La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publicó una revisión por pares del Punto Nacional de Contacto (PNC) para la Conducta Empresarial Responsable de Argentina, en la que reconoce la trayectoria de este organismo en la promoción de las Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales, pero advierte que la pérdida de visibilidad, la disminución de la participación de los actores clave y las limitaciones de recursos amenazan su efectividad.

El informe, difundido el 7 de julio de 2026, llega en un momento relevante para el país, en el marco del proceso de adhesión de Argentina a la OCDE, y plantea una serie de recomendaciones para fortalecer el rol del PNC como mecanismo de promoción de la Conducta Empresarial Responsable y de resolución de controversias.
Un organismo con experiencia, pero con menor impacto
La evaluación destaca que el Punto Nacional de Contacto argentino es una institución consolidada, con una trayectoria de más de dos décadas desde su creación en el año 2000. Sin embargo, sostiene que su influencia se ha debilitado en los últimos años debido a la reducción de su visibilidad pública y a la pérdida de confianza en su mecanismo de tratamiento de casos.
Según la revisión, el PNC tiene el potencial de desempeñar un papel más relevante en el ecosistema argentino de Conducta Empresarial Responsable, especialmente en un contexto en el que el Gobierno busca fortalecer el diálogo entre los distintos actores y mejorar las prácticas empresariales.
El documento también reconoce la contribución del organismo en la elaboración del primer Plan Nacional de Acción sobre Empresas y Derechos Humanos de Argentina, aprobado en 2023, como un ejemplo de su capacidad para promover la coherencia de las políticas públicas.
Menor participación y desafíos institucionales
La OCDE identifica varios factores que limitan actualmente el desempeño del organismo. Entre ellos, menciona la disminución de la participación de empresas, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil, las restricciones presupuestarias y la escasa utilización del mecanismo de resolución de controversias.
Desde su creación, el PNC argentino gestionó 15 casos específicos, aunque solamente uno fue presentado durante los últimos cinco años. Para la OCDE, este dato refleja una utilización limitada del mecanismo y una disminución de la confianza de los grupos de interés, especialmente considerando que pocos expedientes concluyeron con acuerdos entre las partes.
El informe también analiza el funcionamiento del Consejo Consultivo multiactor, integrado por representantes del Gobierno, empresas, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil. Si bien reconoce que este espacio constituye una fortaleza institucional, señala que su actividad se ha reducido significativamente, que las reuniones pasaron a realizarse exclusivamente de manera virtual y que sus términos de referencia aún no han sido publicados.
Asimismo, indica que representantes de la sociedad civil y de los sindicatos solicitaron un rol más activo e independiente del Consejo en la definición de la agenda del Punto Nacional de Contacto.
Las principales recomendaciones de la OCDE
La revisión propone una serie de medidas destinadas a recuperar la confianza en el organismo y ampliar su alcance en todo el país.
Entre las recomendaciones más relevantes figuran:
- Publicar los términos de referencia del Consejo Consultivo y aprovechar de manera más activa su participación en las actividades del PNC.
- Actualizar los documentos fundacionales para definir con mayor claridad las funciones del organismo y fortalecer su autonomía institucional.
- Restablecer progresivamente los recursos humanos y financieros, garantizando al menos un puesto permanente de dedicación completa.
- Elaborar un plan estratégico de difusión orientado a sectores económicos y provincias donde la presencia del PNC aún es limitada.
- Revisar los procedimientos para el tratamiento de casos mediante un proceso de consulta con las partes interesadas.
- Promover las Directrices de la OCDE y la Recomendación sobre el Rol del Gobierno entre otros ministerios y organismos públicos.
Además, la OCDE considera que el PNC debería ampliar su trabajo en sectores estratégicos para la economía argentina, como la minería, el petróleo y el gas, la agricultura y las pequeñas y medianas empresas, así como incorporar nuevos temas vinculados con la digitalización y el trabajo en plataformas.
Un insumo para el proceso de adhesión de Argentina a la OCDE
El secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería argentina, Fernando Brun, afirmó que la revisión constituye un aporte relevante para el proceso de adhesión del país a la OCDE.
Según señaló, el informe refleja el compromiso de Argentina con el fortalecimiento institucional y la adopción de estándares internacionales en materia de conducta empresarial responsable, al tiempo que contribuye a consolidar reformas de largo plazo, mejorar la previsibilidad y fortalecer las capacidades del Estado.
La evaluación fue realizada por los Puntos Nacionales de Contacto de Chile y Rumania. Argentina deberá presentar dentro de un año un informe de seguimiento sobre los avances realizados en la implementación de las recomendaciones formuladas por la OCDE.
Un estándar internacional para la conducta empresarial responsable
Las Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales sobre Conducta Empresarial Responsable constituyen el principal estándar internacional para orientar a las empresas en materias como derechos humanos, trabajo, medio ambiente, transparencia, lucha contra la corrupción y debida diligencia.
Actualmente, 52 gobiernos respaldan estas directrices y están obligados a contar con un Punto Nacional de Contacto encargado de promover su aplicación y ofrecer un mecanismo extrajudicial para abordar reclamos relacionados con el comportamiento empresarial. Las revisiones por pares, como la realizada a Argentina, forman parte del proceso periódico mediante el cual la OCDE busca asegurar la eficacia y mejora continua de estos organismos.


