A pesar de un contexto más incierto y de una desaceleración en el ritmo de inversión, la sostenibilidad corporativa mantiene su lugar en la agenda de las grandes empresas. Esa es una de las principales conclusiones del informe “The State of the Sustainability Profession in 2026”, elaborado por Trellis, que releva la visión de más de 500 profesionales del área en compañías con ingresos superiores a los US$1.000 millones.

El estudio —que se realiza de manera bienal desde 2010— muestra un cambio de tono más que de dirección: las organizaciones continúan avanzando en sus estrategias, pero con menor exposición pública y mayor foco en cumplimiento regulatorio y gestión de riesgos.
Menos impulso, pero sin retroceso generalizado
Uno de los hallazgos centrales es que la inversión en sostenibilidad no se ha revertido, aunque sí perdió dinamismo. El 46% de las empresas encuestadas incrementó sus equipos y presupuestos en los últimos dos años, mientras que un 25% los redujo y el resto los mantuvo estables.
En cuanto a los compromisos públicos, el panorama también refleja cautela: el 57% de las compañías sostiene sus metas, un 24% las ha reforzado y un 16% reconoce haberlas debilitado o abandonado. El dato sugiere que, si bien la mayoría mantiene el rumbo, emerge una minoría relevante que comienza a ajustar expectativas.
De la narrativa a la gestión del riesgo
El informe identifica un viraje claro en la forma en que las empresas abordan la sostenibilidad. Las iniciativas son hoy menos visibles hacia el exterior y más técnicas en su implementación.
El 63% de las organizaciones afirma haber reducido o reformulado su comunicación sobre sostenibilidad. En paralelo, el 58% señala que el cumplimiento normativo ganó prioridad, mientras que el 53% considera que los temas sociales han perdido peso relativo.
Este cambio responde, en parte, a un entorno más exigente en materia regulatoria y a un clima político que, especialmente en Estados Unidos, ha introducido incertidumbre sobre el futuro de las políticas climáticas.
Profesionales bajo presión
El estudio también pone el foco en quienes lideran estas agendas dentro de las compañías. Los resultados muestran un deterioro en la percepción del rol: el 44% de los profesionales considera que su trabajo es hoy menos satisfactorio que hace dos años, frente a un 33% que reporta una mejora.
Las perspectivas de carrera también se ven afectadas. Solo el 47% cree que la sostenibilidad corporativa seguirá siendo el camino profesional más atractivo en los próximos cinco a diez años. A esto se suma un crecimiento más lento de la compensación total y una leve caída en los paquetes salariales de los perfiles más senior.
Optimismo cauteloso
Pese a este escenario más complejo, el informe identifica un elemento de resiliencia en la comunidad profesional. Aunque muchos describen el momento actual como “confuso” o “desalentador”, predomina una expectativa positiva a mediano plazo.
De hecho, el dato más revelador es que el doble de los encuestados se declara optimista frente a quienes se muestran pesimistas. La mayoría afirma mantenerse enfocada en avanzar con sus objetivos, confiando en que el contexto —político, económico y social— volverá a alinearse con la agenda climática.
En síntesis, el reporte de Trellis dibuja un escenario de transición: la sostenibilidad ya no crece al ritmo de años anteriores ni ocupa el mismo lugar en el discurso corporativo, pero sigue consolidándose como una función estructural dentro de las organizaciones. El desafío, ahora, parece ser sostener ese avance en un entorno más exigente y menos previsible.


