No obstante, detecta importantes desafíos en el desarrollo de culturas corporativas sostenibles.

Aunque la cultura organizacional figura entre los aspectos más valorados por las empresas, su despliegue práctico sigue siendo limitado. Los investigadores sostienen que esta brecha no puede cerrarse únicamente mediante iniciativas de comunicación interna, sino a través de transformaciones más profundas en los comportamientos, incentivos y sistemas de gestión.

Asimismo, la doble materialidad —el análisis simultáneo del impacto de la empresa sobre su entorno y de los riesgos externos sobre la organización— continúa siendo utilizada principalmente como una herramienta de cumplimiento normativo, cuando podría desempeñar un papel más relevante en la planificación estratégica y la gestión de riesgos.

El nuevo perfil del liderazgo sostenible

Las conclusiones del Barómetro se complementan con un focus group integrado por directivos de sostenibilidad de empresas con altos niveles de madurez ESG. Entre los temas emergentes aparece la creciente colaboración entre las áreas de sostenibilidad y finanzas, impulsada por la necesidad de demostrar el valor económico de las iniciativas ESG.

También surge la figura del “ESG controller”, un perfil profesional que combina conocimientos financieros y de sostenibilidad para traducir objetivos ESG en indicadores de negocio medibles.

En este contexto, el estudio plantea que el liderazgo sostenible está evolucionando. Más que actuar como especialista técnico o promotor de iniciativas aisladas, el responsable de sostenibilidad se perfila como un gestor de transformación organizacional capaz de integrar la agenda ESG en todas las áreas de la empresa y extenderla hacia proveedores, clientes y comunidades.

Para los autores, la consolidación de este liderazgo será un factor determinante para que la sostenibilidad deje de ser una declaración de intenciones y se convierta en una práctica cotidiana integrada en la cultura, la estrategia y la operación de las organizaciones.

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