Así lo afirmó Oscar Sardi, director general de la compañía, al presentar el Reporte ASG correspondiente al año 2025. En el período se destacan la implementación de la nueva Estrategia ASG, la realización por primera vez de una verificación externa independiente del reporte y el compromiso de implementar hacia 2030 un proceso integral de debida diligencia para identificar riesgos ambientales, sociales, de derechos humanos y de corrupción entre sus proveedores, especialmente en operaciones consideradas críticas.

Foto: Oscar Sardi, director general de TGS.
El reporte, el decimoquinto que publica la compañía, refleja un proceso de transformación orientado a integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en la gestión del negocio, en línea con estándares internacionales como GRI y SASB, y con referencias tomadas de los marcos regulatorios europeos más recientes.
Uno de los hechos más relevantes del período fue el impacto de las inundaciones que afectaron a Bahía Blanca en marzo de 2025. El fenómeno alcanzó de manera directa al Complejo General Cerri, una instalación estratégica para las operaciones de la empresa. Según el reporte, la recuperación de las actividades y la asistencia a trabajadores y comunidades afectadas se convirtieron en prioridades inmediatas, poniendo a prueba la capacidad de respuesta y resiliencia de la organización.
Una estrategia ASG basada en la doble materialidad
Entre los principales hitos del año, tgs destacó la aprobación formal de su nueva Estrategia ASG, elaborada a partir del primer Análisis de Doble Materialidad realizado en 2024. La metodología permitió identificar los impactos, riesgos y oportunidades vinculados a la sostenibilidad que pueden afectar tanto al entorno como al desempeño financiero de la compañía.
A partir de ese proceso, la empresa definió cuatro pilares estratégicos: la preservación ambiental, el desarrollo de las personas y comunidades, la gestión de riesgos y oportunidades emergentes, y el fortalecimiento institucional.
La adopción de este enfoque resulta significativa porque incorpora criterios alineados con la Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD) y los European Sustainability Reporting Standards (ESRS), marcos que actualmente no son obligatorios para la empresa, pero que anticipan tendencias regulatorias internacionales en materia de divulgación de sostenibilidad.
Avances ambientales y adaptación al cambio climático
En el plano ambiental, tgs informó la implementación de un plan de fortalecimiento de resiliencia climática y la continuidad del Plan Estratégico Ambiental 2022-2026.
Entre las iniciativas destacadas figura la incorporación de biodigestores en 13 nuevas instalaciones, la consolidación de programas de forestación sostenible en 34 establecimientos y la adopción de nuevos criterios de diseño en plantas compresoras para optimizar el uso del suelo y reducir impactos ambientales.
La compañía también reportó avances en la gestión de emisiones de gases de efecto invernadero mediante mejoras en su calculador de huella de carbono y la actualización de metodologías de medición. Paralelamente, desarrolló pruebas piloto con tecnologías de bajas emisiones y participó en iniciativas sectoriales e internacionales orientadas a fortalecer los sistemas de medición, reporte y verificación.
Estas acciones se enmarcan en una estrategia que busca incrementar la resiliencia frente a eventos climáticos extremos, un aspecto que adquirió especial relevancia tras las inundaciones registradas durante el año.
Debida diligencia y control de la cadena de valor
Otro de los ejes centrales del reporte es la gestión de riesgos en la cadena de suministro.
La empresa asumió el compromiso de implementar hacia 2030 un proceso integral de debida diligencia para identificar riesgos ambientales, sociales, de derechos humanos y de corrupción entre sus proveedores, especialmente en operaciones consideradas críticas.
Durante 2025 avanzó en la elaboración de herramientas para detectar proveedores con impactos negativos significativos, caracterizar riesgos relevantes y establecer mecanismos de mejora o, eventualmente, finalizar relaciones comerciales en aquellos casos donde los impactos resulten incompatibles con los estándares definidos por la organización.
Transparencia y fortalecimiento de la gobernanza
En materia de gobernanza, el principal hito fue la realización de la primera verificación externa independiente del Reporte ASG.
La revisión fue llevada a cabo por PwC Argentina bajo la norma ISAE 3000 y abarcó la aplicación de los estándares GRI, así como la trazabilidad de diez indicadores materiales considerados clave. Según la compañía, la iniciativa busca mejorar la calidad, comparabilidad y confiabilidad de la información divulgada a inversores, reguladores y otros grupos de interés.
El reporte también destaca que el Programa de Integridad alcanzó un nivel de madurez del 90% en el Registro de Integridad y Transparencia para Empresas y Entidades (RITE), lo que permitió a la organización ser incorporada a la categoría de Entidades Destacadas.
Inversión social y reconstrucción de Bahía Blanca
En el ámbito social, la Fundación tgs concentró buena parte de sus esfuerzos en la asistencia a Bahía Blanca tras las inundaciones. La organización destinó más de 226 millones de pesos en donaciones extraordinarias y colaboró con autoridades locales en la reparación de escuelas, recuperación de espacios comunitarios y fortalecimiento de instituciones esenciales.
Además, la empresa profundizó su participación en iniciativas de articulación público-privada como la Red Bahía Blanca, impulsada junto con el Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE) y la Red de Innovación Local (RIL), orientada a promover soluciones colaborativas y políticas públicas vinculadas al desarrollo sostenible.


