Chandon Argentina obtuvo la certificación regenagri® para sus viñedos, un estándar internacional que verifica la implementación de prácticas de agricultura regenerativa orientadas a la salud del suelo, la conservación de la biodiversidad y la sostenibilidad de los sistemas productivos. Según informó la empresa, se trata de la primera certificación bajo este esquema para viñedos en Argentina y en América Latina.

La certificación fue otorgada bajo el esquema internacional regenagri®, mientras que el proceso de evaluación fue realizado por Control Union. El reconocimiento acredita el cumplimiento de un conjunto de criterios vinculados con la gestión sostenible de los recursos naturales y las prácticas agrícolas regenerativas.
El estándar regenagri® promueve la adopción de sistemas agrícolas basados en criterios medibles y verificables relacionados con la salud del suelo, la gestión del carbono, la biodiversidad y la sostenibilidad de las cadenas de suministro. Su objetivo es impulsar modelos productivos más resilientes mediante la mejora continua de las prácticas agrícolas.
En el caso de Chandon, la evaluación consideró aspectos como la utilización de cobertura vegetal, el manejo de la erosión, la gestión responsable de los recursos naturales, el mantenimiento de la materia orgánica del suelo y las acciones destinadas a favorecer la biodiversidad en los viñedos.
La compañía, perteneciente a Moët Hennessy, señaló que la certificación forma parte de una estrategia de largo plazo vinculada con la viticultura sostenible y regenerativa, en línea con los compromisos ambientales asumidos por el grupo a nivel global.
“Esta certificación refleja nuestro compromiso con una viticultura cada vez más sostenible y regenerativa, basada en el cuidado del suelo y los ecosistemas. Representa también un paso importante en nuestra visión de largo plazo para el desarrollo responsable de nuestros viñedos“, afirmó Herve Birnie-Scott, director de Chandon Argentina.
Por su parte, Control Union Argentina indicó que la certificación regenagri® constituye una herramienta para acompañar la transición hacia modelos agrícolas más resilientes y sostenibles. La entidad también señaló que este reconocimiento representa un antecedente para la vitivinicultura argentina en la adopción de estándares internacionales de agricultura regenerativa.


