Camuzzi y la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD) de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) pusieron en marcha la segunda edición de “Rediseña”, un concurso que propone a estudiantes de Arquitectura y Diseño Industrial desarrollar soluciones innovadoras para el espacio público a partir de materiales provenientes de caños en desuso.

La iniciativa busca vincular la formación académica con desafíos concretos del entorno urbano y, al mismo tiempo, explorar nuevas posibilidades para materiales que ya cumplieron su función original dentro de las operaciones de la compañía.
“Rediseña” forma parte de “Vuelta de Caño”, un proyecto impulsado por Camuzzi que reúne distintas acciones orientadas a la reutilización de materiales provenientes de la infraestructura de la empresa. En este caso, la propuesta pone el foco en transformar esos materiales mediante el diseño y convertirlos en objetos o soluciones con una nueva utilidad.
El lanzamiento de esta segunda edición se realizó el jueves 20 de agosto y contó con la participación de autoridades de Camuzzi y de la FAUD. A partir de ahora, los estudiantes podrán presentar proyectos destinados a responder a necesidades concretas del espacio urbano, combinando criterios de creatividad, innovación y reutilización.
Las propuestas deberán ser originales y viables, además de contemplar procesos productivos reales. El objetivo, de esta manera, no se limita al desarrollo conceptual de nuevos productos, sino que busca que las soluciones puedan materializarse a partir de las tecnologías de reciclaje disponibles.
Una experiencia que busca continuidad
La segunda edición toma como punto de partida los resultados de la primera convocatoria. En aquella oportunidad, estudiantes de Arquitectura y Diseño Industrial de la FAUD presentaron 41 proyectos originales de elementos y objetos funcionales para la vía pública.
Las propuestas estuvieron orientadas a resolver distintas necesidades urbanas y mejorar aspectos de la vida cotidiana de las personas mediante diseños innovadores y factibles de producir. El concurso planteó así un ejercicio que combinó las capacidades propias del ámbito académico con las posibilidades que ofrece la reutilización de materiales.
Para Camuzzi, la continuidad del programa apunta precisamente a profundizar ese vínculo entre universidad, empresa y comunidad.
“El lanzamiento de esta segunda edición nos permite dar continuidad a un trabajo conjunto con la FAUD de la UNMDP que busca fortalecer el vínculo entre la formación académica y los desafíos concretos del entorno”, afirmó Rodrigo Espinosa, director de Relaciones Institucionales de Camuzzi.
El ejecutivo agregó que la experiencia permite que los estudiantes puedan trasladar sus conocimientos a problemas concretos: “Esta experiencia nos permite brindar a los estudiantes la posibilidad de poner en práctica sus conocimientos y desarrollar soluciones que generen valor para la comunidad”.
Del material descartado a una nueva función
El planteo de “Rediseña” se inscribe en una tendencia más amplia dentro de las estrategias de economía circular: extender la vida útil de materiales que dejan de cumplir su función original y buscar nuevos usos antes de considerarlos residuos.
En este caso, el desafío consiste en que estudiantes de dos disciplinas proyectuales trabajen sobre materiales provenientes de caños en desuso para imaginar nuevas aplicaciones en el espacio público. La propuesta incorpora, por lo tanto, una dimensión ambiental, pero también productiva: los diseños deben considerar su factibilidad y los procesos necesarios para llevarlos a la práctica.


