Así lo afirma Gricel Di Bert, Jefe Gestión Estratégica Sostenible de La Segunda Seguros. Los principales ejes de su Estrategia de Sostenibilidad, por qué han decidido encarar un proceso de Doble Materialidad, cómo abordan el cambio climático, el valor agregado de contar con un Informe Anual Integrado, y qué importancia y lecciones deja el Año de las Cooperativas, entre los destacados de la entrevista.

Foto: Gricel Di Bert, Jefe Gestión Estratégica Sostenible de La Segunda Seguros.
¿Cuáles son los principales ejes que trabajan en su Estrategia de Sostenibilidad?
En nuestra Estrategia de Sostenibilidad estamos trabajando para dar cumplimiento a los objetivos y temas materiales o asuntos más relevantes definidos a partir del análisis de materialidad. Contamos con una estrategia sólida que se estructura en tres dimensiones: corto, mediano y largo plazo. Actualmente nos encontramos en la etapa intermedia, avanzando hacia el largo plazo. Iniciamos con una evaluación exhaustiva que nos permitió comprender cómo está posicionada La Segunda, qué necesita para alcanzar su gran objetivo de ser líder en sostenibilidad y en el mercado asegurador en esta materia, donde todas las aseguradoras estamos cada vez trabajando con mayor impulso y posicionamiento.
En La Segunda Seguros entendemos que los temas materiales son nuestros grandes ejes. Al tomar el marco ESG, en la “G” contemplamos un desdoblamiento hacia lo económico. Entre los temas fundamentales, trabajamos fuertemente en una estrategia de cambio climático, dando respuesta a los asuntos materiales que surgieron en relación con los residuos, los materiales reciclados, la energía y las emisiones que veníamos reportando. Nuestro foco está en cómo lo hacemos y en robustecer los datos cuantitativos, así como también avanzar de cara a los emergentes que se presentan en esta materia de cambio climático para nuestro negocio.
En cuanto a lo social, consideramos fundamental trabajar sobre tres ejes principales: los colaboradores, los clientes y comunidad. En el primer eje, abordamos la formación, la atracción de talento y la igualdad, y salud y seguridad. Buscamos fortalecer la gestión interna para poder brindar bienestar también hacia afuera. En cuanto a clientes, ponemos el foco en la satisfacción, la experiencia y la seguridad del dato. Y en el tercer eje, va de cara más al relacionamiento con la comunidad; medir el impacto, para generar una relación de cercanía y acompañar en el crecimiento y su desarrollo. Todo esto nos permite avanzar cada vez más hacia indicadores de medición cuantitativo que cualitativo.
En la vertical de gobernanza, que se vincula con lo económico, identificamos dos temas materiales muy relevantes relacionados con el núcleo del negocio: los derechos humanos, y la ética, transparencia y anticorrupción. Para nosotros, trabajar en derechos humanos es fundamental porque creemos en la importancia de poner a las personas en el centro.
Además, los temas de ética, transparencia y anticorrupción están directamente ligados a la esencia del negocio. En este sentido, La Segunda tiene un robusto programa de Integridad.
Este desdoblamiento hacia lo económico nos lleva a reflexionar sobre qué tipo de inversiones responsables realizamos, cómo abordamos un contexto de ciberseguridad cada vez más relevante y cómo impulsamos la innovación en esta materia. La sostenibilidad en el sector asegurador implica una transformación profunda que va más allá de las prácticas tradicionales, promoviendo una innovación sostenible que genere nuevas oportunidades para las generaciones futuras. Este enfoque exige que las compañías repiensen sus modelos de negocio en un entorno dinámico y cambiante, impulsado por desafíos sociales, económicos y ambientales. La innovación sostenible no se limita únicamente al desarrollo de startups o a la incorporación de tecnologías disruptivas, sino también a replantear la manera en que las aseguradoras interactúan con las personas, sus comunidades y el medio ambiente. Es un proceso que fomenta una cultura de responsabilidad, ética y adaptación, donde las decisiones estratégicas consideran el impacto a largo plazo y el bienestar colectivo. En este contexto, las aseguradoras deben pensarse integrando una visión que combine innovación con sostenibilidad, promoviendo soluciones que sean financieramente viables, socialmente responsables y ambientalmente respetuosas, asegurando así un futuro más resiliente y equitativo para todos.
¿Por qué han decidido encarar un proceso de Doble Materialidad?
Si bien es un proceso ambicioso, pero necesario para las organizaciones, es necesario porque, cuando una organización realiza el ejercicio de materialidad y empieza a entender el contexto empresarial —dónde se están identificando los riesgos y las oportunidades de la organización, tanto reales como potenciales, relacionados con la sostenibilidad—, esto lleva a hacer análisis cada vez más profundos. No se trata simplemente de reportar la materialidad, sino de comprender cómo esta contribuye a una visión integral de los impactos, riesgos y oportunidades, con el fin de mejorar la toma de decisiones y hacerlas más resilientes a largo plazo. Por eso mencionaba antes la importancia de tener una estrategia con una mirada de corto, mediano y largo plazo.
Además, trabajar la materialidad de impacto dentro de la estrategia también implica empezar a abordar la materialidad financiera. Se trata de entender la sostenibilidad como una palanca de transformación empresarial. Eso, para nosotros, es fundamental. Y es un desafío, porque requiere un trabajo muy exhaustivo dentro de la organización, tanto desde el punto de vista del impacto ESG como del impacto financiero. Porque poder alinear ambas estrategias —la del negocio propiamente dicho y la de sostenibilidad— permite definir criterios más claros de valoración en cuanto a riesgos y oportunidades. Y esa mirada fortalece cada vez más una estrategia de sostenibilidad y evita quedarse simplemente con lo superficial.
Es importante trabajar la materialidad y mirar más allá del impacto de ciertos temas —como la gestión de emisiones de gases de efecto invernadero, el uso de recursos o los derechos humanos— sino también, cruzarlos con los riesgos y las oportunidades. Porque la doble materialidad te permite hacer ese “match” dentro de la organización, para que no quede simplemente como una iniciativa, sino que se trabaje desde un enfoque que impacte tanto en el valor empresarial como en el social, pero con una lógica real y consistente.
¿Cómo abordan el cambio climático dentro de su estrategia?
Cambio climático fue, desde un inicio, un eje central en nuestra materialidad. Y no fue casual que tuviera tanta relevancia entre los temas materiales identificados. Sobre todo, porque finalizamos la construcción del segundo edificio más sustentable de empresas de servicios en Argentina, el cual cuenta con una certificación LEED Platinum.
Pero ese no es el único espacio donde opera La Segunda ni la única forma en la que se desarrolla el negocio. Por eso, fue necesario trabajar para ampliar este enfoque, no solo a las oficinas operativas, sino también al negocio en sí mismo.
La estrategia se consolida de manera más robusta a partir de este tema material, que fue una de las principales demandas de nuestros grupos de interés. Desde esa materialidad se nos pidió, en primer lugar, realizar un diagnóstico dentro de la Estrategia, que implicaba desde crecer en una certificación de la norma ISO 14001, vincularla con la ISO 9001 —que ya veníamos certificando—, y con la ISO 39001 en seguridad vial, que también impacta en aspectos ambientales. Además, trabajar en la medición, la visión de la compensación y, sobre todo, en la reducción de la huella de carbono. Porque de nada sirve medir la huella si luego solo se busca compensar. Ampliar esta mirada en inversiones responsables es otro punto importante, identificar oportunidades con nuestra cadena de valor y grupos de interés y alianzas estratégicas para lograr una verdadera acción en una estrategia.
También desarrollamos un Plan de Acción Climática que está siendo implementado por el área de Medio Ambiente y, desde la Estrategia de Sostenibilidad, que es la estrategia macro de Cambio Climático, ir permeando en el negocio. Porque entendemos que el cambio climático no se reduce únicamente a disminuir las emisiones de GEI o plantar árboles, sino a cómo gestionamos todo nuestro contexto de negocio para acompañar y mitigar la degradación ecosistémica. Es decir, cómo nos presentamos con nuestro negocio frente a este desafío.
