DIRSE fija su posición sobre el impacto de la IA en la sostenibilidad

DIRSE, la Asociación Española de Directivos de Sostenibilidad (ASG) ha presentado su posicionamiento sobre Inteligencia Artificial (IA) y Sostenibilidad, un documento que fija el criterio de la asociación ante una tecnología que está transformando la sociedad y, por extensión, la forma en la que operan las organizaciones.

El posicionamiento parte de una premisa: la inteligencia artificial puede contribuir de forma significativa a la gestión y al desarrollo sostenibles, pero también tiene una huella física, energética y social que debe evaluarse con el mismo rigor que cualquier otro impacto material de una organización.

El documento ha sido elaborado con el apoyo de integrantes del Panel de Expertos de DIRSE y se apoya en el marco regulatorio europeo y en principales referencias internacionales sobre IA responsable, entre ellas la OCDE, ISO/IEC 42001 y UNESCO. El objetivo es ofrecer a los profesionales un criterio aplicable para abordar la incorporación de esta tecnología desde una perspectiva de sostenibilidad.

El análisis identifica cuatro ámbitos interrelacionados: gobernanza, impacto ambiental, impacto social y marco regulatorio. Desde esta perspectiva, DIRSE reconoce el potencial de la IA para mejorar la eficiencia y contribuir a la descarbonización, automatizar procesos de reporting y gestión del dato, anticipar riesgos climáticos y de cadena de suministro o facilitar soluciones más personalizadas. Al mismo tiempo, advierte de la necesidad de gobernar adecuadamente estos usos.

En materia de gobernanza, el posicionamiento presta especial atención al fenómeno del Shadow AI, es decir, al uso de herramientas de inteligencia artificial no autorizadas o supervisadas. DIRSE recomienda establecer mecanismos internos de gobernanza adaptados al tamaño y los riesgos de cada organización, con capacidad para supervisar herramientas, cumplimiento normativo, ciberseguridad y protección de datos. Asimismo, plantea que la función de sostenibilidad esté adecuadamente representada en estos espacios.

La revisión humana aparece como uno de los principios centrales del posicionamiento. DIRSE considera que cualquier resultado de IA utilizado como base para decisiones o documentación debe ser revisado, con el objetivo de mitigar errores, sesgos y alucinaciones. También destaca la importancia de la soberanía del dato y de considerar dónde y cómo se almacenan y procesan los datos a la hora de seleccionar proveedores tecnológicos.

El segundo gran ámbito es el impacto ambiental. El posicionamiento recuerda que la IA no es inmaterial y que la infraestructura que sostiene estos sistemas implica consumo de energía, utilización de agua y ocupación de suelo. Para DIRSE, el estrés hídrico asociado a determinados centros de datos y las restricciones de las redes eléctricas deben formar parte de cualquier estrategia que contemple un despliegue significativo de IA. La asociación reclama, además, que los proveedores realicen estudios de impacto social y ambiental antes de la adopción de determinadas soluciones.

En el plano social, DIRSE identifica tres cuestiones principales: el futuro del trabajo, el mantenimiento del pensamiento crítico y la brecha digital. El posicionamiento apuesta por incorporar la IA a los flujos de trabajo sin sustituir los espacios de aprendizaje, diálogo, investigación y desarrollo del criterio profesional. También subraya la necesidad de acompañar los procesos de reconversión profesional mediante iniciativas de reskilling y upskilling.

El marco regulatorio europeo constituye el cuarto eje. DIRSE considera conveniente que las organizaciones se anticipen a las obligaciones derivadas de la normativa y no se limiten al cumplimiento mínimo. En este contexto, el posicionamiento señala la utilidad de referencias como la ISO/IEC 42001 para estructurar una gestión responsable de la IA, adaptando su aplicación a las características y capacidades de cada organización.

El documento también pone el foco en el papel que puede desempeñar el profesional de sostenibilidad en este nuevo escenario. Su visión transversal puede contribuir a priorizar casos de uso, evaluar impactos ambientales y sociales, identificar riesgos, facilitar el diálogo entre áreas y velar por la coherencia entre el uso de la IA y los compromisos de sostenibilidad de la organización.

El posicionamiento incorpora además un apartado específico que recoge cuatro principios para orientar la adopción de la inteligencia artificial. En primer lugar, destaca el factor de escala, subrayando que el crecimiento de la IA implica mayores necesidades de infraestructura, energía y recursos. También alerta sobre los riesgos asociados a la IA por defecto, el Shadow AI y los modelos de pago, tanto desde el punto de vista de la gobernanza como de la equidad. Frente a la presión por adoptar nuevas herramientas, DIRSE defiende entender la IA y la tecnología como medios, no como fines, vinculando su uso a la creación de valor sostenible. Por último, plantea un principio de proporcionalidad para las pymes, con medidas de gobernanza adaptadas a su tamaño, recursos y nivel de riesgo.

Como conclusión, DIRSE defiende una aproximación basada en gobernanza, transparencia, responsabilidad y proporcionalidad. La asociación resume esta visión en una idea: “La IA es un medio, no un fin”. La cuestión que debe guiar su adopción no es únicamente qué puede hacer la tecnología, sino qué problema de sostenibilidad resuelve y a qué coste.

Se puede acceder al posicionamiento completo de DIRSE pulsando aquí.

Contenido relacionado

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad