El comunicado conjunto plantea que las compañías con más de 1.000 empleados elaboren sus informes de 2026 conforme a los ESRS, pese a que la directiva CSRD continúa pendiente de transposición. El objetivo es facilitar la comparabilidad de la información entre los emisores españoles y el resto de la Unión Europea.

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La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) publicaron el 20 de octubre un nuevo comunicado conjunto para orientar a las empresas españolas sobre la elaboración y verificación de sus informes de sostenibilidad mientras continúa pendiente la transposición de la Directiva sobre información corporativa en materia de sostenibilidad (CSRD) al ordenamiento jurídico español.
La principal recomendación está dirigida a las empresas sujetas a la Ley 11/2018 con más de 1.000 empleados. Ambos organismos aconsejan que preparen la información correspondiente al ejercicio 2026 conforme a los estándares europeos de información sobre sostenibilidad (ESRS), utilizando alguna de las alternativas previstas en el reglamento delegado que incorpora el denominado Set 2 de estos estándares.
La iniciativa busca que los informes de las empresas españolas sean comparables con los que publicarán los emisores del resto de la Unión Europea, en un escenario marcado por la revisión de las obligaciones de reporte y la demora en la adaptación de la legislación nacional.
El comunicado no establece una nueva obligación legal ni sustituye la normativa vigente. Se trata de una recomendación para orientar a las compañías durante el período de transición regulatoria.
La Ley 11/2018 sigue siendo el marco de referencia en España
La falta de transposición de la CSRD mantiene una situación de incertidumbre para las empresas que deben informar sobre sus impactos ambientales, sociales y de gobernanza. Mientras no se complete la adaptación legislativa, la Ley 11/2018 continúa siendo el marco nacional de referencia para las entidades comprendidas en su ámbito de aplicación.
En este contexto, la CNMV aclara que admitirá informes elaborados conforme a los ESRS, siempre que también cumplan los requisitos establecidos por la legislación española vigente.
La precisión es relevante porque los estándares europeos incorporan exigencias de información más amplias que las contempladas en la Ley 11/2018. Por lo tanto, seguir los ESRS no exime a las empresas de atender las disposiciones nacionales que continúan siendo aplicables.
Para las compañías, esto implica gestionar dos referencias normativas durante el período de transición: cumplir con las obligaciones legales vigentes en España y, al mismo tiempo, evaluar la conveniencia de adoptar los estándares europeos para anticiparse a las exigencias regulatorias y facilitar la comparación de sus resultados con los de otras empresas europeas.
Qué recomienda el comunicado según el tamaño de la empresa
Las orientaciones distinguen entre las grandes compañías y el resto de las entidades sujetas a la legislación española.
- Empresas con más de 1.000 empleados: se recomienda elaborar el informe de sostenibilidad de 2026 conforme a los ESRS, recurriendo a alguna de las alternativas previstas en el reglamento delegado del Set 2.
- Resto de las entidades sujetas a la Ley 11/2018: se aconseja evaluar si resulta conveniente aplicar los ESRS o utilizar el estándar voluntario aprobado para las sociedades que quedan fuera del alcance de las nuevas obligaciones europeas.
- Empresas que adopten los ESRS: deberán asegurarse de que la información también satisfaga los requerimientos de la Ley 11/2018 mientras esta siga siendo aplicable.
La recomendación para las grandes empresas pretende reducir las diferencias entre la información publicada en España y la del resto de los mercados europeos. Para las compañías de menor tamaño comprendidas en la legislación nacional, la posibilidad de valorar distintos estándares deja margen para considerar los recursos disponibles, la madurez de sus sistemas de información y las necesidades de sus grupos de interés.
El impacto de la simplificación europea
El comunicado se produce después de una serie de cambios en el marco regulatorio europeo. La CSRD estableció un sistema de reporte corporativo basado en estándares comunes, con el propósito de mejorar la consistencia, la transparencia y la comparabilidad de la información de sostenibilidad.
Sin embargo, el paquete de simplificación conocido como Ómnibus, impulsado por la Comisión Europea en febrero de 2025, modificó el alcance de estas obligaciones. Según el comunicado, la Directiva 2026/470, publicada en febrero de 2026, redujo el ámbito de aplicación a las empresas que superan simultáneamente los umbrales de 1.000 empleados y 450 millones de euros de cifra neta de negocios.
La revisión también estuvo acompañada por la adopción de nuevas normas europeas de reporte, denominadas Set 2, y de un estándar voluntario destinado a las sociedades que quedan exentas de las obligaciones correspondientes.
Estos cambios hacen necesario distinguir entre el alcance de las obligaciones europeas revisadas y las exigencias que continúan vigentes bajo la legislación española. La recomendación de la CNMV y el ICAC intenta ofrecer una referencia práctica para las empresas mientras ambos marcos no estén plenamente alineados.
La situación también plantea una cuestión de planificación: las compañías deben decidir si mantienen sus procesos de reporte ajustados exclusivamente a las exigencias nacionales vigentes o si avanzan hacia estándares europeos que podrían facilitar la preparación de información comparable a escala comunitaria.
Orientaciones para la verificación de los informes
El documento también aborda la verificación de la información de sostenibilidad por parte de un experto independiente. En este ámbito, la CNMV y el ICAC recomiendan que los verificadores tengan en cuenta los últimos desarrollos nacionales e internacionales.
Entre las referencias mencionadas figuran el texto de la norma técnica de verificación elaborada por el ICAC, que aún no ha sido aprobada; las directrices publicadas por COESA, y la norma internacional ISSA 5000.
La recomendación busca que los profesionales encargados de verificar los informes consideren los avances técnicos disponibles mientras se completa el marco regulatorio. La referencia a una norma técnica todavía no aprobada, sin embargo, no equivale a su entrada en vigor.
Para las empresas, la verificación constituye una dimensión importante del proceso de reporte: además de recopilar datos y elaborar indicadores, deben preparar información que pueda ser sometida a revisión independiente con criterios consistentes y procedimientos adecuados.
El tercer comunicado desde el inicio de la transición
El documento del 20 de octubre de 2026 es el tercer comunicado conjunto emitido por ambos organismos sobre esta cuestión. Los anteriores fueron publicados el 27 de noviembre de 2024 y el 19 de noviembre de 2025, ante la posibilidad de que la transposición de la CSRD no estuviera concluida al cierre de cada año.
La continuidad de estas recomendaciones refleja que la adaptación del marco español sigue pendiente y que las empresas necesitan referencias para preparar sus informes en un entorno normativo cambiante.
En términos prácticos, el mensaje de la CNMV y el ICAC es doble: las compañías deben seguir cumpliendo la legislación española vigente, pero las de mayor tamaño tienen razones para avanzar hacia los ESRS en sus informes de 2026. La recomendación busca anticipar la convergencia europea sin dejar en suspenso las obligaciones nacionales.
El desafío será traducir estas orientaciones en procesos internos de recopilación, control y verificación de datos que permitan responder tanto a los requerimientos legales actuales como a las nuevas expectativas de comparabilidad de la información corporativa sobre sostenibilidad.


