La pérdida de biodiversidad, la escasez de agua y el deterioro de los ecosistemas están dejando de ser temas exclusivos de las áreas de sostenibilidad para convertirse en preocupaciones crecientes para las direcciones financieras. Sin embargo, muchas empresas aún enfrentan una pregunta clave: ¿cómo traducir esos riesgos ambientales en información útil para la toma de decisiones financieras?

Con el objetivo de ayudar a responder ese desafío, Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD) y Accounting for Sustainability (A4S) lanzaron una nueva guía dirigida a directores financieros (CFOs), que busca facilitar la integración de las cuestiones relacionadas con la naturaleza en los procesos de gestión empresarial.
La publicación, denominada Asking Better Questions on Nature for CFOs, propone una solución práctica: un conjunto de preguntas orientadoras que permiten a los responsables financieros identificar cómo las dependencias e impactos sobre la naturaleza pueden afectar el desempeño económico de una organización y, a partir de ello, incorporar esas variables en las decisiones estratégicas.
Un problema cada vez más visible para las finanzas
La iniciativa parte de una realidad que está ganando reconocimiento en los mercados: todas las empresas dependen, en mayor o menor medida, de la naturaleza.
El acceso al agua, las materias primas, los suelos productivos y los servicios ecosistémicos sostiene actividades económicas en prácticamente todos los sectores. Cuando esos recursos se deterioran o se vuelven más escasos, las organizaciones pueden enfrentar interrupciones operativas, aumentos de costos, pérdidas de valor de activos o mayores gastos en seguros.
A pesar de ello, muchas compañías todavía encuentran dificultades para conectar estos factores con los mecanismos tradicionales de gestión financiera y evaluación de riesgos.
Según datos citados por A4S, el 85% de las empresas que integran el índice S&P Global 1200 presentan una dependencia significativa de la naturaleza en sus operaciones directas. La magnitud de esa exposición está impulsando a inversores, reguladores y directorios a demandar información más robusta sobre estos temas.
Una guía diseñada para traducir riesgos en decisiones
La respuesta propuesta por TNFD y A4S no consiste en crear nuevos sistemas complejos, sino en fortalecer los procesos ya existentes dentro de las organizaciones.
La guía orienta a los CFOs sobre qué preguntas formular para incorporar consideraciones relacionadas con la naturaleza en ámbitos como la gestión de riesgos, la asignación de capital, la valoración de activos, la planificación financiera y la medición del desempeño.
La lógica detrás de la herramienta es que mejores preguntas pueden conducir a mejores decisiones. En lugar de abordar la naturaleza únicamente como un asunto de cumplimiento o reporte, el documento la presenta como una variable estratégica que puede influir directamente en la resiliencia futura de los flujos de caja y en la capacidad de creación de valor de las empresas.
Además, ofrece criterios para evaluar la calidad de la información que reciben los equipos financieros y para preparar a las organizaciones frente al creciente escrutinio de inversores y órganos de gobierno corporativo.
Del área de sostenibilidad al núcleo del negocio
Uno de los aspectos más relevantes de la iniciativa es el cambio de enfoque que refleja.
Durante años, los temas relacionados con biodiversidad y naturaleza estuvieron principalmente vinculados a programas de sostenibilidad o responsabilidad corporativa. La guía reconoce que ese paradigma está evolucionando y que la gestión de estos riesgos requiere una participación activa de las áreas financieras.
Para Tony Goldner, director ejecutivo de TNFD, comprender cómo la naturaleza sostiene los flujos de recursos que alimentan los modelos de negocio se ha convertido en un imperativo estratégico. Desde esta perspectiva, la resiliencia financiera y la resiliencia de los ecosistemas aparecen cada vez más conectadas.
La guía también fue diseñada por y para profesionales financieros. Su desarrollo incluyó consultas con CFOs, líderes de finanzas y organismos contables, buscando que las recomendaciones respondan a necesidades concretas de gestión y no únicamente a objetivos de divulgación.
Un paso más en la integración de la naturaleza en las finanzas
La publicación forma parte de una serie más amplia de recursos impulsados por TNFD para distintos responsables de toma de decisiones, entre ellos miembros de directorios y comités de inversión.
Si bien la guía no resuelve por sí sola el desafío de medir y gestionar los riesgos relacionados con la naturaleza, representa un intento por cerrar una brecha frecuente en las organizaciones: la distancia entre la información ambiental disponible y las decisiones financieras que determinan el rumbo de los negocios. En ese sentido, busca ofrecer a los CFOs herramientas concretas para convertir un riesgo emergente en un factor gestionable dentro de la estrategia empresarial.


