La automotriz presentó la nueva RAV4 híbrida enchufable y el bZ4X, su primer vehículo 100% eléctrico en Argentina, y ratificó una estrategia basada en múltiples tecnologías para avanzar hacia la neutralidad de carbono.

Foto: Gustavo Salinas, presidente de Toyota Argentina, durante el lanzamiento de la nueva RAV4 híbrida enchufable y el bZ4X en el país.
En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, Toyota Argentina presentó la nueva RAV4 híbrida enchufable y el bZ4X, el primer vehículo 100% eléctrico de la marca en el país. Durante el evento, el presidente de la compañía, Gustavo Salinas, aprovechó la ocasión para reafirmar la estrategia de largo plazo de la automotriz en materia de sustentabilidad y movilidad de bajas emisiones.
Lejos de limitar el concepto de sustentabilidad a la incorporación de nuevas tecnologías de propulsión, Salinas planteó una mirada integral que abarca toda la cadena de valor. Según explicó, el objetivo de Toyota es avanzar hacia la neutralidad de carbono considerando no solo los vehículos que comercializa, sino también sus operaciones industriales, proveedores, logística, concesionarios y procesos de reciclado al final de la vida útil de los productos.
En ese sentido, destacó que la planta de Zárate opera con energía eléctrica 100% renovable gracias a un acuerdo con YPF Luz y que la compañía continúa trabajando para reemplazar progresivamente otras fuentes energéticas, como el gas natural, por alternativas renovables. También señaló que el 95% de las piezas utilizadas en la producción son reciclables y que parte de los materiales recuperados ya se utilizan para fabricar componentes nuevos.
El ejecutivo vinculó estos avances ambientales con el crecimiento productivo de la compañía. Toyota proyecta fabricar unas 183.000 unidades en Argentina durante 2025, un volumen que podría convertir al año en un nuevo récord para la operación local. “El desafío es producir más, pero hacerlo en armonía con el medio ambiente”, resumió.
La estrategia también involucra a la red de abastecimiento. Salinas informó que el 98% de los proveedores de Toyota en Argentina cuentan con certificación ISO 14001 y participan de programas orientados a mejorar indicadores vinculados al consumo energético, el uso del agua y la gestión de residuos. A ello se suma la optimización logística mediante la aplicación del Toyota Production System y la incorporación de bitrenes, que permiten aumentar cerca de un 40% la capacidad de carga transportada, reduciendo emisiones por unidad movilizada.
Otro de los aspectos destacados fue el trabajo con la red comercial. El 100% de los concesionarios Toyota del país está certificado bajo la norma ISO 14001 y desarrolla iniciativas vinculadas al uso eficiente de recursos, como la captación de agua de lluvia para el lavado de vehículos y la instalación de paneles solares para abastecer parte de su demanda energética.
La compañía también comenzó a profundizar el abordaje de la economía circular. Salinas recordó que en febrero Toyota firmó un acuerdo con CESVI para avanzar en el desmantelamiento, reciclado y reutilización de componentes de vehículos al final de su ciclo de vida. Además, anunció que la empresa está realizando las primeras pruebas de reutilización de baterías híbridas con el objetivo de extender su vida útil y desarrollar futuras alternativas para los clientes.
Sin embargo, el eje central de la presentación estuvo puesto en la estrategia tecnológica de la marca. Con la llegada de la RAV4 híbrida enchufable y del bZ4X, Toyota amplía su oferta de vehículos electrificados en el mercado argentino y refuerza una visión que no apuesta por una única solución para la descarbonización del transporte.
Salinas defendió el enfoque de “multitecnología” impulsado por la compañía a nivel global, que contempla vehículos híbridos, híbridos enchufables, eléctricos a batería, modelos impulsados por hidrógeno y alternativas basadas en biocombustibles o combustibles sintéticos. Según argumentó, las diferencias entre países y regiones en materia de infraestructura, matriz energética, costos y hábitos de uso hacen necesario ofrecer distintas opciones para avanzar en la reducción de emisiones.
“Cada mercado tiene condiciones diferentes y la transición debe adaptarse a esa realidad”, señaló. Bajo esa lógica, sostuvo que Toyota busca maximizar la reducción efectiva de dióxido de carbono mediante tecnologías accesibles y adoptables por los usuarios, en lugar de promover una única solución tecnológica para todos los contextos.
La compañía comenzó ese camino en Argentina en 2010 con la introducción del Prius, el primer vehículo híbrido comercializado en el país. Desde entonces, la participación de los modelos electrificados en las ventas de Toyota no dejó de crecer. Actualmente, más del 20% de los vehículos que vende la marca en Argentina cuentan con algún tipo de electrificación, mientras que en modelos producidos regionalmente como Corolla, Corolla Cross y Yaris Cross la proporción alcanza el 50%.
La incorporación de la nueva RAV4 híbrida enchufable y del bZ4X representa, para Toyota, un nuevo paso en esa evolución. Más allá de los lanzamientos, el mensaje de la compañía fue que la transición energética no depende únicamente de los vehículos, sino de una transformación integral que involucra a toda la organización y a su ecosistema productivo.


