En Beijing, el presidente del International Sustainability Standards Board (ISSB), Emmanuel Faber, dejó un mensaje que refleja cómo está cambiando el vínculo entre sostenibilidad, mercados y estrategia corporativa. Frente a reguladores, inversores, bancos multilaterales y ejecutivos de distintos países, sostuvo que la volatilidad geopolítica está acelerando —y no frenando— la necesidad de contar con estándares globales de divulgación corporativa.

Foto: Emmanuel Faber, presidente del ISSB.
“La geopolítica no está dejando de lado a la sostenibilidad. La está volviendo más urgente”, afirmó durante su exposición en la Conferencia Internacional de Sostenibilidad 2026, celebrada en la capital china.
El planteo de Faber marca un cambio de enfoque relevante para el mundo corporativo. En lugar de presentar la sostenibilidad como una agenda paralela vinculada exclusivamente a ESG, el titular del ISSB la ubicó en el centro de la resiliencia empresarial, la competitividad y la estabilidad futura de los mercados de capitales.
Sostenibilidad como lenguaje financiero
Durante su discurso, Faber insistió en que las normas ISSB no fueron concebidas como un sistema de métricas ESG tradicionales, sino como una herramienta para mejorar la calidad de la información utilizada por inversores, bancos y compañías.
“Estamos construyendo un lenguaje integral que permita tomar mejores decisiones”, señaló.
Según explicó, las tensiones globales vinculadas a cadenas de suministro, minerales críticos, seguridad hídrica, agricultura y riesgos de transición están aumentando la presión sobre las empresas para demostrar que sus modelos de negocio son capaces de adaptarse a un entorno más incierto.
El mensaje llega en un momento en el que muchas compañías enfrentan demandas crecientes de transparencia por parte de reguladores, accionistas e instituciones financieras, al tiempo que la agenda ESG atraviesa cuestionamientos políticos en algunos mercados.
En ese contexto, el ISSB busca posicionar sus estándares menos como un ejercicio de reporte voluntario y más como infraestructura financiera global.
Naturaleza y biodiversidad: el próximo capítulo
Uno de los anuncios más relevantes de la conferencia fue la confirmación de que el ISSB avanzará en nuevas divulgaciones relacionadas con naturaleza y biodiversidad.
Faber adelantó que el organismo publicará un borrador técnico durante la próxima COP de Biodiversidad, prevista para octubre, con el objetivo de desarrollar requerimientos más precisos sobre riesgos y oportunidades vinculados a la naturaleza.
La decisión refleja una tendencia creciente dentro de los mercados financieros: incorporar variables relacionadas con biodiversidad, uso de recursos naturales y degradación ambiental dentro de los análisis de riesgo corporativo y financiero.
Para las empresas, esto anticipa un escenario donde la información sobre naturaleza comenzará a adquirir un peso similar al que hoy tienen las divulgaciones climáticas.
Una adopción global que sigue creciendo
El presidente del ISSB también destacó el avance internacional de las normas impulsadas por el organismo. Según indicó, ya existen 42 jurisdicciones que adoptaron, utilizan o se comprometieron a utilizar los estándares ISSB. Entre las incorporaciones más recientes mencionó a Perú, Etiopía y Omán.
Más allá del número, Faber subrayó que las jurisdicciones adheridas representan aproximadamente el 60% del PIB global, lo que —a su entender— genera un efecto de atracción para nuevos mercados.
“La comunidad que se está construyendo tiene una fuerza gravitacional”, sostuvo.
El ejecutivo remarcó además que la convergencia regulatoria puede reducir costos, facilitar el comercio y mejorar el flujo de inversión extranjera directa mediante el uso de información comparable entre jurisdicciones.
El impulso del “ISSB passporting”
En ese marco, Faber presentó una de las iniciativas estratégicas más ambiciosas del organismo: el denominado “ISSB passporting”.
La propuesta permitiría que empresas extranjeras o subsidiarias internacionales puedan reportar utilizando directamente las normas emitidas por el ISSB, aun cuando operen en mercados con marcos regulatorios locales distintos.
El objetivo es simplificar el proceso de reporte para compañías multinacionales y facilitar la lectura de información por parte de inversores globales.
Para el mercado corporativo, el concepto apunta a consolidar un estándar común de divulgación financiera vinculada a sostenibilidad, reduciendo la fragmentación regulatoria que hoy enfrentan muchas organizaciones internacionales.
El rol de China y los bancos multilaterales
La elección de Beijing como sede de la conferencia también dejó señales sobre el nuevo mapa de liderazgo en materia de estándares financieros y sostenibilidad.
Faber destacó especialmente el rol del Ministerio de Finanzas de China y elogió al director general Lin por impulsar las discusiones vinculadas al “passporting” del ISSB.
Además, otorgó un papel central a los bancos multilaterales de desarrollo como aceleradores de implementación en mercados emergentes. En particular, reconoció el trabajo del Asian Infrastructure Investment Bank (AIIB), al que definió como uno de los actores más activos en la adopción de las normas ISSB.
El mensaje final dejó una definición clara sobre el rumbo que intenta consolidar el organismo: transformar los estándares de sostenibilidad corporativa en parte estructural de la arquitectura financiera global.
Para las empresas, eso implica que la discusión sobre divulgación, riesgos climáticos y naturaleza ya no se limita al área de sostenibilidad. Empieza a convertirse en una cuestión estratégica para el acceso a capital, la competitividad y la gestión del riesgo de largo plazo.


