El Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco Vaticano, anunció el lanzamiento de dos nuevos índices bursátiles diseñados bajo criterios alineados con la doctrina y la ética católica, en una iniciativa desarrollada junto a Morningstar Indexes que busca ofrecer referencias de inversión coherentes con la fe.

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Los nuevos selectivos —Morningstar IOR US Catholic Principles y Morningstar IOR Eurozone Catholic Principles— replican la lógica de grandes índices como el S&P 500 o el Euro Stoxx 50, pero incorporan filtros morales definidos por la institución vaticana. Cada uno está integrado por 50 compañías de mediana y gran capitalización en Estados Unidos y la zona euro, respectivamente.
A diferencia de los índices tradicionales, donde predominan criterios de liquidez, capitalización y desempeño financiero, en este caso la inclusión de empresas está condicionada por estándares éticos basados en la Doctrina Social de la Iglesia. Entre los principios considerados figuran el respeto a la vida humana, la dignidad de la persona, la responsabilidad social corporativa y determinados criterios vinculados al impacto ambiental.
Según explicó el IOR, el objetivo es proporcionar una referencia global para inversores que deseen alinear sus decisiones financieras con convicciones religiosas. La institución señaló que el lanzamiento confirma su compromiso con una “finanza responsable, transparente y coherente con su misión”, al tiempo que refuerza la integración de principios éticos católicos en los procesos de selección, evaluación y rendición de resultados de gestión.
La colaboración con Morningstar Indexes aporta la estructura técnica para la construcción y ponderación de los índices. Mientras la firma financiera aplica la metodología cuantitativa habitual en la elaboración de benchmarks, el IOR establece los filtros morales que determinan qué emisores pueden formar parte del universo invertible. Para Morningstar, la iniciativa responde a una demanda creciente de inversores que buscan referencias alineadas con valores específicos o políticas determinadas.
Si bien no es la primera experiencia de este tipo —desde 2015 existe el S&P 500 Catholic Values Index, basado en las directrices de inversión responsable de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos—, la propuesta del IOR introduce una diferencia metodológica relevante. En lugar de partir de un índice preexistente y excluir compañías que no cumplen determinados criterios, los nuevos indicadores seleccionan directamente las empresas conforme a los parámetros éticos definidos por el propio instituto.
Por el momento, los índices nacen como referencias de mercado y podrían servir de base para futuros productos financieros, como fondos o ETF, destinados a canalizar inversiones bajo principios explícitamente confesionales. Con esta iniciativa, el Banco Vaticano se adentra de forma más visible en el ámbito de la inversión temática y ética, incorporando una dimensión religiosa explícita en la arquitectura de los mercados financieros.