Además, tenemos un triple rol como aseguradora frente a los riesgos y oportunidades del cambio climático: como gestores de riesgo, como portadores de riesgo y como inversores institucionales, ampliando el capital hacia soluciones climáticas.
Contamos con pilares específicos, y uno de ellos es alinear nuestro propósito con el cambio climático, desarrollar programas, productos y servicios con este fin, e impulsar la economía circular dentro de la industria aseguradora. También buscamos trabajar con la cadena de valor, revisando cómo actúan nuestros proveedores y de qué manera nos acompañan.
Por otro lado, buscamos fortalecer la gobernanza y la evolución continua. Esto también se trabaja internamente, a través de un Comité de Sostenibilidad Estratégica, que tiene como objetivo establecer metas cuantitativas revisables. Además, en nuestro Informe Anual Integrado se garantiza la divulgación transparente de los avances, lo cual es fundamental.
¿Qué valor agregado considera que les aporta contar con un Informe Anual Integrado?
Desde hace 15 años que reportamos nuestro impacto en materia ESG, iniciamos con un Balance Social Cooperativo que se certificaba ante la ACI (Alianza Cooperativa Internacional), por ser una cooperativa. Esta herramienta de comunicación de progreso se fue consolidando como una herramienta de gestión, que año tras año fue evolucionando.
Sosteniendo nuestro enfoque cooperativista y basado en sus principios, incorporamos las buenas prácticas de gobierno, naciendo así el primer Informe Anual Integrado. Y el último paso que dimos, fue integrar los criterios ESG. Integramos nuestra mirada de los principios cooperativos, a esos criterios ESG, la contribución a la Agenda 2030, y sumamos reporte desde distintos estándares internacionales, como Global Reporting Initiative (GRI), e incorporamos recientemente los SASB – Sustainability Accounting Standards Board (Consejo de Normas de Contabilidad de Sostenibilidad). Asimismo nos reportamos basados en la Guía de la ISO 26000, Agenda 2030, sin dejar de lado las buenas prácticas de gobierno.
Por eso, esta es una herramienta poderosa para las organizaciones como instrumento de gestión, ya que en ella se puede ver la consolidación de un año de trabajo e integrarlo con el proceso de materialidad y doble materialidad. Esto permite trabajar desde un análisis desde lo financiero, pero también desde el impacto que se está teniendo en los temas materiales. Y eso da orden y ayuda a proyectar objetivos más robustos en materia de negocios y sostenibilidad, evitando que queden aislados.
Es por eso que para nosotros el Informe tiene gran importancia, porque se convierte verdaderamente en una herramienta de gestión. De hecho, se ha trabajado con cada uno de los procesos en talleres GRI para que pudieran entender cómo se llega a esos indicadores y la importancia que tienen. Y los indicadores que surgieron no son simplemente para reportar a la oficina de Estrategia de Sustentabilidad de La Segunda o para el Informe, sino que generaron tableros de uso interno que han fortalecido la gestión.
Avanzamos con una convicción firme, integrando la estrategia de sostenibilidad en el negocio, que es crucial para que sea transversal y no un aspecto aislado. Esta integración es, sin duda, el mayor desafío y la clave de nuestro éxito.
En el marco del programa 180 grados Incubadora de cooperativas, están desarrollando un negocio relacionado con la economía circular ¿En qué consiste?
Tenemos varios proyectos vinculados con la economía circular. Este programa, que ya lleva ocho años, busca transformar cooperativas emergentes o proyectos cooperativos. Lo que se intenta impulsar —y que va evolucionando con el tiempo— es justamente su alineación con la estrategia de sostenibilidad.
El programa tiene una instancia de incubación, de desarrollo del gobierno cooperativo y del modelo de negocio. Luego pasa a una etapa de un Programa en Red, en la que las distintas cooperativas incubadas comienzan a trabajar en conjunto. Además, las conectamos con clientes, proveedores y otras experiencias.
Cuando lanzamos nuestro programa Segunda Vida de Economía Circular, con motivo del rebranding, entendimos que dentro de la organización había más oportunidades de trabajo con los residuos que generamos y cómo los disponibilizamos, y un claro ejemplo fue el trabajo generado a partir de una de las cooperativas incubadas, que innovó en la fabricación de sus productos con el residuo que generamos en el recambio de cubiertas de nuestra flota de vehículos.
Esta cooperativa, de la marca Vichino calzados, está en proceso de lanzar un producto: una zapatilla con suela hecha de caucho proveniente de cubiertas en desuso. Le han dado una vuelta muy interesante, ya que aprovechan casi el 100 % del material. Actualmente tienen una línea en prueba piloto de este calzado, desarrollada en alianza con otras empresas, que resulta disruptiva. No solo por la mirada social —al estar producido por una cooperativa que generó puestos de trabajo para personas en situación de alta vulnerabilidad—, sino también por la revalorización del producto desde una perspectiva de protección ambiental.
Otra cooperativa que está en proceso de incubación —y que, como todas, también tiene un impacto social— está integrada por mujeres que han sufrido situaciones de violencia. Su objetivo es desarrollar un modelo de negocio que les permita sostenerse económicamente y no volver a esa situación. Comenzaron trabajando en la recuperación de distintos materiales, específicamente con cartuchos. Los retiran, los desguazan y, según los componentes —como el cobre o el plástico—, los venden a distintos destinos para su reciclaje o recuperación. También están trabajando con heladeras y exhibidores: los desarman por completo para recuperar materiales, en conjunto con una cooperativa ya consolidada en la gestión de residuos RAE. Esta iniciativa se alinea con nuestros ejes estratégicos en derechos humanos, igualdad de género y empoderamiento económico de las mujeres, al tiempo que promueve un impacto ambiental positivo, y la circularidad. La cooperativa está dando sus primeros pasos: estamos fortaleciendo su gobierno cooperativo, que es lo que más necesita, y ampliando su modelo de negocio, que comenzó simplemente con cartuchos.
En Tucumán también estamos incubando una cooperativa que trabaja con materiales de desecho, y está constituída por mujeres. Ellas transforman los materiales en desuso que reciben para generar productos de merchandising, como porta yerba y materas, etc.
El 2025 es el Año de las Cooperativas ¿Cuál es su significado e importancia?
En La Segunda tenemos un trabajo muy fuerte en ese sentido, porque contamos con un ADN cooperativo muy marcado, ya desde nuestros orígenes. Vendemos un servicio que es básicamente una promesa, vendemos la garantía de que si ocurre algo vamos a estar ahí para acompañar, remediando el daño, y esa es la esencia del seguro, y desde otra mirada es entender que el seguro es un estabilizador social. Como cooperativa, somos una herramienta sólida y efectiva para generar modelos de negocio resilientes, inclusivos y sostenibles.
El Año Internacional, iniciativa de las Naciones Unidas proclamada el 19 de junio de 2024, con el lema “Las cooperativas construyen un mundo mejor”, pone en valor a las cooperativas como una pieza clave para avanzar hacia el desarrollo sostenible y para construir un mundo mejor, mediante la capacidad que tiene el cooperativismo para transformar realidades mediante la cooperación y la innovación social.
De alguna manera, esta es la historia de La Segunda Seguros, que ha nacido con este propósito, bajo un escenario marcado por desafíos complejos en una argentina de los ´30, donde el impulso fue mostrar cómo las cooperativas eran una herramienta sólida y efectiva para acompañar a las personas en los momentos difíciles, dándoles protección y garantías.
En definitiva, como lo manifiesta nuestro claim de marca sostenible, “Lo Hacemos porque Creemos”, Creemos: “Primero las Personas, Primero lo que importa, Primero el Futuro”.


