La transición hacia una economía sostenible requiere una movilización masiva de inversión privada, ya que los recursos públicos por sí solos no alcanzan para financiar las transformaciones que demanda el desarrollo de Guatemala. Ese fue uno de los aspectos destacados del mensaje de Johanna Karanko, embajadora de la Unión Europea en Guatemala, durante su participación en el Foro Iberoamericano de CentraRSE.

Foto: Johanna Karanko, embajadora de la Unión Europea en Guatemala, durante su participación en el Foro Iberoamericano de CentraRSE.
La diplomática sostuvo que el sector empresarial desempeña un papel decisivo para acelerar la transición hacia un modelo económico más resiliente y competitivo, al considerar que las decisiones de inversión de las empresas tienen un impacto directo en el desarrollo del país.
“Guatemala y la Unión Europea comparten un objetivo de suma importancia: la transición hacia una economía sostenible que conlleva beneficios para el planeta y las personas“, afirmó al dirigirse a representantes del sector privado.
La inversión privada, un actor indispensable
Karanko explicó que, aunque los gobiernos continúan siendo un actor fundamental para impulsar el desarrollo sostenible, la magnitud de los desafíos exige atraer capital privado hacia proyectos con impacto ambiental y social.
“Los fondos públicos claramente no son suficientes para toda la inversión necesaria“, señaló. En consecuencia, afirmó que uno de los mayores retos consiste en crear las condiciones para que empresas e inversionistas canalicen recursos hacia iniciativas sostenibles mediante instrumentos financieros adecuados.
En ese contexto, destacó que la Unión Europea ha convertido las finanzas sostenibles en una prioridad de su política económica. Recordó que la taxonomía europea se ha consolidado como uno de los marcos regulatorios más avanzados del mundo para orientar las inversiones hacia actividades sostenibles y favorecer el crecimiento de los mercados de capitales verdes.
Global Gateway busca acelerar las inversiones
La embajadora explicó que la estrategia Global Gateway constituye el principal instrumento de cooperación de la Unión Europea para promover inversiones sostenibles e integración económica con los países socios.
En Guatemala, indicó, esta estrategia prioriza inversiones en energías renovables, transporte sostenible, economía circular, gestión de residuos sólidos, agua y saneamiento, así como en producción sostenible, turismo y transformación digital.
Sin embargo, insistió en que respaldar proyectos no es suficiente si no existen mecanismos que faciliten el acceso al financiamiento de largo plazo.
Bonos verdes para movilizar capital
Como parte de esa estrategia, Karanko presentó la Global Green Bond Initiative, una iniciativa creada para fortalecer los mercados de capitales verdes y facilitar la emisión de bonos verdes en países socios como Guatemala.
El programa dispone de un fondo de inversión de 3.000 millones de euros destinado a apoyar proyectos de desarrollo sostenible y resiliente, tanto del sector público como del privado. De acuerdo con la embajadora, aproximadamente la mitad de esos recursos está reservada para empresas privadas, con el propósito de ampliar el acceso al financiamiento para iniciativas sostenibles.
Además, destacó que la Unión Europea desarrolla programas para fortalecer el empleo digno y la formación de talento, como parte de una estrategia integral para impulsar un crecimiento económico más inclusivo.
Una alianza con el sector empresarial
Karanko también reconoció el trabajo de CentraRSE y del Consejo Consultivo de Finanzas Sostenibles de Guatemala por contribuir al fortalecimiento del ecosistema de finanzas sostenibles del país.
Al finalizar su intervención, invitó al sector privado guatemalteco a aprovechar los instrumentos de cooperación e inversión que ofrece la Unión Europea para acelerar la transición hacia una economía más verde y resiliente.
“La Unión Europea es un socio serio, ambicioso y responsable con quien trabajar para traer inversiones y financiamiento para el desarrollo económico sostenible de Guatemala“, concluyó la embajadora.


