La Fundación IFRS, a través del Consejo de Normas Internacionales de Sostenibilidad (ISSB), avanza en una estrategia para incorporar las recomendaciones del Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD) al ecosistema de divulgación de sostenibilidad, aunque sin imponer por ahora nuevas obligaciones regulatorias. La vicepresidenta del ISSB, Sue Lloyd, adelantó que el organismo publicará en octubre de 2026 un borrador de consulta de una Declaración de Práctica (Practice Statement) destinada a orientar a las empresas en la divulgación de información relacionada con la naturaleza.

Foto: Sue Lloyd, vicepresidenta del ISSB.
Durante la Conferencia de la Fundación IFRS en Londres, Lloyd explicó que el ISSB concluyó la semana pasada las decisiones sobre el contenido de la propuesta, cuyo objetivo es responder a las necesidades de información de los inversores aprovechando la estructura ya establecida por las normas IFRS S1, sobre requisitos generales de divulgación de información financiera relacionada con la sostenibilidad, e IFRS S2, centrada en los riesgos y oportunidades vinculados al clima.
Una guía basada en TNFD
Uno de los aspectos centrales de la propuesta es que el nuevo documento tomará como referencia el marco desarrollado por TNFD, considerado uno de los principales referentes internacionales para la gestión y divulgación de riesgos, dependencias, impactos y oportunidades relacionados con la naturaleza.
De acuerdo con Lloyd, el ISSB busca aprovechar el trabajo ya realizado por TNFD para reducir la fragmentación del panorama de reportes de sostenibilidad y ofrecer a las empresas un enfoque coherente con las normas internacionales existentes.
La futura Declaración de Práctica deberá utilizarse junto con IFRS S1 e IFRS S2, permitiendo que las organizaciones amplíen sus divulgaciones sobre naturaleza dentro de un marco consistente con los estándares del ISSB.
Un instrumento voluntario
El ISSB aclaró que la propuesta no tendrá carácter obligatorio. La Declaración de Práctica será una herramienta de uso voluntario para las empresas que deseen fortalecer sus divulgaciones sobre naturaleza, aunque cada jurisdicción conservará la posibilidad de exigir su aplicación si así lo considera conveniente.
Esta decisión responde a la intención de evitar una sobrecarga regulatoria en un momento en que numerosos países y empresas todavía se encuentran implementando los estándares IFRS S1 e IFRS S2.
Según Lloyd, este enfoque permite mejorar la calidad y comparabilidad de la información relacionada con la naturaleza sin interferir en los procesos de adopción de las normas ya vigentes.
Reducir la fragmentación del reporte
Durante su presentación, la vicepresidenta del ISSB sostuvo que existe una oportunidad concreta para reducir la fragmentación de los marcos de divulgación mediante una propuesta que combine las recomendaciones del TNFD con la arquitectura de los estándares IFRS.
En ese sentido, explicó que optar por una Declaración de Práctica, en lugar de emitir inmediatamente un nuevo estándar, permite avanzar en la integración de la información sobre naturaleza sin alterar el proceso global de implementación de los estándares del ISSB.
Al mismo tiempo, señaló que este formato mantiene abierta la posibilidad de que, en el futuro, el organismo evolucione hacia un estándar específico sobre divulgaciones relacionadas con la naturaleza, dependiendo de la experiencia obtenida durante el período de consulta y de los comentarios que reciba de los distintos actores del mercado.
Consulta pública en octubre
El ISSB prevé publicar el borrador para consulta pública en octubre de 2026. A partir de ese momento, inversores, empresas, reguladores y demás partes interesadas podrán presentar observaciones sobre el contenido de la propuesta antes de que el organismo defina los próximos pasos para el desarrollo de su marco de divulgación sobre naturaleza.


