La Unión Europea dio un nuevo paso en la reforma de sus reglas sobre finanzas sostenibles al aprobar una posición que, además de simplificar la información que reciben los inversores, podría permitir que determinadas inversiones vinculadas a empresas de combustibles fósiles sean incluidas dentro de una nueva categoría de productos financieros considerados “de transición”.

Foto: Makis Keravnos, ministro de Finanzas de Chipre, país que ejerce la presidencia rotativa del Consejo.
El Consejo Europeo acordó su posición de negociación para reformar las normas de transparencia aplicables a los productos financieros sostenibles comercializados en la Unión Europea, en una iniciativa que busca simplificar las obligaciones de información para el sector financiero y facilitar que los inversores comprendan y comparen mejor las distintas opciones de inversión vinculadas a criterios de sostenibilidad.
La propuesta actualiza el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR), vigente desde marzo de 2021, que obliga a gestores de fondos, aseguradoras y otros participantes de los mercados financieros a informar cómo integran los riesgos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en sus decisiones de inversión.
La reforma responde a una evaluación realizada por la Comisión Europea, que concluyó que el marco actual genera informes extensos y complejos, difíciles de interpretar para los inversores, especialmente los minoristas. Además, el sistema terminó funcionando en la práctica como un mecanismo de etiquetado de productos financieros, lo que generó confusión y aumentó el riesgo de prácticas de greenwashing, es decir, la presentación engañosa de credenciales ambientales.
Tres nuevas categorías para ordenar el mercado
Uno de los cambios más relevantes consiste en la creación de tres categorías estandarizadas para clasificar los productos financieros según su contribución a la sostenibilidad:
- Sostenibles: productos que invierten en empresas o proyectos que ya cumplen elevados estándares de sostenibilidad.
- De transición: productos que canalizan inversiones hacia compañías o proyectos que aún no alcanzan dichos estándares, pero cuentan con una trayectoria creíble para hacerlo.
- ESG básicos: productos que incorporan ciertos criterios ambientales, sociales o de gobernanza, pero que no cumplen los requisitos para ser considerados sostenibles o de transición.
Estas categorías sustituirían conceptos utilizados actualmente en el marco regulatorio y que, según las autoridades europeas, han contribuido a interpretaciones ambiguas sobre el verdadero perfil sostenible de algunos productos financieros.
Según declaró Makis Keravnos, ministro de Finanzas de Chipre, la revisión permitirá que los participantes del mercado comuniquen con mayor claridad sus esfuerzos en materia de sostenibilidad y, al mismo tiempo, ayuden a fortalecer la confianza de los inversores.
Mayor exigencia para respaldar las afirmaciones de sostenibilidad
Aunque el Consejo respaldó la orientación general de la propuesta presentada por la Comisión Europea, introdujo modificaciones destinadas a reforzar la credibilidad de las nuevas categorías.
Entre ellas, destaca la exigencia de que los productos clasificados como sostenibles o de transición utilicen al menos tres indicadores obligatorios para medir y divulgar los principales impactos adversos de sus inversiones sobre factores de sostenibilidad. Estos indicadores formarán parte de una lista que elaborará la Comisión Europea y buscan mejorar la comparabilidad entre productos financieros.
La medida apunta a reducir el margen para declaraciones poco fundamentadas sobre beneficios ambientales o sociales, una de las principales críticas que ha enfrentado el sistema europeo de finanzas sostenibles en los últimos años.
Un lugar para los combustibles fósiles en la transición
Otro de los aspectos más debatidos de la propuesta es la posibilidad de incluir determinadas inversiones vinculadas al sector de los combustibles fósiles dentro de la categoría de transición.
La posición del Consejo establece que podrán considerarse elegibles aquellas empresas que destinen al menos el 20% de sus gastos de capital a actividades alineadas con la taxonomía verde de la Unión Europea y que cuenten con estrategias claras y plazos definidos para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.
No obstante, estas inversiones deberán cumplir requisitos adicionales de transparencia, incluyendo un indicador obligatorio adicional para evaluar sus impactos adversos sobre la sostenibilidad.
La decisión refleja el enfoque gradual que la UE viene adoptando en materia de transición energética, reconociendo el papel que ciertos sectores intensivos en carbono pueden desempeñar durante el proceso de transformación económica.
Bonos públicos y menos cargas para inversores profesionales
La propuesta también contempla la posibilidad de que emisiones de propósito general realizadas por organismos públicos establecidos en la Unión Europea puedan incorporarse a la categoría de transición, siempre que cumplan determinadas condiciones relacionadas con los compromisos climáticos y de sostenibilidad ya existentes en el bloque.
Al mismo tiempo, el Consejo busca reducir cargas administrativas para determinados actores del mercado. En ese sentido, propone que los fondos de inversión alternativos dirigidos exclusivamente a inversores profesionales puedan quedar exentos de aplicar las nuevas disposiciones de categorización, bajo el argumento de que este tipo de clientes dispone de mayores capacidades para analizar información financiera compleja sin necesidad de formatos estandarizados.
Próxima etapa legislativa
La posición adoptada constituye el mandato oficial del Consejo para iniciar negociaciones con el Parlamento Europeo. El proceso continuará una vez que la Eurocámara defina su propia posición sobre la reforma.
El resultado de estas conversaciones será clave para determinar cómo evolucionará el sistema europeo de finanzas sostenibles en los próximos años, en un contexto en el que la Unión Europea busca movilizar mayores volúmenes de capital privado hacia objetivos climáticos, ambientales y sociales, al tiempo que intenta fortalecer la competitividad de su economía y reducir los riesgos de desinformación en el mercado financiero.
Más información: – Mandato del Consejo SFDR – texto legal. – SFDR en el rastreador de legislación de la UE. |


