Transformar desafíos en ventajas: el nuevo modelo empresarial sostenible

A pocos días de la realización del Foro Iberoamericano de Negocios Responsables, Enrique Crespo —CEO de CMI Capital y miembro de la Junta Directiva de CentraRSE— plantea que los desafíos económicos, sociales y ambientales que enfrenta la región no deben ser vistos como barreras, sino como catalizadores de un nuevo modelo empresarial. Frente al cambio climático, la informalidad laboral o la inseguridad alimentaria, Crespo invita al sector privado a replantear su rol: pasar de ser espectadores a convertirse en agentes activos de transformación, integrando propósito, valores y operaciones en una estrategia coherente y sostenible.

Foto: Enrique Crespo, CEO de CMI Capital y miembro de la Junta Directiva de CentraRSE.

Estamos en una época donde los grandes desafíos económicos, sociales y ambientales ya no pueden ignorarse ni postergarse. El cambio climático, la desigualdad, la inseguridad alimentaria, la escasez de recursos y la informalidad laboral son solo algunos de los problemas que enfrentamos diariamente en nuestra región. A simple vista, podrían parecer obstáculos que frenan el desarrollo empresarial. Sin embargo, estoy convencido de que esos mismos desafíos pueden —y deben— convertirse en motores de innovación, competitividad y transformación.

Ver los problemas como oportunidades

Transformar desafíos en ventajas competitivas requiere un cambio de mentalidad. No se trata de maquillar nuestras operaciones con iniciativas aisladas o campañas de imagen. Se trata de preguntarnos: ¿cómo podemos convertir nuestras actividades empresariales en soluciones para los grandes retos de nuestra sociedad?

Tomemos, por ejemplo, el desafío ambiental. La escasez de agua o la presión sobre los suelos agrícolas pueden parecer limitantes para sectores clave como la agroindustria. Pero también pueden ser el detonante para adoptar prácticas regenerativas, sistemas de riego eficientes, tecnologías limpias o modelos de economía circular. Estas innovaciones no solo reducen el impacto ambiental, sino que también generan ahorros, incrementan la eficiencia y abren la puerta a nuevos mercados conscientes y exigentes.

En el ámbito social, muchos ven la informalidad laboral como un problema externo. Sin embargo, ¿qué pasaría si diseñáramos modelos de negocio inclusivos que integren a proveedores o colaboradores informales a cadenas de valor formales, ofreciendo acceso a capacitación, crédito o salud? Empresas que han apostado por estos enfoques hoy disfrutan de una cadena más sólida, leal y resiliente.

Empresas con propósito: coherencia en acción

Sin embargo, para que esta transformación sea sostenible en el tiempo, debe estar basada en la autenticidad. Las empresas verdaderamente sostenibles son aquellas que logran alinear su propósito, sus valores y sus operaciones. Es decir, aquellas donde lo que se dice, lo que se cree y lo que se hace están en completa sintonía.

El propósito es la brújula. Es aquello que da sentido a lo que hacemos más allá de generar utilidades. Y no se trata de frases inspiradoras en una pared, sino de compromisos reales con mejorar la vida de las personas, cuidar el planeta y contribuir a una economía justa.

Los valores son el marco ético de nuestras decisiones. Son el filtro que guía cómo actuamos, especialmente cuando enfrentamos dilemas complejos. Y la operación es donde todo eso se pone a prueba: ¿Estamos pagando salarios justos? ¿Nuestras cadenas de suministro son responsables? ¿Estamos midiendo y reduciendo nuestro impacto ambiental?

Cuando propósito, valores y operación están alineados, la empresa es coherente. Y esa coherencia se traduce en confianza. En un entorno donde los consumidores son cada vez más informados, donde los empleados buscan lugares donde su trabajo tenga sentido, y donde los inversionistas valoran el impacto a largo plazo, la confianza se convierte en un activo estratégico.

Una invitación a liderar con sentido

El mundo necesita empresas valientes, creativas y comprometidas. Empresas que entiendan que el éxito no se mide solo en números, sino en el legado que dejan. Que vean en los desafíos una invitación a innovar, colaborar y liderar.

Desde mi experiencia en el sector empresarial y en la promoción de la responsabilidad social, afirmo que la sostenibilidad no es una moda ni una obligación impuesta: es una nueva forma de hacer negocios. Una forma más humana, más inteligente y, sí, también más rentable a largo plazo.

Convertir desafíos en ventajas y alinear propósito con operación no es fácil. Requiere liderazgo, visión y constancia. Aquellos que lo hagan estarán construyendo empresas con futuro, y lo más importante, estarán contribuyendo a construir el país y la región que todos merecemos.

Es tiempo de transformar. Es tiempo de liderar con coherencia.


Foro Iberoamericano de Negocios Responsables 2025

Organizado por CentraRSE, se realizará en Guatemala los días 16 y 17 de julio, y contará con más de 2,000 participantes y más de 30 conferencistas internacionales.

Bajo el lema “Sostenibilidad: innovar, competir, prosperar”, el foro se enfocará en cómo integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza en las estrategias empresariales, con el fin de impulsar una competitividad más resiliente y rentable.

Más información en: www.centrarse.org y foro.centrarse.org

Contenido relacionado

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad