La publicación, impulsada por Pacto Global Chile junto al Observatorio del Cáncer, propone una hoja de ruta para que las empresas incorporen la prevención, el acompañamiento y la continuidad laboral frente al cáncer como parte de su gestión.

La salud comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante dentro de la agenda de sostenibilidad empresarial. En ese marco, Pacto Global Chile presentó la primera Guía Empresa y Cáncer, una herramienta diseñada para orientar al sector privado en la prevención de la enfermedad, la promoción de entornos laborales saludables y el acompañamiento de trabajadores y sus familias frente a un diagnóstico.
La publicación fue desarrollada por el Grupo de Empresas Líderes por el ODS 3 (Salud y Bienestar) de Pacto Global Chile, con el apoyo técnico del Observatorio del Cáncer, y presentada durante el “Encuentro Nacional Equidad y Cáncer: Agenda 2030”, organizado junto con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El encuentro reunió a autoridades, organismos internacionales, empresas, representantes de la academia y la sociedad civil para analizar las brechas que persisten en materia de prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer y discutir el papel que puede asumir el sector privado en una agenda de mayor equidad en salud.
Del abordaje reactivo a una gestión preventiva
Uno de los principales argumentos detrás de la guía surge de la experiencia concreta de las empresas. Un relevamiento realizado entre las organizaciones que integran el Grupo de Empresas Líderes por el ODS 3 mostró que el 75% ha enfrentado casos de cáncer o enfermedades de alta complejidad entre sus trabajadores o sus familias.
Sin embargo, el 40% debió abordar estas situaciones sin contar con un protocolo formal. Para los impulsores de la iniciativa, estos datos evidencian la necesidad de que las organizaciones pasen de respuestas principalmente reactivas a mecanismos preventivos y estructurados.
La guía busca precisamente ofrecer criterios y herramientas para avanzar en esa dirección, bajo la premisa de que el rol empresarial frente al cáncer no debería limitarse a responder cuando aparece un diagnóstico.
“Con esta guía queremos entregar a las empresas herramientas concretas para incorporar la prevención del cáncer y el acompañamiento, cuando corresponda”, señaló Margarita Ducci, directora ejecutiva de Pacto Global Chile. Según explicó, la salud y el cuidado de las personas constituyen un elemento central de las organizaciones y, al mismo tiempo, un componente del desarrollo sostenible.
Cinco compromisos para las empresas
La publicación fue concebida como un manual práctico de implementación, que distingue entre obligaciones legales, recomendaciones orientadoras y buenas prácticas avanzadas.
Uno de sus principales recursos es el denominado “Kit Empresa y Cáncer”, estructurado alrededor de cinco grandes compromisos empresariales:
- Prevenir e informar sobre el cáncer y sus factores de riesgo.
- Proteger los derechos de las personas frente a situaciones de discriminación.
- Acompañar activamente a quienes atraviesan la enfermedad.
- Facilitar la continuidad laboral, realizando los ajustes necesarios para favorecer la permanencia de las personas en sus puestos de trabajo.
- Gestionar los riesgos de cáncer ocupacional.
El enfoque propuesto busca ampliar la mirada tradicional sobre el vínculo entre empresas y cáncer. Ya no se trata solamente de proteger laboralmente o acompañar a una persona que enfermó, sino también de aprovechar el espacio de trabajo como un ámbito para promover hábitos saludables, educar, reducir factores de riesgo y facilitar el acceso a acciones de prevención y detección temprana.
Un desafío sanitario, social y económico
La dimensión del problema también explica la relevancia que los impulsores de la guía atribuyen al sector privado. De acuerdo con los antecedentes incluidos en la publicación, siete de cada diez personas en Chile tienen un padre, madre, hijo, hija o hermano que enfrenta o ha enfrentado un diagnóstico de cáncer.
Además, entre 2023 y 2050, una de cada seis muertes prematuras en Chile estaría asociada al cáncer, mientras que el impacto sobre el mercado laboral podría traducirse en una pérdida de fuerza laboral equivalente a 26.200 trabajadores a tiempo completo.
Al mismo tiempo, existe un margen significativo para actuar desde la prevención. La Organización Mundial de la Salud estima que hasta cuatro de cada diez casos de cáncer diagnosticados en 2022 estuvieron vinculados a causas prevenibles.
Para Alicia Aravena, directora ejecutiva del Observatorio del Cáncer, estos datos muestran que la respuesta empresarial debe superar el ámbito de la protección laboral. Las compañías, sostuvo, pueden convertirse en espacios para promover la salud, educar, reducir factores de riesgo y facilitar el acceso a acciones preventivas.
“La primera Guía Empresa y Cáncer en Chile representa un avance significativo para acercar evidencia y buenas prácticas al sector privado”, afirmó Aravena durante la presentación.
Acompañar también es parte de la sostenibilidad
El documento plantea además una dimensión cultural. Frente a un diagnóstico de cáncer, la empresa puede convertirse en un espacio de apoyo y seguridad, sin sustituir las funciones del sistema de salud.
Entre las acciones sugeridas se encuentran facilitar procesos administrativos, realizar ajustes laborales cuando sean necesarios, respetar la confidencialidad y garantizar que una persona no vea afectada su dignidad, sus oportunidades o su vínculo con el trabajo por atravesar una enfermedad.
El planteo se conecta directamente con los Diez Principios del Pacto Global de las Naciones Unidas y con el ODS 3, que busca garantizar una vida sana y promover el bienestar para todas las personas.
En ese sentido, el prólogo de Margarita Ducci sostiene que una empresa sostenible no se define únicamente por sus resultados económicos o sus compromisos públicos, sino también por la manera en que responde cuando sus trabajadores atraviesan los momentos más difíciles de sus vidas.
La iniciativa busca, así, trasladar la conversación sobre sostenibilidad desde los compromisos corporativos hacia las prácticas cotidianas. La pregunta que plantea la guía no es solamente qué puede hacer una empresa frente al cáncer, sino cómo puede incorporar la salud y el cuidado de las personas como parte de su propia forma de gestionar.
Una agenda colaborativa hacia 2030
La presentación de la guía formó parte de una jornada más amplia dedicada a analizar las desigualdades en el acceso al diagnóstico y tratamiento, los determinantes sociales de la salud y el papel de las empresas en la construcción de entornos laborales saludables.
La actividad fue inaugurada por Alicia Aravena; Margarita Ducci; Alberto Arenas, director de la División de Desarrollo Social de CEPAL; la ministra de Salud, Dra. May Chomali; y el representante de la OPS/OMS en Chile, Dr. Giovanni Escalante.
Durante el encuentro también se desarrollaron espacios participativos destinados a construir una agenda de acción hacia 2030, con foco en reducir las brechas existentes y fortalecer la cooperación entre los distintos actores.
La Guía Empresa y Cáncer se presenta, en este escenario, como un intento de convertir los grandes principios de sostenibilidad y salud en decisiones concretas dentro de las organizaciones. Su propuesta parte de una idea central: frente a un desafío que atraviesa a trabajadores, familias y comunidades, el sector privado no puede limitarse a reaccionar ante la enfermedad, sino que tiene la posibilidad de contribuir activamente a prevenirla, acompañarla y reducir sus impactos.


