La presidenta de CentraRSE, Connie de Paiz llamó a ampliar el alcance de la agenda de sostenibilidad y sostuvo que el desafío para las empresas consiste en traducir el compromiso en decisiones estratégicas con impacto en el desempeño del negocio.

Foto: Connie de Paiz, presidente de CentraRSE.
Durante su exposición en el Foro Iberoamericano de Negocios Responsables, uno de los principales encuentros de la Semana de la Sostenibilidad 2026, Connie de Paiz pronunció un mensaje centrado en la necesidad de pasar del discurso a la acción. Bajo el concepto de “liderazgo en movimiento”, sostuvo que la sostenibilidad debe expresarse a través de decisiones empresariales concretas y no únicamente mediante declaraciones de intención.
“El liderazgo de la sostenibilidad no se declara, se ejerce en movimiento”, afirmó durante la apertura del tercer día del evento, al establecer un paralelismo entre el compromiso empresarial y la movilización ciudadana que marcó el inicio de la Semana de la Sostenibilidad con una actividad abierta a miles de familias guatemaltecas.
Según explicó, el desafío consiste en transformar ese interés social en decisiones estratégicas capaces de generar impacto dentro de las organizaciones y más allá de ellas. En ese sentido, señaló que las empresas tienen la responsabilidad de convertir las expectativas de la sociedad en acciones que fortalezcan su competitividad y contribuyan al desarrollo sostenible.
Durante su intervención, De Paiz destacó que la Semana de la Sostenibilidad 2026 representa una evolución en la estrategia de CentraRSE para ampliar el alcance de la conversación sobre sostenibilidad. Indicó que, además de compartir experiencias empresariales, la agenda incorporó espacios dedicados a sectores específicos como las finanzas, la agroindustria y la reputación corporativa, así como actividades en universidades y en distintas regiones del país.
La presidenta de CentraRSE argumentó que esta expansión responde a la convicción de que la sostenibilidad debe discutirse en todos los ámbitos de la sociedad y no limitarse a los círculos empresariales tradicionales. En su visión, la construcción de una cultura de sostenibilidad requiere involucrar a nuevos actores y conectar la agenda corporativa con las preocupaciones y expectativas de la ciudadanía.
Para respaldar la relevancia estratégica del tema, De Paiz citó evidencia internacional que muestra una creciente integración de la sostenibilidad en la gestión empresarial. Señaló que más de la mitad de los directores ejecutivos ya vinculan directamente la sostenibilidad con el desempeño de sus negocios y mencionó un estudio de Corporate Excellence, según el cual el 40 % de las empresas iberoamericanas identifica esta agenda como una prioridad de gestión.
No obstante, reconoció que persisten diferencias significativas en la forma en que las organizaciones valoran la sostenibilidad. Mientras un grupo creciente la considera un eje estratégico de largo plazo, otras empresas continúan percibiéndola como un costo difícil de justificar o como una inversión cuyo retorno resulta complejo de medir.
En ese contexto, sostuvo que uno de los principales objetivos del Foro Iberoamericano de Negocios Responsables es precisamente abordar esa brecha mediante el intercambio de experiencias entre especialistas y líderes empresariales que han logrado convertir los principios de la sostenibilidad en resultados concretos para sus organizaciones.
Al cierre de su discurso, De Paiz reafirmó la visión de CentraRSE de impulsar un liderazgo empresarial caracterizado por la agilidad, la ética y una perspectiva de largo plazo. En ese marco, afirmó que espacios de diálogo como el Foro constituyen una herramienta para fortalecer la capacidad del sector privado de Guatemala y de la región para responder a un entorno de transformación permanente, en el que la sostenibilidad se consolida cada vez más como un componente de la estrategia de negocio.


