Las elecciones legislativas de medio término de Estados Unidos podrían modificar el escenario político en el que las empresas deberán gestionar sus estrategias de sostenibilidad, gobierno corporativo y relación con los inversores durante 2027. Según un análisis de Teneo, un eventual triunfo demócrata en el Congreso —con recuperación de la Cámara de Representantes y la posibilidad de recuperar también el Senado— no implicaría un giro inmediato de la regulación federal, pero sí podría elevar significativamente la presión de accionistas, legisladores y otros grupos de interés sobre las compañías.

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El escenario que plantea Teneo resulta particularmente relevante porque coincidiría con la preparación de la temporada de proxy 2027 y de los próximos ciclos de reporte de sostenibilidad. Para las empresas, el cambio político podría modificar las expectativas de sus stakeholders incluso allí donde las normas vigentes no cambien.
Más presión sobre las empresas que adoptaron el repliegue regulatorio
Uno de los principales efectos de una victoria demócrata sería, según Teneo, un aumento de la presión sobre las compañías que hayan aprovechado los recientes cambios impulsados por la Securities and Exchange Commission (SEC) para reducir determinados niveles de transparencia o limitar los derechos de los accionistas.
El razonamiento es que un cambio en el control del Congreso podría anticipar una eventual modificación de la orientación de la SEC en el futuro. Esto podría alentar campañas de presión pública, litigios y acciones dirigidas contra compañías que hayan reducido de manera significativa la información disponible para los accionistas.
Entre las herramientas que podrían adquirir mayor relevancia aparecen las campañas de “vote no” contra directores y las iniciativas de “name and shame” dirigidas a empresas que excluyan determinadas propuestas de accionistas.
Para los equipos de gobierno corporativo, el desafío sería entonces evaluar las decisiones adoptadas durante el actual ciclo de desregulación no solamente en función de lo que la normativa permite hoy, sino también de su potencial exposición ante un cambio político posterior.
El clima podría regresar al centro de la agenda política
Otro de los cambios que identifica Teneo es el posible regreso del cambio climático a la agenda del Congreso.
Una mayoría demócrata podría utilizar audiencias, investigaciones y declaraciones públicas para volver a examinar los compromisos climáticos de las empresas. Esto colocaría bajo mayor escrutinio a aquellas compañías que durante los últimos dos años hayan reducido o eliminado objetivos, programas o divulgaciones vinculados con el clima.
El punto es relevante para las áreas de sostenibilidad porque una decisión corporativa que hoy puede responder a un escenario regulatorio menos exigente podría adquirir una dimensión política diferente después de las elecciones.
Teneo no plantea que una victoria demócrata vaya a restablecer automáticamente las políticas climáticas anteriores. El efecto más inmediato sería, en cambio, un aumento de la atención política y de la presión de los grupos de interés sobre las decisiones empresariales.
Los inversores podrían elevar sus demandas
El cambio de mayoría en el Congreso también podría fortalecer la posición de los inversores en sus conversaciones con las compañías.
Según Teneo, una victoria demócrata podría dar impulso a las demandas para que las empresas identifiquen, gestionen y comuniquen con mayor profundidad los riesgos y oportunidades materiales vinculados con gobierno corporativo y sostenibilidad. Esto podría traducirse en un mayor número de propuestas de accionistas y campañas de cartas dirigidas a los directorios.
Los grandes inversores, además, podrían mostrarse más explícitos respecto de sus expectativas durante los procesos de engagement.
Para las compañías, esto refuerza la importancia de que las decisiones sobre sostenibilidad no se limiten al cumplimiento formal de los requerimientos regulatorios. La calidad de la información entregada a los inversores y la capacidad de explicar cómo cuestiones como clima, capital humano, naturaleza o gobernanza de la inteligencia artificial afectan al negocio podrían seguir siendo determinantes.
Diversidad: menos DEI y más derechos civiles
En materia de diversidad, Teneo anticipa un cambio de foco más que un retorno directo a las políticas corporativas de DEI.
Una victoria demócrata podría llevar al Congreso a poner nuevamente el acento en la aplicación de las normas de derechos civiles y en las razones por las cuales determinadas empresas redujeron compromisos que anteriormente habían presentado como relevantes para combatir sesgos, atraer talento o sostener su desempeño de largo plazo.
Esto significa que las compañías que hayan modificado o eliminado programas de diversidad podrían tener que explicar esas decisiones frente a sus grupos de interés.
Al mismo tiempo, Teneo advierte que una eventual mayoría demócrata en el Congreso no eliminaría los desafíos legales y regulatorios que actualmente enfrentan las iniciativas corporativas de diversidad. La intervención de organismos federales y reguladores estatales continuaría configurando un escenario complejo.
La remuneración de los CEO también podría quedar bajo presión
El quinto ámbito que podría experimentar una mayor presión política es la compensación ejecutiva.
Las preocupaciones vinculadas con el costo de vida y el crecimiento de las remuneraciones de los CEO podrían alimentar el escrutinio sobre las compañías con paquetes de compensación particularmente elevados.
En ese escenario, las iniciativas destinadas a simplificar o reducir determinados requerimientos de divulgación sobre remuneraciones podrían resultar más difíciles de defender políticamente si fueran percibidas como una reducción de la transparencia o de la capacidad de los accionistas para evaluar las políticas salariales.
Sin embargo, Teneo distingue entre simplificación y pérdida de información. Algunas modificaciones previstas por la SEC para reducir la complejidad de los reportes de compensación podrían avanzar incluso bajo un Congreso demócrata, especialmente si reducen cargas administrativas sin limitar la transparencia.
Lo que probablemente no cambiará
El análisis de Teneo también subraya que una victoria demócrata no supondría una reversión automática de las políticas actuales.
En particular, identifica cinco elementos que probablemente continuarían durante los próximos años.
Primero, la desregulación de la SEC no se detendría automáticamente. Un Congreso demócrata podría utilizar audiencias, investigaciones, asignaciones presupuestarias y otros mecanismos de supervisión para aumentar el escrutinio y eventualmente ralentizar algunas iniciativas. Pero la SEC, bajo control republicano, conservaría una capacidad considerable para avanzar con su agenda.
Segundo, los reportes de sostenibilidad seguirán siendo una cuestión central para los inversores. Teneo considera que la divulgación de riesgos materiales de gobierno corporativo y sostenibilidad continuará siendo una expectativa básica independientemente del partido que controle el Congreso. Clima, capital humano, gobernanza de IA y naturaleza aparecen entre los temas que seguirán requiriendo atención.
En este escenario, las evaluaciones de materialidad mantendrán un papel estratégico: las empresas deberán determinar cómo estos asuntos afectan su estrategia, sus riesgos y su desempeño financiero.
Tercero, continuará la incertidumbre en torno a los proxy advisors. Un Congreso demócrata podría examinar las medidas dirigidas contra estas firmas, pero no tendría capacidad para revertir por sí solo una orden ejecutiva presidencial ni impedir que los organismos federales ejerzan sus competencias. Los litigios en curso también podrían prolongar la incertidumbre durante la temporada de proxy 2027.
Cuarto, las iniciativas corporativas de diversidad seguirán enfrentando desafíos legales y regulatorios. El resultado electoral no eliminaría la complejidad jurídica y, además, podría reforzar la tendencia hacia un marco regulatorio fragmentado entre estados.
Quinto, algunas exigencias de divulgación sobre compensaciones probablemente seguirán simplificándose. Teneo advierte, no obstante, que las compañías deberían evitar eliminar información simplemente porque haya dejado de ser obligatoria. Si los inversores continúan utilizando esos datos para evaluar las propuestas de say-on-pay, mantenerlos podría seguir siendo conveniente desde el punto de vista del gobierno corporativo.
El desafío para 2027: gestionar la incertidumbre
La principal conclusión del análisis de Teneo es que las elecciones de medio término no deben analizarse solamente como un posible cambio de regulación. Su impacto puede ser más inmediato sobre las expectativas de inversores, legisladores y otros grupos de interés.
Para las áreas de sostenibilidad, esto implica que el escenario político estadounidense podría influir en la estrategia incluso cuando las obligaciones legales permanezcan sin cambios. Una empresa que haya reducido sus compromisos climáticos, de diversidad o de transparencia puede continuar actuando dentro del marco normativo vigente y, al mismo tiempo, quedar más expuesta a cuestionamientos de accionistas o del Congreso después de las elecciones.
Por eso, de cara a la temporada de proxy y de reporte de sostenibilidad de 2027, Teneo plantea la necesidad de revisar tanto las decisiones de corto plazo como sus consecuencias de largo plazo: engagement con inversores, información incluida en los proxy statements, iniciativas de diversidad, remuneración ejecutiva y programas y reportes de sostenibilidad.
Más que anticipar una vuelta al escenario regulatorio previo, el análisis apunta a un período en el que las empresas deberán gestionar simultáneamente desregulación federal, presión de los inversores, litigios, supervisión política y una creciente fragmentación regulatoria entre estados. Para los responsables de sostenibilidad y gobierno corporativo, esa combinación puede ser tan relevante como el resultado electoral en sí mismo.


