“La filantropía corporativa se está volviendo más estratégica y vinculada a resultados medibles”

Así lo afirmó Andrea Wood, presidenta y CEO de la Association of Corporate Citizenship Professionals (ACCP), al presentar los resultados de la encuesta 2026 del organismo. El estudio, basado en la opinión de 159 profesionales en Estados Unidos, muestra que el 79% de las empresas prevé que sus presupuestos de responsabilidad social corporativa (RSC) se mantengan o crezcan, mientras que un 19% anticipa una reducción en la cantidad de beneficiarios con donaciones de mayor escala, y un 12% proyecta cambios en las áreas de enfoque.

Foto: Andrea Wood, presidenta y directora ejecutiva de la Asociación de Profesionales de la Ciudadanía Corporativa (ACCP).

Los datos reflejan un escenario de estabilidad en la inversión social empresaria, incluso en un contexto de incertidumbre económica. En detalle, el 62% de los encuestados espera que los presupuestos se mantengan sin cambios y un 17% prevé aumentos, mientras que un 26% no anticipa modificaciones en sus esquemas de donación. Esta resiliencia, sin embargo, convive con una transformación en la forma de asignar los recursos.

Según el relevamiento, las estrategias de impacto social corporativo en Estados Unidos tenderán a concentrarse en menos organizaciones, pero con aportes más significativos y orientados a resultados concretos. El objetivo: maximizar el impacto y lograr una mayor alineación con las prioridades del negocio.

En ese sentido, Wood advirtió que, frente a una creciente demanda social y una reducción del financiamiento público, las empresas están adoptando criterios más selectivos sobre dónde y cómo invertir. Este cambio no implica un retraimiento, sino una evolución hacia modelos más disciplinados y estratégicos de filantropía corporativa.

El informe también subraya que la RSC continuará integrándose en la estrategia empresarial, con un enfoque más claro en la generación de valor tanto para la compañía como para la comunidad. Esto supone un desafío adicional para las organizaciones sociales, que deberán fortalecer su propuesta de valor y su alineación con las prioridades corporativas.

Entre las recomendaciones, ACCP destaca la importancia de vincular la inversión social con los objetivos del negocio, construir relaciones de largo plazo con las comunidades y reforzar el compromiso de los empleados. En esta línea, datos de Deloitte citados en el informe indican que el 87% de los trabajadores considera relevantes las oportunidades de voluntariado al momento de evaluar su permanencia en una empresa.

Finalmente, el mensaje para el sector es sostener los compromisos sociales incluso en contextos adversos. La consistencia —plantea ACCP— no solo fortalece la reputación corporativa, sino también la confianza de empleados, comunidades y aliados estratégicos. En definitiva, la inversión social corporativa en Estados Unidos se encamina hacia una etapa de mayor foco, medición y alineación estratégica.


Recomendaciones para empresas:

– Asegurarse de que la estrategia de RSC esté bien alineada con las prioridades del negocio.

– Reevaluar periódicamente los objetivos de impacto social para garantizar su alineación con los objetivos del negocio, las necesidades de la fuerza laboral y los resultados a largo plazo para la comunidad.

– Encontrar el equilibrio perfecto entre las necesidades de la comunidad y el valor para el negocio.

– Centrar las inversiones donde convergen el impacto social y la experiencia empresarial para fortalecer tanto los resultados para la comunidad como la resiliencia organizacional.

– Comprender las necesidades de la comunidad y participar de manera significativa.

– Construir alianzas a largo plazo basadas en el contexto local, la confianza y un compromiso constante, no en un apoyo puntual o transaccional.

– Los hechos valen más que las palabras. Actuar de manera responsable y auténtica, alineándose con los valores fundamentales de su empresa.

– Demostrar compromiso mediante acciones responsables y alineadas con los valores, en lugar de iniciativas reactivas o simbólicas.

– Vincular la filantropía con el compromiso de los empleados.

– Invertir en programas de donaciones y voluntariado impulsados ​​por los empleados que fomenten la retención, el compromiso y la cultura organizacional. Según un estudio reciente de Deloitte, el 87% de los trabajadores afirmó que las oportunidades de voluntariado en el lugar de trabajo son importantes al considerar si permanecer en su empresa actual.

– Ignorar las adversidades y mantener el rumbo.

– Retirar compromisos en tiempos de incertidumbre puede generar riesgos a largo plazo para la reputación y las relaciones. La coherencia genera confianza con empleados, comunidades y socios por igual.

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