Un número creciente de grandes compañías está incorporando la sostenibilidad como un eje estructural de su estrategia corporativa. Según un relevamiento reciente de Blue Yonder, el 47% de las grandes empresas ya cuenta con equipos dedicados específicamente a impulsar iniciativas sostenibles, lo que refleja un cambio organizacional profundo en la forma de abordar estos desafíos.

El informe “Supply Chain Compass 2026: Spotlight on Sustainability” se basó en una encuesta a 678 ejecutivos de cadenas de suministro en América del Norte y Europa, pertenecientes a empresas con ingresos anuales superiores a los 500 millones de dólares. En ese universo, dos tercios de los líderes (66%) aseguraron estar trabajando activamente para reducir el impacto ambiental de sus operaciones.
La relevancia del dato se potencia al considerar que las cadenas de suministro son responsables de aproximadamente el 60% de las emisiones globales de carbono. En ese contexto, la sostenibilidad ya no aparece como un objetivo aislado, sino como un componente integrado en la toma de decisiones empresariales.
De prioridad aislada a estrategia transversal
El estudio revela una transformación en la forma en que las empresas abordan la sostenibilidad. Aunque solo el 12% de los ejecutivos la ubica entre sus tres principales prioridades estratégicas —una caída respecto del 24% registrado el año anterior—, su integración en múltiples áreas operativas sugiere una mayor madurez organizacional.
En lugar de tratarse como una iniciativa independiente, la sostenibilidad se está incorporando a procesos clave como la planificación, la logística y la gestión de operaciones. De hecho, más de la mitad de los encuestados (56%) considera que los operadores de la cadena de suministro tienen la responsabilidad de contribuir a resolver problemas globales como la inflación y el cambio climático.
Este enfoque transversal también se refleja en la creación de equipos especializados que coordinan acciones entre distintas áreas, consolidando una visión más integral.
Tecnología y datos, en el centro de la transformación
El avance hacia modelos más sostenibles está estrechamente vinculado al uso de tecnología. Un 26% de los ejecutivos identifica los datos y la trazabilidad como factores clave para profundizar sus estrategias, mientras que un 33% destaca el potencial de las herramientas de pronóstico.
Sin embargo, el rol de la inteligencia artificial aún aparece subestimado en este terreno. Si bien los líderes reconocen sus beneficios operativos —como una mejor planificación (29%), gestión de riesgos (26%) y toma de decisiones más rápida (23%)—, solo un 11% considera que puede aportar directamente a la sostenibilidad.
Esta percepción sugiere que muchas organizaciones todavía conciben la inteligencia artificial desde una óptica operativa, sin dimensionar completamente su potencial para reducir desperdicios y mejorar la eficiencia ambiental.
Entre la ambición y la incertidumbre
A pesar de los avances, persisten desafíos significativos. Solo uno de cada cinco ejecutivos se muestra confiado en alcanzar sus objetivos de sostenibilidad. Además, el 25% considera que las metas actuales no son lo suficientemente ambiciosas, mientras que otro 25% advierte que las iniciativas necesarias podrían implicar disrupciones en los procesos existentes.
El contexto económico también influye en las prioridades corporativas. Con el 68% de los líderes señalando preocupaciones vinculadas a costos laborales e inflación, la sostenibilidad compite con otras urgencias del negocio.
Aun así, la tendencia es que lejos de perder relevancia, la sostenibilidad se está redefiniendo como un componente estructural de la estrategia empresarial, con la consolidación de equipos dedicados y la integración en las operaciones.


